Desde hace unos años, la compañía Ópera Moncloa realiza funciones de ópera con estudiantes de canto o primerizos, en unas funciones populares y a las que normalmente se accede con invitación. Normalmente las funciones tienen lugar en el Auditorio de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense y en el Centro cultural de Moncloa. Los títulos son clásicos del repertorio: Traviata, Don Giovanni, Butterfly, Turandot, Fidelio, Norma, etcétera.
Desde 2009 cada 21 de junio la compañía realiza funciones al aire libre a la vista de todos los espectadores y de forma gratuita en el Templo de Debod. Allí se colocan sillas alrededor de la explanada, que consiguen llenarse. Este año tocaba La Traviata. Colocando alrededor de 4000 sillas, los espectadores gozaron de una noche de ópera que estuvo bastante entretenida. Y podía apreciar el entusiasmo de los espectadores ante los momentos más conocidos.
Con una orquesta de pocos músicos (unos 15 ó 20) Madalit Llamazares realizó una dirección lentísima. Aun con los habituales cortes la función duró hasta dos horas y media. Pero al menos permitía destacar momentos verdaderamente interesantes, como el preludio del acto tercero. Las voces por razones obvias estaban amplificadas (y a veces fallaba la sincronización del micrófono) pero aun así se pueden sacar algunas conclusiones:
Ana Sánchez interpretó con desempeño su papel, aunque si bien me parece que pasó algún apuro en el sempre libera. Pero en el acto segundo resultó conmovedora en el "Dite alla giovine". También fue bonita la forma en que abordó el "Addio del passato".
Pero la estrella fue Houari López, que al menos da agudos. Eso es mucho para los tenores no ya de esta compañía sino de muchos de la actualidad

Su voz es bastante grande y para mi gusto bonita. Ojalá haga carrera (si bien es cierto que apuradillo estuvo en el "laveró" final del "O mio rimorso, pero lo dio; algo que no puedo decir del tenor de la anterior producción de esta compañía en el año 2009).
Rodrigo García muy digno como Germont Padre aunque opacado por los anteriores.
La puesta en escena corre a cargo de Constantino Juri, anciano regista argentino que es un habitual de la compañía: todo muy clásico pero accesible y comprensible para el poco experto público de estas funciones. Además en la página web (
http://constantinojuri.com/C02-3-JURI-Opera.html) del señor Juri podemos ver sus producciones, entre las que se cuenta un Boccanegra en los 80 en Canarias con el señor Aragall, otra producción en Pamplona en los años 90, e incluso trabajó con Alfredo Kraus y Raina Kabaivanska en una Manon en 1992 en Bilbao. Yo le he visto varias producciones, entre ellas una Butterfly el año pasado que les salió muy disfrutable escénicamente: con los kimonos, la espera de Cio-cio-San en el interludio del acto segundo... un maestro digno.
El primer y tercer acto tenían lugar en la zona de entrada al templo mientras que el segundo con su decoración floral tenía lugar en la pasarela, entre los dos arcos. Para un servidor fue el único visible

El coro muy reducido y quizá el punto más flojo.
En fin, el público como ya dije antes llenó la explanada y ayer pude disfrutar de la función con otras 5000 personas, muy entusiasmadas como ya dije. Me da gusto que estas funciones se realicen año tras año ya que da gusto que la gente sienta la ópera gracias al invaluable esfuerzo de esta compañía. En fin, ojalá sea como dijo Álvaro Ballarín, el responsable del evento: "Ya se ha convertido en una cita ineludible".