Tann escribió:
Mala cosa es hacer feliz a la gente en un teatro
Tiene usted toda la razón y me voy a poner el traje de tifoso di loggione y a mucha honra.. ¿Quién es nadie detrás de un teclado para, con aires de suficiencia, estar hasta el moño de nada y hablar de circos y memeces mientras el público disfruta, aplaude y se pone de pié? ¿Molesta eso?
Pues miren, yo prefiero un público enfervorizado ante un cantante con muchos defectos, pero de los de antes y de los que, al menos, hace ópera-ópera y no tanta función correctísima, labor global, aburridísima con cantantes sustituibles, genéricos e intercambiables o tanta función de título culto y de nivel con "producción genial" con la gente dormida.
Por eso y mal que les pese, el gran éxito del Real de los últimos años ha sido por una gran diva de 66 años y no por los geniales montajes y los títulos de vanguardia y si el Sr. Nucci sigue poniendo al público en pie en Palermo, en Verona, en Parma, en Madrid, en Sevilla.... ¿A quién molesta algo que ha ocurrido siempre? ¿Qué defiende o qué tipo de ópera enarbola a quién eso le molesta? Que analicen porque un barítono que nunca fue puntero se ha quedado solo y gracias a su longevidad vocal y la falta de alternativas decentes, provoca todas esas reacciones. ¿Será porque la mayoría de los públicos no se toman en serio que Keenlyside, Hampson o Tézier puedan ser Rigoletto o Macbeth más allá del tubo de la risa? ¿Molesta que estos pollos jamás arranquen en esos papeles más que un aplauso cortés mientras el otro con 72 años!!! monta un alboroto? Pues lo siento, afortunadamente, la ópera para una gran mayoría sigue siendo territorio de las voces y las personalidades.