Carl Tunner escribió:
Su personalidad en escena es indiscutible, así como algunos acentos, intención en el fraseo y hallazgos expresivos. El agudo desahogado, timbrado y donde aparece el sonido más puramente tenoril, pero la articulación es extraña, la primera octava artificiosa, en la que el tenor ha profundizado en la voce di petto, con una "ombreggiatura" de tintes claramente baritonales no exenta de cierto atractivo, pero que produce también clara sensación de entubamiento, guturalidad y perjudica la nitidez en la articulación de las vocales que debe ser limpia y liberada en repertorio italiano. Además emite una especie de falsettone extrañísimo e inaudito en la que la voz de cabeza propia de esa emisión, parece combinarse con resonancias di petto.
Lo que digo, es para hacer una convención de vociólogos lo que se ha montado este hombre, pero le va a permitir ser una especie de tenor estrella assoluto de repertorio omnímodo.
Muy interesante apreciación, Tunner.
Hace un tiempo que vengo defendiendo que no es que Kaufmann engole, porque el sonido sigue siendo brillante y en maschera (aunque a veces se le cuele a la nariz), sino que ha conseguido cubrir el sonido totalmente y llenarlo de armónicos verticales lo que le da ese color tan característico, pero sin perder la uniformidad del sonido (lo que engaña a algunos con engolar).
Es cierto que tiene una primera octava que más que "artificiosa", yo la reseñaría como "trabajada para un fin", puesto que parece bajar la colocación para buscar un poco más de registro de pecho donde apoyarse y buscar espacios para el repertorio que está desarrollando, pero sin perder la cobertura y la posición puesto que no perjudica al centro -que no presenta los defectos de un centro anchado-. A partir del re3 el sonido parece volver a colocarse en el registro de cabeza para superar el pasaje sin problemas (¿el pasaje al sobreagudo lo tiene resuelto con esta técnica?), con una riqueza armónica de armónicos verticales y horizontales que para mí, le hacen ser el tenor de su generación.
Si a eso unimos un gusto exquisito para el fraseo (sobretodo en el repertorio germánico) y una buena presencia, pues mejor.
Lo cierto es que en el repertorio italiano no convence tanto, pero puede que sea por ser de lengua germánica, porque en el repertorio alemán, y poniendo un ejemplo, su Parsifal es de otro mundo.