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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 15 Abr 2013 10:43 
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Segundo atril
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Creo que seguiré con Iris, por aquello de seguir con tema oriental. O me aconsejan alguna otra con mayor énfasis?


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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 15 Abr 2013 13:06 
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Iris es una ópera muy bonita, también. Tiene muchas posibilidades de agradarle.


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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 15 Abr 2013 17:43 
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Es verdad. De lo mejorcito que compuso Mascagni. Aunque aconsejar siempre es arriesgado, porque ya se sabe que sobre gustos...


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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 15 Abr 2013 19:36 
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... no hay nada escrito. Silvano es también de las bonitas, :D.

Pietro Mascagni "Barcarola" Silvano.


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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 18 Abr 2013 13:17 
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Jacquerie, del célebre director de orquesta (y también compositor, como podemos comprobar) Gino Marinuzzi, fue estrenada en 1918, en Buenos Aires, y grabada para la posteridad durante unas funciones en Catania, en 1994:

http://www.youtube.com/watch?feature=pl ... l8WK8zebuk


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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 18 Abr 2013 15:25 
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Y más para el bote. Así nunca me voy a poner al día... :aplauso:

Estoy esperando a tener un rato libre para escuchar atentamente Iris, aunque he ido haciendo audiciones salteadas de diversas óperas (Guglielmo Ratcliff, Loreley, Nerone de Boito, Conchita... ) y creo que me esperan muy buenos ratos.


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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 18 Abr 2013 19:04 
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Mister Foro 2010
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delaforce escribió:
Jacquerie, del célebre director de orquesta (y también compositor, como podemos comprobar) Gino Marinuzzi

Libreto.
Marinuzzi, G.:Jacquerie[Opera].


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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 19 Abr 2013 8:18 
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L’INCANTESIMO (1/3)
de Italo Montemezzi


Indudablemente, a Italo Montemezzi le gustaba la Edad Media. O, por lo menos, le inspiraba. “L’amore dei tre re”, de la que en 2013 se celebra el centenario, sucede en el siglo X. La que él consideraba su mejor ópera, “La nave”, en el siglo VI. La última que compuso, “L’Incantesimo”, la ubicó genéricamente “en la Edad Media”. Así pues, aún podemos dedicarle unos días antes de irnos al Renacimiento con nuestra siguiente ópera abyecta.

Dice David Chandler en “Italo Montemezzi and the Conquest of America” que la década de los 20 fue feliz en lo personal para Montemezzi, pero su carrera como compositor encalló precisamente en esos años, no se sabe si por una crisis de confianza ante el relativo fracaso de “La Nave”, porque no encontraba material adecuado para una nueva ópera, o por las distracciones que le procuraba su nuevo estilo de vida, posible gracias al pelotazo que supuso "L'amore dei tre re", con constantes viajes internacionales y visitas a los lugares turísticos de moda. En 1921 se casó en París con la norteamericana de origen judío Katherine Leith, y en 1926 nació Marco, su único hijo.


Imagen
Caricatura de Montemezzi con sus "Tre Re" en los naipes

Montemezzi había anunciado en 1919 que su siguiente ópera se basaría en “La Princesse Lointane” de Edmond Rostand, pero no hay evidencias ni siquiera de empezase a trabajar en ella. Al año siguiente cambió de objetivo: se interesó por la novela “Paul et Virginie” de Bernardin de Saint-Pierre, y en ésta sí que estuvo ocupado durante los años centrales de la década, pero la abandonó por razones desconocidas, y lo único que hizo fue aprovechar parte de lo que había compuesto para el poema sinfónico que lleva ese título, y que acabó siendo estrenado en Roma, el 30 de marzo de 1930. Toda una década para un poema sinfónico. ¡Olé tus …!

Llegó a publicarse que hacia 1929 estaba componiendo “La dogaressa”, sobre un libreto de Adami, pero, al igual que con “La Princesse Lointane”, no hay prueba alguna de ello. Lo que sí llevó a término fue “La notte di Zoraima”, obra en un acto con libreto de Mario Ghisalberti, ambientada en el territorio de los incas del Perú del siglo XVI. Estrenada en La Scala el 31 de enero de 1931, al día siguiente ya nadie se acordaba ya de ella, pues, al decir de los críticos, el argumento no era sino un cúmulo de clichés operísticos y la música no aportaba nada a lo ya compuesto por Montemezzi.

Su canto del cisne operístico fue “L’Incantesimo” (“El encantamiento”), una obrita de un acto y menos de 45 minutos de duración, con texto de Sem Benelli, el libretista de “L’Amore dei Tre Re”. La brevedad del resultado, sin embargo, no significa que la gestación fuese corta. Al contrario: Montemezzi comenzó a trabajar en ella en 1933, pero de nuevo quedó paralizado en su actividad creadora. Se apunta como causa probable su creciente desilusión con la política de su país. A pesar del espectacular montaje de “La Nave” en Roma en 1938, Montemezzi estaba cada vez más alejado de su otrora admirado Mussolini, y cuando éste comenzó a promulgar leyes antisemitas (recordemos que la esposa del compositor era judía) y además la amenaza de entrar en la guerra se hizo inminente, Montemezzi decidió poner oceáno de por medio y marcharse con su mujer a Estados Unidos, cosa que hicieron en 1939. Pasaron algunos meses en Nueva York, para establecerse definitivamente en Beverly Hills. Y allí sí, allí encontró la paz y la inspiración necesarias para trabajar seriamente en “L’Incantesimo”, que fue terminada rápidamente.



Argumento:

La acción tiene lugar en un castillo medieval, al pie de los Alpes. Después de cenar, Folco y Giselda miran cómo cae la nieve en el exterior. Ya lleva un buen rato y no tiene pinta de ir a parar. El señor del castillo ha hecho llamar al conde Rinaldo, y teme que la nevada le impida llegar. Rinaldo, amigo suyo de antiguo, también fue su rival por el amor de Giselda, pero la llamada no tiene nada que ver con eso: ama a su mujer y no alberga duda alguna de que ella le corresponde. Le ha convocado para que traiga consigo a un nigromante, al que preguntarle el significado de un inquietante encuentro que ha tenido mientras cazaba esa misma mañana.


Imagen


A pesar de la nevada, Rinaldo se presenta ante el matrimonio. Y trae al mago, que se llama Salomone (teniendo en cuenta que además de mago es sabio, la elección del nombre para este personaje era bastante obvia). En el aria de claros tintes wagnerianos “Allora, ascolta!”, Folco cuenta a Salomone que esa mañana, tras la cacería del lobo, se le ha aparecido una cierva con el rostro de Giselda. Sin saber por qué, Folco ha sentido el impulso irreprimible de abatirla, y así lo ha hecho: la ha apuñalado y, dejándola sangrando en el suelo, ha vuelto corriendo al castillo. ¿Qué significado tiene todo esto?, le pregunta Folco a Salomone.

Hasta este punto de la historia llega el vídeo que hay en youtube, subtitulado en inglés e ilustrado tan magistralmente que es casi tan bueno como ver la ópera representada. Los intérpretes son los del estreno radiofónico de 1943: Sved, della Chiesa, Berini, Lazzari y la Orquesta Sinfónica de la NBC, dirigidos por Montemezzi. Veámoslo:




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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 19 Abr 2013 9:30 
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Interesantisima nuevo descubrimiento abyecto!!! ;) Excelso en su seleccion de proyectos siempre señor Loge, nunca cambie!!!

Espero esa primera parte no sea todo que se oye y ve muy interesante una historia (un 'nigromante' O.o ; por alguna razón me recordó el alias que usa el personaje de Sauron, el siniestro Señor Oscuro de la mitologia tolkeniana de la Tierra Media, durante los eventos poco antes de la famosa Guerra del Anillo :D * )

* Hablando de eso, como seria una ópera que adaptase las grandes sagas de la mitologia de Tolkien (El Sillmarion o El Señor de los Anillos) ;) que tipos vocales se corresponderian a los personajes centrales de estas historias? )


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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 20 Abr 2013 9:01 
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El youtube termina ahí, akhnaten03. Su autor llevaba intención de ponerla completa pero no lo ha hecho por ahora. Nosotros, sin embargo, seguimos. :D

L’INCANTESIMO (2/3)
Como Montemezzi estaba muy interesado en la radio como medio para acercar la ópera al gran público, ofreció su obra a la NBC. Esta la aceptó, y el 9 de octubre de 1943 “L’Incantesimo” sonaba por primera vez, a través de las ondas, con el propio compositor dirigiendo a Sandor Sved (Folco –barítono-), Vivian della Chiesa (Giselda –soprano-), Mario Berini (Rinaldo –tenor-) y Virgilio Lazzari (Salomone –bajo-), así como a la Orquesta Sinfónica de la NBC, por la que profesaba admiración. La obra fue bien recibida, aunque no se le prestó mucha atención. No era fácil que una simple transmisión radiofónica de una ópera descollase entre el maremagnum de acontecimientos de la II Guerra Mundial. Esta interpretación aparece en el volumen 4 de la serie “Souvenirs from verismo” y es la única grabación oficial que existe.
Podemos oir la ópera entera aquí:
L’Incantesimo-1.NBC 1943
L’Incantesimo-2.NBC 1943

Y leer el libreto aquí:
http://www.mediafire.com/view/?nmfw2dnxvatyaeh

Sólo una obra significativa más, no operística, compuso Montemezzi en sus años finales: el poema sinfónico “Italia mia! Nulla fermerà il tuo canto!”, estrenada en el Hollywood Bowl en 1946. Siguió viviendo en California pero a partir de 1948 volvió con regularidad a su pueblo natal. Durante su última visita a Vigasio, en 1952, cayó enfermo de repente el 15 de mayo y falleció esa misma noche. Para entonces, “L’Amore dei Tre Re” había perdido su lugar en el repertorio internacional y, no habiendo compuesto una ópera grande en cuarenta años, su deceso pasó casi inadvertido en el mundo operístico. Montemezzi se había unido ya al amplio contingente de compositores abyectos olvidados.

Pocos meses después del fallecimiento, el 9 de agosto de 1952, tuvo lugar en Verona el estreno escénico de “L’Incantesimo”. En 1954 fue retransmitida por la RAI. El 13 de noviembre de 2007, los honorables abyectos del Teatro Grattacielo la ofrecieron en versión concierto y en doble sesión junto con “L’Oracolo” (Fafner44 puede aprovechar esta presentación para repetir la experiencia de los neoyorkinos). Los cantantes fueron Todd Thomas (Folco), Asako Tamura (Giselda), José Luis Duval (Rinaldo) y Ashraf Sewailam (Salomone), con David Wroe como director. Una producción escénica tuvo lugar en 2010, los días 12, 13 y 14 de febrero, en Pittsburgh, Pennsylvania, con Daniel Teadt como Folco, Anna Singer como Giselda, Ric Furman como Rinaldo y Craig Priebe como Salomone.


Argumento

Giselda se lamenta: la cierva tenía mi cara y aun así la has herido. “No pude refrenarme. Pero ¿por qué tenía tu rostro?”, inquiere Folco. Rinaldo avanza una teoría: fue el amor, que todo lo puede. El amor llevó allí a la cierva enamorada y, por encanto, te hizo ver en ella a tu mujer. Folco no es que sea una lumbrera, pero le alcanza para sospechar que, si la mató, es mal presagio. E insiste en que Salomone, que sigue pensativo, dé su opinión.
Lo que viene ahora aparece en el libreto pero se omite en la versión original de 1943. Tratándose de una obra de menos de tres cuartos de hora, no creo que en la retransmisión radiofónica, dirigida encima por el propio autor, tuvieran los b de cortar ningún fragmento. Me parece más probable que lo suprimeran después para embutirla en el disco de los "Souvenirs". En la interpretación del Teatro Grattacielo no se cortó esta parte.

Salomone expone su teoría: aunque Folco crea lo contrario, no ama a Giselda. En él, el orgullo y la fiereza se imponen al amor. Giselda es para él un regalo dentro de un cofre que no sabe abrir. Cuando Folco le pregunta, ella contesta que se encuentra como encerrada en una arcana ansia de misterio, que vive a la espera de algo. Folco ve en todo ello un presagio de muerte para su mujer. Desesperado, pregunta a Salomone qué puede hacer para evitar que Giselda muera.

El sabio sentencia: el amor todo lo cambia, incluso el destino. Si Folco tiene los arrestos para volver al lugar en que dejó la cierva, si en vez del animal ve el cuerpo de su mujer y lo recoge y lo trae al castillo, será señal de un amor tan grande que ninguna amenaza podrá extinguirlo. Folco sale inmediatamente a buscar la cierva dejando a los dos jóvenes con el Mago.
Imagen
Rinaldo no pierde el tiempo: aún no ha cerrado su “amigo” la puerta del castillo cuando ya esta declarándole a Giselda que no ha dejado de pensar en ella y que sigue amándola. ¡El amor todo lo puede!, repite, machacón pero triunfante. Escuchemos ese dúo, en cuyo final notaremos ahora la influencia, casi la presencia, de Richard Strauss:


RINALDO
Giselda:
Amore tutto può! Soffrire, attendere,
immaginare, godere del sogno,
siccome della vita... Tutto può.

(Con grande pasione)

Quante volte non v’ho veduta viva
nella mia stanza solitaria e trista
con el il petto anelante per amore.
E a voi mi sono accostato tremante;
e v’ho chiusa del mio incantamento
come se foste viva, innamorata,
tutta mia.

GISELDA
Che dite voi?

(Posseduta dal fascino di lui)

Sognate...

RINALDO
No, Giselda.
Amore tutto può. E udite ancora:
Amore tutto vuole.
Egli mi dice che sarete mia.

GISELDA
(Come atterrita ed attratta)
Rinaldo!

RINALDO
(Fatalmente)
Sento che sarete mia
per miracolo arcano
che comincia ad avverarsi.

GISELDA
Come mai?

RINALDO
(Fatalmente)
Sento che un nodo arcano ora si stringe
intorno a noi...
Già forse egli ha raggiunto
il corpo della cervia; già, già fruga
sotto la neve e cerca gli occhi vostri;
ma, non amando voi come io vi amo,
vedrà la belva e non la creatura
celeste che io strinsi al petto mio
nel sogno mille volte.

GISELDA
Morirò
se non ritroverà là nella neve
il corpo mio?

RINALDO
Morirete per lui;
nascerete per me.

GISELDA
Voi mi stringete
come in un laccio. No! Meglio è ch’io rida!

RINALDO
Nel gran miracolo d’amore
finalmente t’avrò mia!
Si! Mia, mia! Amore tutto può!
RINALDO
Giselda:
¡El amor todo lo puede! Sufrir, esperar,
Imaginar, gozar en el sueño,
Al igual que en la vida... Todo lo puede.

(Con gran pasión)

¡Cuántas veces he visto viva
en mi habitación solitaria y triste
con el pecho anhelante de amor!
Y me he acercado a ti tembloroso;
y te he hecho parte de mi incantamento
como si estuvieras viva, enamorada,
toda mía.

GISELDA
¡Qué dices!

(Poseída por la fascinación de él)

Sueñas...

RINALDO
No, Giselda.
El amor todo lo puede. Y oye más:
El amor todo lo quiere.
El me dice que serás mía.

GISELDA
(Como asustrada y atraída)
¡Rinaldo!

RINALDO
(Fatalmente)
Siento que serás mía
por un milagro arcano
que empieza a hacerse realidad.

GISELDA
¿Cómo?

RINALDO
(Fatalmente)
Siento que un nudo arcano se aprieta
en torno a nosotros...
Quizá él ya haya llegado
al cuerpo de la cierva; ya, ya quita
la nieve y buca tus ojos;
Pero, no amándote como yo te amo,
verá el animal y no la criatura
celeste que yo estreché contra mi pecho
mil veces en el sueño.

GISELDA
¿Moriré
si no encuentra en la nieve
mi cuerpo?

RINALDO
Morirás para él;
nacerás para mí.

GISELDA
Tú me oprimes
como con un lazo. ¡No! ¡Es mejor que me ría!

RINALDO
¡En el gran milagro de amor
¡Finalmente serás mía!
¡Sí! ¡Mía, mía! ¡El amor todo lo puede!


Como vemos, Giselda no está precisamente entregada. Y a continuación frena los ardores de Rinaldo. Le creerá cuando logre, a base de amor, que el jardín nevado que ven desde la ventana se convierta en un jardín primaveral lleno de flores. (La situación parece un calco de “Flora mirabilis”). Salomone interviene: “Si de verdad le amas, verás la primavera.”


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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 21 Abr 2013 3:36 
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Registrado: 25 Jun 2012 6:09
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Ubicación: Tomando un café y comiendo unas galletas.
Gracias por hacer notar esta obra...
La desconocía por completo.
La estoy empezando a escuchar en este momento... :Piccolo:

_________________
-Sono andati?... Sei il mio amore e tutta la mia vita!
-Ah... mia bella Mimì!
-Son bella ancora?
-Bella come un'aurora.


(Si no lloras... No has vivido)


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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 21 Abr 2013 9:07 
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L’INCANTESIMO (3/3)

Argumento

La escena empieza a oscurecerse y Rinaldo se disuelve en esa oscuridad. Giselda, con un súbito temblor, se acurruca en el suelo. Se oye la voz de Folco, que regresa. No ha encontrado la cierva. Pregunta por Giselda, pero cuando Salomone le señala el lugar donde ésta se ha agazapado, no ve a su mujer, sino a la cierva. “Entonces”, dice el nigromante, “el encantamiento se ha terminado para ti y empieza para ella.” Folco y Salomone también desaparecen entre las sombras. De pronto, a través de la ventana se ve cómo el jardín nevado del fondo florece, mientras progresivamente la escena se va iluminando. Giselda, maravillada, extasiada, grita: “¡Se ha realizado el milagro! ¡El amor todo lo puede!” Y presa de un ímpetu nuevo y poderoso, avanza con los brazos extendidos hacia la primavera y se entrega a la nueva vida que se le aparece con el ardor de la juventud.

Imagen


FOLCO
Giselda! Giselda!

(Apparisce dal fondo a sinistra, mentre Salomone si pone in mezzo del fondo e Rinaldo è già scomparso.)

Dove sei?
Chi è là!

SALOMONE
Signore!

FOLCO
Ancora tu?

SALOMONE
Hai tu veduto il corpo di Giselda?

FOLCO
No! No!
Dov’è Giselda?

SALOMONE
Non puoi più vederla?

(Accennando a Giselda tremante)

Eccola lì!

FOLCO
Tu m’inganni!
Io non vedo Giselda; anzi mi pare
vedere ancora la cerbiatta uccisa!

(Fissa il punto dove si trova Giselda; ma dinnanzi a lei apparisce la cerbiatta illuminata, che nasconde la donna.)

SALOMONE
Allora l’incantesimo s’è spento
per te, per sempre...

GISELDA
Ah, s’avvera il miracolo!

SALOMONE
...e comincia per lei.

(Nell’oscurità Folco e il Mago spariscono. Giselda rimasta sola, si distende, si alza, si aderge, come posseduta da una forza superiore. Intanto si sentono di fuori i primi richiami di maggio. La scena si illumina trasformandosi. Tutto muta lentamente; il verno, la neve, il vento. Apparisce un mirabile giardino di maggio.)

GISELDA
(Sedotta, maravigliata, attratta)
Ah!
S’avvera il miracolo!
L’Amore...
È più forte di tutto...

(Giselda, presa da un impeto nuovo e possente, si concede tutta alla vita nuova che le apparisce col pieno ardore della giovinezza.)

Amore!
Estasi nuova; primavera eterna,
Giglio che non s’abbatte.
O bel giardino, o rapimento, o estasi.
Amo con voi... Amore!
Vi adoro, ecco... O estasi, o rapimento,
O primavera;
Amo con voi.
O bel giardino, o rapimento, o estasi.
Amo con voi e m’abbandono...

(Con le braccia protese va verso la primavera...)
FOLCO
¡Giselda! ¡Giselda!

(Aparece por el fondo a la izquierda, mientras Salomone se pone en el fondo, al centro. Rinaldo ya ha desaparecido.)

¿Dónde estás?
¡Quién hay ahí!

SALOMONE
¡Señor!

FOLCO
¿Tú todavía?

SALOMONE
¿Has visto el cuerpo de Giselda?

FOLCO
¡No! ¡No!
¿Dónde está Giselda?

SALOMONE
¿No puedes verla?

(Señalando a Giselda temblorosa)

¡Ahí está!

FOLCO
¡Me engañas!
No veo a Giselda; ¡en cambio, me parece
ver aún a la cierva herida!

(Mira hacia donde se encuentra Giselda; ma ante ella aparece la cierva iluminada, que oculta a la mujer.)

SALOMONE
Entonces, el encantamiento ha terminado
para ti, por siempre...

GISELDA
¡Ah, se realiza el milagro!

SALOMONE
...y empieza para ella.

(Folco y el Mago desaparecen en la oscuridad. Giselda se queda sola, se despliega, se levanta, se yergue, como poseída por una fuerza superior. Mientras tanto, llegan desde fuera los primeros reclamos de mayo. La escena se ilumina transformándose. Todo cambia lentamente; el invierno, la nieve, el viento. Aparerece un maravilloso jardín de mayo.)

GISELDA
(Seducida, maravillada, atraída)
¡Ah!
¡Se realiza el milagro!
El Amor...
Es lo más fuerte...

(Giselda, presa de un ímpetu nuevo y poderoso, se entrega por completo a la nueva vida que se le aparece con todo el ardor de la juventud.)

¡Amor!
Extasis nuevo, primavera eterna,
lirio que no se marchita.
¡Oh bello jardín, oh arrobamiento, oh éxtasis!
¡Amo con vosotros... Amor!
Os adoro... Oh éxtasis, oh arrobamiento,
oh, primavera;
Amo con vosotros.
Oh, bello jardín, oh arrobamiento, oh éxtasis.
Amo con vosotros y a vosotros me abandono...

(Con los brazos abiertos va hacia la primavera...)


Acabo la exposición con un análisis de aficionado sobre estos personajes:

El título de esta ópera (“L’incantesimo”: “El encantamiento”) anuncia un mundo mágico, irreal, de sucesos sobrenaturales. Y los hay: la cierva con cara de mujer, la transformación del jardín… Pero a mi modo de ver, en esta ópera hay mucha más psicología que hechizos, por lo que el verdadero encantamiento sucede en el interior de los protagonistas. Para mí, el personaje más interesante es Folco. Es difícil de asimilar lo que le ocurre: él cree sinceramente que ama a su esposa, está dispuesto a lo que sea por salvarla. Pero, aunque no lo sabe, lo que cree amor es en realidad orgullo, fuerza. En el diálogo que sostiene con Salomone, el nigromante le dice que Giselda es para él un regalo dentro de un cofre que no sabe abrir. Más que un regalo, un premio, una recompensa. Porque Folco tiene una concepción bastante darwiniana del mundo, como una lucha, como una competición.

Cuando, al comienzo de la obra, él y Giselda están esperando a Rinaldo y rememoran cómo eran las cosas antes de contraer matrimonio, Folco habla con la vanidad del vencedor y emplea expresamente las palabras “competir” y “premio”:

Colui che ti voleva
sposare…
che voleva gareggiare con me
per aver te.
Bella sposa, premio al mio valore.
Aquél que quería casarse
contigo…
que quería competir conmigo
por tenerte.
Bella esposa, premio a mi valor.


Por supuesto, la caza del lobo nos la cuenta como una batalla entre él y la bestia. Y cuando sale a buscar la cierva, tal como Salomone le ha aconsejado, se despide así de Giselda:
Non trattenermi!
Fammi ancora vedere gli occhi tuoi,
e li ritroverò là, nella neve…
compenso al mio coraggio e al amor mio!
¡No me entretengáis!
Déjame ver de nuevo tus ojos
y los reencontraré allí, en la nieve…
¡recompensa a mi valor y a mi amor!


Así pues, él encantamiento en que vive es un engaño: piensa que siente amor por ella cuando en realidad lo que tiene es amor… propio. No ha conseguido eso tan difícil, que en realidad casi nadie consigue, que es conocerse a sí mismo.

El encantamiento de Giselda no es tanto un engaño como una ensoñación. A preguntas de Folco, confiesa:

Io non lo so. Son chiusa
in un’arcana ansia di mistero;
cullata in una vaga onda di attesa.
No lo sé. Estoy encerrada
en una arcana ansia de misterio;
acunada por una indefinida ola de espera.


Esa ensoñación, esa espera es la del amor, que no le ha llegado con Folco. Así se entiende que, tras mostrarse realista en el dúo con Rinaldo (pone a prueba el poder del amor exigiendo que florezca el jardín nevado), Salomone le diga que para ver el jardín tiene que amar. Y al final de la obra lo ve, luego ya ama. Pero el arrebato místico del final no parece una entrega al amor concreto destinado a Rinaldo, que desaparece justo antes de eso, sino al Amor con mayúsculas, a la idea de amor. Algo bastante simbólico.

En una primera impresión, Rinaldo me desconcierta. Está muy enamorado de Giselda, pero, tal como lo expresa, no resulta muy convincente. La escena entre ellos es bastante corta y con una pasión fría, si se permite la paradoja. Es cierto que le declara haber pensado sin tregua en ella, pero al final parece que él, al igual que Folco, se tome el amor de Giselda como una competición (“Si él te amara como yo te amo...”) Lo más extraño es que precisamente cuando Giselda abre los ojos al amor, él se difumina entre las sombras. Para explicarlo sólo se me ocurre que Rinaldo no es tanto un personaje real como parte del encantamiento en que vive Giselda, no es el objetivo del amor de ésta sino el catalizador, la fuerza que produce su despertar al Amor. Incluso Rinaldo podría ser la personificación del amor.

Salomone, siendo el Mago, es la figura más real de todas. El no vive en el encantamiento, sino que desvela éste a los demás. Como buen sabio, tiene respuestas para todo, y eso refuerza mi opinión sobre el carácter psicológico de esta obra, porque no me cuesta ningún esfuerzo verle con una bata y un bloc en la mano mientras Folco le cuenta su aventura con la cierva tumbado en un diván.


Según los críticos, la música de “L’Incantesimo”, aunque evidentemente pasada de moda para la década de los 40, es consistentemente hermosa, y va creciendo hacia una eufórica conclusión con final feliz (aunque no para Folco). Y si bien no hay duda de que la mejor música de Montemezzi, como él mismo señaló, se encuentra en la trilogía formada por “Héllera”, “L’Amore dei Tre Re” y “La Nave”, “L’Incantesimo” representa un exquisito epílogo a su carrera, que ofrece una atractiva sensación de broche final.


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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 22 Abr 2013 3:51 
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Registrado: 23 Oct 2011 20:56
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Pues que enigmático final de esta obra, pero tiene sentido la historia, aunque creo fue un final feliz para todos de alguna manera: Giselda comienza a vivir libremente, Folco tal vez esta desconcertado pero seguramente sobrevivira y crecerá aceptando el descenlace, Rinaldo creo no era real en absoluto (creo era el artilugio de Salomone, asi como la cierva inicial, para ayudar a la pareja inicial a desligarse entre si y seguir su propia felicidad sin depender de otros) asi que no sufre, y pues es un final 'feliz' y misterioso esta obra ;) (No me extraña el porque no tenga tanta popularidad, pues es un final abierto de múltiples interpretaciones, que usualmente no suele agradarle a la mayoria de la audiencia que no desean pensar por su cuenta para obtener la resolución del enigma, aparte de lo que pese a la calidad musical, en su momento surgió en un tiempo ya no idóneo para estas piezas artísticas)

Excelente exposición como siempre dios del fuego!!!!


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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 22 Abr 2013 21:01 
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Registrado: 14 Mar 2009 12:20
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Interesantísima obra!! Cierto que resulta extraño encontrar una música así ya entrados los cuarenta, una especie de Strauss italianizado, con momentos de gran lirismo; en cualquier caso, una estupenda obra.

El argumento, ciertamente, despista. Se ve en seguida que es una obra principalmente simbólica, recordando por ello un tanto el Pelleas en cuanto a la proliferación de elementos simbólicos antes que reales. Las obras medievales se prestan enormemente a ello. No he podido evitar recordar El castillo de Barba Azul también, obviamente no por su estilo sino por esa idea simbólica que permite tantas lecturas. La suya, desde luego, Loge, me resulta bastante certera. Muchísimas gracias por esta explicación detallada y el descubrimiento de esta obrita; estoy aprendiendo a marchas forzadas.

Desde luego, el programa doble con L´oracolo debió resultar la mar de entretenido.

PD: Qué bien cantaba Sved por Dios.


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 Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
NotaPublicado: 22 Abr 2013 21:52 
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Registrado: 14 Mar 2009 12:20
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Por cierto, haciendo un rápido recorrido por las óperas de este hilo, escuché algo de Guglielmo Ratcliff, para ir abriendo boca hasta darle una adecuada escucha. He de decir que el raconto del barítono al comienzo de la obra me captó por completo (yo lo llamo raconto, no sé si normalmente se refieren a ese número así). Tan sólo quería comentarlo con todos. Seguiré reportando (si a nadie le molesta, claro). Abrazos a los foreros.


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