Luz escribió:
Comentarios previos de Reverter al Don Giovanni:
http://www.elcultural.es/articulo_imp.aspx?id=32577Respecto a la puesta en escena ¿Ocurre lo mismo en el teatro? Las veces que he visto Hamlet, por poner un ejemplo, podía estar atormentado, confuso, enfadado, reivindicativo, ser una especie de Edipo, incluso representarlo una mujer... Puede estar ambientado en cualquier tiempo. Pero su padre siempre moría, su fantasma se aparecía, su novia se llamaba Ofelia, su madre era su madre y se casaba con su tío y al final todos mueren. No he visto dramaturgias paralelas en teatros que no sean salas mas alternativas. Tal vez sea solamente que no voy lo suficiente al teatro...
Yo el problema básico que veo relativo al teatro (voy mucho al teatro, cada vez más que a la ópera) es que una dramaturgia teatral admite manipular el texto original para adaptarlo al konzept, de manera que haya una coherencia entre lo que se oye y lo que se ve. No tengo ningún problema en general ante una reescritura dramatúrgica de una obra de teatro, siempre y cuando haya una coherencia y una relación clara establecida entre el original y lo que se me cuenta en la dramaturgia de turno. En este contexto, yo siempre menciono dos producciones teatrales brillantísimas de Helena Pimenta, de
La Tempestad y
Sueño de una Noche de Verano. No había ni duendes, ni hadas, ni nada. Eran puestas rabiosamente contemporáneas y los personajes eran humanos vulgares de carne y hueso, pero todo lo que contaba se entendía, y era fiel a los originales (y yo en aquel
Sueño de una Noche de Verano me REÍ a carcajadas, como pocas veces en una obra de teatro).
En una ópera, por una clara cuestión musical, no se puede tocar el libreto. Por eso muchas veces los konzepts caen por su propio peso: porque no hay una coherencia entre lo que se dice y lo que se ve, y no se puede hacer nada por evitarlo.