Je crois entendre encore,
Caché sous les palmiers,
Sa voix tendre et sonore
Comme un chant de ramier!
O nuit enchanteresse!
Divin ravissement!
O souvenir charmant!
Folle ivresse! doux rêve!
Aux clartés des étoiles,
Je crois encore la voir,
Entrouvrir ses longs voiles
Aux vents tièdes du soir!
O nuit enchanteresse!...
Charmant souvenir!Se trata, sin duda, de una de las arias más famosas del repertorio, que puso de moda en su día el gran Julián Gayarre, el mejor cantante que había pisado un escenario hasta que llegó Miguel Fleta. Es sabido que el 8 de diciembre de 1889 fue la última vez que el roncalés actuó en un Teatro, precisamente en el Teatro Real de Madrid. Gayarre no se encontraba bien pero a pesar de todo no canceló la función. Al principio su voz sonaba límpida y pura, pero al adentrarse en el aria su emisión comenzó a debilitarse y en el primer agudo apenas esbozó un sonido ahogado, luego emitió como pudo un jadeo sordo y al afrontar la nota final, ésta se quebró en su garganta, mientras un silencio profundo se apoderaba del público. Al terminar, acercándose a un bastidor, dijo con lágrimas en los ojos, "¡No puedo cantar! ¡Esto se acabó!" Y así fue: falleció el 2 de enero de 1890.
Partitura (página 65 de 203).
El aria empieza piano en mi y enseguida fa-sol-la-fa. Tiene un si natural en pp que es realmente difícil; muchos tenores optan por cantarlo en forte (algunos en fortísimo). Otro si natural, un la en pianísimo, y, aunque la partitura acaba en un mi que se prolonga durante cuatro compases, la tradición impone acabar arriba, que a tono supone emitir un do sobreagudo. Es fácil encontrar tenores que la bajan medio tono, un tono, e, incluso, un tono y medio...
Hay que cantar muy bien para salir airoso en esta romanza, ligando mucho las extensas frases, con un gran control de fiato y un dominio absoluto de la voz mixta ("voix mixte" o "voce di mezzo petto") si se quiere cantar como está escrita. En cuanto al timbre, yo creo que tiene que tener un cierto toque angelical, puro y terso, limpio, claro, bruñido, resplandeciente.
De las numerosísimas versiones disponibles, la mejor es la de
Miguel Villabella (1892 - 1954), el Príncipe de los Tenores franceses, que era del mismo Bilbao

. Su voz mixta es admirable y de belleza suprema. Suena a tenor, no a mujeruca. La segunda versión que más me gusta es la del portugués
Tomás Alcaide (1901 - 1967), algo más lenta, en italiano y, eso sí, medio tono baja, (aunque se queda un poco corto en el si natural final).
Escuchemos algunas otras versiones,

, :
Alagna. A tono. No empieza muy piano que digamos, pero mejora en la segunda frase. Cambia de vocal en los sis naturales, (u por e) falseteando. Y al final, en el do sobreagudo, también, u por a, en un falsete bastante feo.
Aler. A tono. Una media voz aceptable, y agudos en piano agradables al oído. Los graves penosos. No sube al do.
d'Alessio. En italiano. Medio tono baja. Hace algunos filados de categoría. Final extraorinario.
Anselmi. En italiano. Un tono baja. Muy bien cantado, muy amoroso, como él era; eso sí, los las muy piano no los da ... Se gusta al final, aunque omite el agudo.
Beltrán. A tono. A voz. A veces parece que está cantando una napolitana. Lento como pocos. Buen do final.
Bjorling. Un tono baja. A saco. Algunos toques veristas. El final magnífico, con un si bemol apabullante y un sol recogido con admirable delicadeza.
Bonci. En italiano. Medio tono baja. Con su característico vibrato, pero es curioso que en Bonci no molesta ... No sube al agudo final.
Borgioli. Medio tono baja. En italiano. De agradable escucha.
Brownlee. A tono. Frasea con gusto y naturalidad y emite los agudos con pasmosa facilidad. Muy bien.
Calleja. A tono. Con su trémol un tanto irritante. Pero no está mal del todo. Los sis naturales en pp bastante bonitos, la verdad. Y el do en un falsettone resultón.
Caruso. Un tono baja. A saco. Los las maravillosos, claro, aunque el si bemol final le queda poco brillante.
Castronovo. A tono. A la Villazón. El do le queda feote, la verdad.
Cecil. En italiano. Medio tono bajo. Bien.
Constantino. En italiano. Un tono baja. Engancha el si bemol final tras un portamento y juguetea con él un rato.
Crooks. Un tono baja. En italiano. Bien cantado, aunque un poco lento.
Devriès. A tono. Se ajusta a la partitura y no incluye el do final. Todo a media voz, magnífico, sí, pero prefiero a Villabella.
Domingo. A tono. Fogoso. Se atreve con el do final.
Dubois. A tono. Como el cava Gran Cremant de idéntico nombre.
Ferentino. Medio tono baja. En italiano. Muy bien. Dulce.
Fleta. Un tono baja. En italiano. Muy ligado, paladeando el texto. Varios filados milagrosos, marca de la casa. Alguna morcilla que otra. Glorioso si bemol final, masivo.
Gedda. A tono. Falsetones por aquí y por allá. El timbre poco grato, la verdad. Do con la a, falsetero.
Gigli. Medio tono baja. En italiano. Mete alguna que otra corchea de más. A media voz, esa media voz que a tantos oyentes les resulta tan bella y que a mí no me suena a tenor, sino a mujeruca. Eso sí, de esta manera consigue dar los si bemoles en pp. El si natural final yo creo que es falsete puro y duro.
Giorgini. En italiano. Medio tono bajo. No se va arriba al final.
Godono. En italiano. Un tono y medio bajo, como Fernando de Lucia, de manera que la nota más alta que da es un la. Así es más fácil, claro. Todo tipo de virguerías.
Hobson. A tono. Media voz destimbrada. Este sí que es un niño cantor de Viena. El do final hay que oírlo ...
Kokolios. En italiano. Un tono bajo. Lento y aburrido como él solo. Insufrible.
Kraus. A tono, por supuesto. Muy lento, gustándose. Muy ligado, respirando muy poco. Claro que al dar los sis naturales no puede respetar la indicación pp. Glorioso do final, en el que cambia de vocal (e por a).
Legay. A tono. A toda pastilla; bastante aseado en general. No sube al do.
Lemeshev. En ruso. Un tono bajo. Con calma, maravillosamente cantado.
Licitra. Un tono baja. En italiano. Canta mal. Los las sin brillo, y el si bemol final sin categoría.
De Lucia. En italiano. Un tono y medio bajo. Omitiendo este pequeño detalle ... la versión es muy disfrutable, aunque se permita alguna que otra licencia, como ese final sui generis. La nota más alta que emite es un la bemol.
Lugo. Un tono baja, aunque con ese timbre tan brillante que tiene no lo parece.
Manuritta. En italiano. Un tono bajo. Bastante bien.
McCormack. Medio tono bajo. En italiano. A mí esta versión me gusta mucho. Canta con una línea excelente, aunque es cierto que no apiana en exceso. Tiene el timbre justo para la página. Es verdad que los sis bemoles los da a voz plena, pero le quedan tan bonitos que se lo perdono. Emite un la bemol en piano de belleza extrema. El si natural final prolongado varios segundos le queda un poquillo raspado.
Milona. En italiano. A tono. Forzadísimo. Descuadra bastante. Mal. Sufre y hace sufrir.
Mojica. En italiano. Un tono baja. Bonita versión.
De la Mora. A tono. Moroso. A media voz, que le queda bastante chula, la verdad.
Nash. Un tono baja. En inglés. Muy bien.
Orlandis. En italiano. Un tono baja. Muy bien, con gusto, ligando. Dulcísimo si bemol final.
Pataky. En italiano. Un tono bajo. No termina de encandilar.
Peerce. Un tono baja. Guerrero.
Rogatchewsky. Un tono baja. Muy bien. Si bemol final en pianísimo muy bello, precedido de una raspadura ...
Rossi. Un tono baja. Con gusto.
Secco. A tono. Intenta cantar piano alguna frase, pero no lo logra. Cierta tendencia a engolar. El do final se le atraganta un poco.
Seri. Medio tono baja. Tiene un vibrato pronunciado poco agradable. Sigue las indicaciones de la partitura, pero es un intérprete regulero. No sube al si final.
Shlisky. Un tono baja. No sé en qué idioma canta. Como es Cantor supongo que en hebreo. En los agudos se da un aire a Caruso.
Simoneau. A tono. Una media voz magnífica, aunque los sis le quedan feos. Mal los graves. No sube al do.
Slovtsov. En ruso. Un tono bajo. ¡Qué bien cantan los rusos! Omite agudo final.
Smirnoff. Medio tono baja. En ruso. Muy bien. No sube al si.
Sobinov. Medio tono baja. En ruso. Gustándose. Muy parecido a Smirnoff. No sube al si al final.
Spyres. A tono. Sigue las indicaciones de la partitura y no resulta desagradable (del todo); los sis naturales quedan un tanto pobres, y el do sobreagudo en un falsete ridículo.
Di Stefano. En italiano. Un tono baja. Glorioso de voz, fresco, juvenil. Gustándose. Magnífico si bemol final, filado magníficamente.
Tagliavini. En italiano. A tono. A la Gigli, como casi siempre, aunque a mí su media voz me disgusta menos. Falsetazo en el do final.
Tucker. Un tono baja. Intenta recoger la voz, pero a ver quién es el guapo que domeña esa vozaca. Los las, a voz, apabullantes. Y el si bemol final contundente.
Vanzo. A tono. Muy buena media voz. No sube al do.
Vezzani. Un cuarto de tono baja,

. Cañero. Entre el forte y el fortísimo; un Nadir con el que te daría miedo encontrarte por la calle, sobre todo si va armado con su puñalico...
Vikstrom. A tono, en italiano. Leeento como él solo. Le dura el aria sola más que a otros con el recitativo ... La voz es regulera y aburre a las ovejas. Eso sí, da un do final en pianísimo bastante resultón.
Villazón. A tono. Crooner. No da el do final (impuesto por la tradición). Los sis de falsete, pero no le quedan muy feos. Mete algunas morcillas en forma de corchea.