Yo también acudí el día 25 (felicidades a las Encarnitas) y la impresión de amateur

fue similar a la de todos: desilusión, tristeza y esperanza en un futuro mejor.
Mal en el primer acto JDF. Quizás fuera lo que dice Gino, un mal día. A lo mejor eran nervios, que por muchas tablas que tengas siempre están ahí. Puedes controlarlos pero no erradicarlos. Desde luego no me parece una crisis vocal porque mejoró tras el primer descanso. Pero lo cierto es que la voz no corría, en el dúo se lo comió Marius. En el aria parecía que se había atragantado con un quilo de ostras, perlas incluidas: entró desafinado, estrangulado y seguramente consciente de ello no pudo centrarse ni remontar. El ritmo eran tan lento que por un momento pensé que iba a parar a lo Gayarre para intentarlo de nuevo. Nadie mejor que él sabe lo que pasó. El público le comprendió, a la vez que sufrió con él, de ahí los aplausos de cortesía. Si bien fueron muchos, temí por el bis.
Tras el descanso, o dejó los nervios, o se relajó, o Daniel Oren le dijo: "¡Qué somos:...!", y él repondió: ¡LEONES, LEONES! El caso es que salió con otro ímpetu. Seguía siendo la voz más pequeña del escenario pero mejoró ostensiblemente. Su dúo con Ciofi fue notable. Además, empastaban bien las voces, aunando virtudes y minimizando defectos. Una sonrisa de oreja a oreja fue toda una señal. Desde luego, ensayando lo tiene que hacer mejor porque no me cabe en la cabeza que salga al escenario sabiendo que va a cantar el primer acto así. He de verle otra vez porque mi primera vez no puede ser la última ni esta.
Ciofi, como dice Nacho, mejor de lo esperado, que en mi caso era bien poco. Voz velada en ocasiones, graves artificiales, mano a la oreja derecha (le debía de picar el oído) pero bien en la coloratura, esforzada, bien de volumen y con gusto en el canto. La encontré mejor que como Gilda hace cuatro años. Se fue metiendo poco a poco en el papel.
Marius K., cuyo apellido me veo incapaz de escribir, fue el mejor de la velada. Voz poderosa, bonita, quizás no sea un gran barítono pero vale la pena oírlo. Por mí puede venir cuando quiera. En el
Don Pasquale, sin ir más lejos. También le metió energía hasta acabar -eso me pareció- algo cansado. Creo que cortaron una pequeña parte del tercer acto, el momento en que se da cuenta de que ha de devolver el favor a Leila.
Tagliavini muy bien en su difícil papel. Voz también poderosa, hizo bastante ejercicio de piernas yendo y viniendo por el escenario. El coro no me gustó mucho aunque en su descargo he de decir que la parte que Bizet les dedicó no es especialmente bella ni muy cantable.
Bastantes asientos vacíos en el lateral del paraíso, por donde los pupitres. Y en algún que otro palco. Día de diario pero sin grandes atascos. ¿La gente compró su entrada sin reparar en que tenía un viaje contratado?
Lástima no poder saludar a Le Gou, Spinoza, Alberich, Nacho y pasaelmocho. Bueno, a estos tres últimos es que no los conozco.