Sí claro, no hubo nada artístico. Sólo una señora que con 66 años da sopas con honda a toda la patulea de supuestas estrellas actuales en cuanto a impostación, proyección, enmascaramiento, penetración tímbrica, control de la emisión, de la respiración, regulación del sonido, personalidad, etc, etc, etc...
Por eso ovacionaban, braveaban y luego fueron a camerinos jóvenes que no sabían qué era el Devereux, ni habían escuchado nunca a Edita Gruberova, porque fueron a una "ceremonia". Lo que hay que leer...
Pero vamos, insisto, lejos de lo que se forma cuando actúa en el Liceo y de lo que ocurría en el Teatro de La Zarzuela cuando cantaba Alfredo Kraus o lo que sucedió con la Sacristana de la Rysanek.
No se equivoque, porque creo que ese tipo de "ceremonias" justinviverianas se celebran más bien, en los recitales de una cantante romana de nombre Cecilia y que luce pelada en su último disco. Mucho más favorables a ello, ya que se anuncia ella solita y sabe que sólo irán los convencidos. Cosa distinta de una ópera en que puede ir gente que le interese el título o el resto del reparto.
Y cómo se puede permitir una persona directora de teatro sí, con una trayectoria sí, pero que de aquí a unos años quedará sepultada en el leteo del olvido, afirmar categóricamente que Puccini no fue un genio. Un señor cuya obra lleva más de un siglo paseándose por los teatros del mundo y emocionando a generaciones y generaciones de aficionados. O despreciar de esa manera una obra del calibre de "La bohéme" Eso se llama hacer el ridículo. Nada más.