Coincido en líneas generales con Gakugeki. Repasada con atención la temporada, no veo nada que me entusiasme precisamente. Aplicando el principio "Si fuera la temporada de Barcelona a cuántas iría desde Madrid" la respuesta es ninguna o si acaso el Lohengrin aunque König, Tommasson, Hawlata... son huesos muy, muy duros de roer.
Lo de "The Indian Queen" tiene escasa explicación, más allá de la metida a calzador por la razón que ha expuesto Gakugeki y con previsible carga de adoctrinamiento en el horizonte. Otra no-ópera a la lista de la muchas programadas por la dirección actual del Teatro.
Al final voy a ser un especialista en la obra escénica de Purcell ya que la sumaría a "Dido y Eneas" y "The Fairy Queen" vistas en vivo.
Para programar barroco en condiciones, ya podría poner un buen Händel y dejarse de rollos. Se nota que tampoco le hace mucha gracia este repertorio.
El desprecio del Sr. Mortier por el belcanto y compositores como Rossini y Donizetti es palmario y resulta obvio que coloca las trilladísimas Barbero y Elisir (tercero ya desde la reinauguración del Real) como si fueran "lo único decente del catálogo de estos compositores de segunda", como reclamo del abono y "compensación de equilibrio obligada". Le dejaron ser travieso el primer año y nada más, que se podría hundir el cotarro.