delaforce escribió:
Me temo que la opera trata de los ultimos años en la vida de Disney, y se centra en su personalidad, que describe de forma no precisamente elogiosa. Asi que no tienen permiso de la compañia Disney para utilizar ningun muñeco de la factoria.
Bueno, pues aunque no es un hilo específico para el previo del inminente estreno de Glass, ya que ha llegado el tema aquí, aprovecho para comentarlo porque no lo resisto. Ojo que va duro el tema, y de antemano digo que no voy a cambiar ni editar nada.
He podido leer algún articulo por ahí que anticipa un poco la idea sobre lo que versará el argumento de "Perfect American".
Yo, tras tener que soportar, sufrir y abirrir cual mono aquello infumable hace unos años llamado "O Corvo blanco" o algo así, en lo que constituyó uno de los espectáculos audiovisuales más esperpéticos de la historia, me había prometiodo tachar el nombre de Philip Glass en adelante como compositor al que ver en vivo alguna obra en el futuro.
Sin emabargo, me llegó la programación de este año y cuando vi anunciado a lo grande una obra sobre el gran, genial e inigualable Walt Disney, me dije que oye, igual, de repente, auqnue solo sea por disfrutar en formato operísitico, pese a qu seguramente a costa de música horrenda, de su vida y obra, y poder ser un pretexto para ver en escena a un Mickey, a un Donald, a los enanitos o al Goofy, pues... oye, que igual mola y todo.
Se acercan las fechas y leo estos artículos. Asco. Lástima. Vergüenza. Esto es lo que me da que va a consistir la obra.
Estos "creadores" venidos a menos no sé por qué pero siempre están buscando encima en sus insoportables creaciones la manera de poder difamar, ensuciar o insultar el nombre de los genios y creadores DE VERDAD. Son como las manzanas podridas: ellos lo están, y tratan como pueden de transmitir su putrefacción a las que alrededor están maduras y brillantes.
Lo que me falta ya es que un hombre y una obra como la de Walt Disney, con la que cientos de millones de niños desde hace decadas, cientos de millones de jóvenes, y cientos de millones de adultos, hemos sido felices, nos ha hecho reir, llorar, amar, temer, disfrutar, imaginar, creer, fantasear... TODO, que ahora venga este capullito de alhelí, y nos diga que en esta ópera vamos a ver al verdadero Disney, el de sus ultimos días de su vida que fue un hombre malo, oscuro, corrupto, ambicioso, egoista y terrible: es decir, lo de siempre. La P. envidia de ser una NADA ante uno de los nombres propios de la imaginación y la felicidad de la historia del siglo XX.
Esas películas, esas caras de los enanitos, esa expresión e inocencia de Pinocho, esa genialidad de Donald, y esos parques que comenzó a idear y que hoy día son paraisos donde uno por unos días ve en sus hijos expresiones en su rostro por las que al final piensa que la inversión hecha es baladí. Aún recuerdo la carita de mi niña cuando desde el hotel al amanecer le enseñamos de fondo el castillo de Cenicienta y le dijimos que en unos minutos ahí estaríamos. Eso, de veras, solo viviendolo in situ se puede sentir algo similar. Y las caras que ponen cuando ven esos cortos de los 3 Cerditos, o esos memorables films clasicos de animación.
Y que venga ahora este tío a tratar de enmarronar y volcar toda su m....a en esto? Pero quién se ha creido que es???
Tendría que saber él que mientras su música es seguida en todo el planeta por un puñado de snobs, y que ni en el más remoto de sus sueños llegará nunca en su vida a despertar en un niño ni una puñetera mueca, Walt Disney, que lleva muerto décadas, sigue vivo en el corazón y mente de cientos de millones de personas que a diario sonríen y sienten cosas por su obra DE VERDAD, sin necesidad de darselas de nada. Y lo lleva haciendo desde hace décadas y seguirá haciendolo muchíiiiiisimas decadas despues de su desaparición. Glass? Pero quien se va acordar de Glass, por favor?.
Lo que me sale del cuerpo es ir a la función que me toca de abono y como se confirme que efectivamente, el objetivo de la obra sea dar una pésima imagen de una de las personas a las que debemos todos más de toda la historia, montarla y jorobarla lo más posible; unas ganas tengo de ello "a lo grande" que dejarían cortas las hazañas de Tunner y toda su banda juntas a la fecha multiplicadas por 1000. Terminaría en la comisaría, y de verdad.
Cómo se puede ser tan envidioso, con intenciones tan malévolas, con metas de introducir desesperanza y miedo donde solo hay felicidad e inocencia, de empañar y enmierdar lo que es puro como una sábana: pero por qué??? Está muy claro: porque uno solo consigue el respaldo de "otros" (que insisto, son CUATRO, por cada seguidor de Glass, calculo que en el mundo debe de haber como 400 millones de amantes de la factoría Disney... y me debo de quedar cortísimo) a costa de crear morbos, insultar, difamar o enmarronar a otros. Cómo iba a plantearse el señor Glass crear una ópera sobre Disney en la que narrara cómo fueron apareciendo en su vida las imágenes de Pluto, de Minnie, de los 101 dálmatas, de los aristogatos, de Bamby, ...?? Yo, inocente, pensé en ello, y dije, qué bien. Y miren la decepción. Resulta que todo es para llenarlo de porca miseria, de basura, o mejor dicho, tratar de hacerlo. Porque todos los espectadores juntos que vayan a asistir a "Perfect American" desde que se estrene hasta que pase al ostracismo (calculo que un par de producciones o tres, y al carajo) todos sumados y multiplicados por 5 no llegan ni a un 5% de las visitas que en un día de temporada baja tienen los parques temáticos de la factoría Disney. Por no hablar de las ventas de sus productos versus las de "productos Glass"; da risa solo tratar de comparar.
Por cierto, Delaforce, me parece genial si la empresa ha decidido vetar el uso de sus muñecos. Lo que me extraña es que no le hayan demandado, y conociendo la seriedad de la factoría, le hubiesen podido destrozar. Pero seguro que no lo han hecho por evitar que tal acción extienda míminamente la escasa proyección del nombre de este impresentable.
Disney es una compañía fantástica y seria y mide muy bien sus pasos, tienen una política extraordinariamente ejemplar de cómo gestionar sus derechos y productors, y evidentemente, ante las intentonas de tratar de dañarles de un señor triste, frustrado y muy feo, pues le otorga el premio que merece: el ninguneo. Disney seguirá enriquciéndose y haciendo cada día más grande a su padre Walt Disney, y Glass pasará al olvido de sus escasos, escasísimos fans-snobs en poco tiempo.
Si preguntas a 100.000 personas en la calle quién es Glass, lo más seguro es que ninguno lo sepa, y si de repente encuantras a uno, también es casi seguro que lo sabrá de rebote pero ni de lejos habrá escuchado nada (y esa suerte que tendrá). A esos mismos 100.000 les preguntas sobre W Disney y lo conocerán y habrán disfrutado todos de más de una decena de sus obras como poco. ¿Quien tiene que temer aquí?. Si Disney hubiera visto el más mínimo peligro, que a nadie le quepa la menor duda, que con el poder que tienen y que se han ganado tener a base de su excelencia en su trabajo, con mover dos fichitas, este señor no estrena esa obra ni en un váter.
De hecho, por esa vía es por la que al final creo que voy a ir: deshacerme de las entradas y así no tener pretextos para hablar de este tío ni en un sentido, ni tampoco de montársela como realmente merecería el asunto.
El problema es encontrar a alguien que me quiera comprar dos entradas a su precio. Aquí es donde quiero ver la sinceridad de los que se supone que adoran la musica de Glass: a la hora de la verdad, ni en sueños invierten un duro en sus "productos".