
Mario del Monaco ha vuelto a agredirme. Afortunadamente tenemos a todo un Cornell Macneil que sigue el mantra milikiano de "ser payaso es una cosa muy seria" y regala un Tonio desagradable y profundamente serio y adusto en la comedia. Acostumbrados a gansadas y ruidos varios, el "Taddeo" de Mac sorprende y para bien. Vocalmente es un lujo y su Prólogo es de enorme categoria (con sus medias voces y nuances y con los dos agudos impuestos que destrozan los altavoces). A nivel similar la Nedda de Gabriella Tucci con el debe en algunos agudos tirantones. Renato Capecchi lastra su Silvio con un fraseo burdo y atropellado que mata la sensualísima linea del duo. Para terminar, Mario del Monaco hace del golosísimo Canio un coñazo gritón, antimusical (en la escena de entrada no hay una sola frase junta, eso si, el
a veintitré ore finaliza con un calderón de horroroso gusto) y demás pecados. Que Canio no tiene que mear colonia, pero tanto tanto, cansa.
En otro orden de cosas, la portada me encanta, una peluca y podría protagonizar el videoclip de
I'm Going Slightly Mad de los Queen.
Con todo ello creo que del Monaco es un Canio soportable y en momentos aceptable, al igual que sucede en Otello y con todos sus defectos, hay cosas en ambas óperas en las que impresiona como nadie.