Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
Publicado: 05 Ene 2013 9:59
Solista
Registrado: 23 Oct 2011 20:56 Mensajes: 737
Por cierto preciosa la ópera esa totalmente desconocida que parece una 'Turandot' nórdica hecha muchos años antes que el genio de Lucca igualmente toda una maravilla ese autor desconocido. Enhorabuena Loge, yo siempre apoye tu triunfo sobre todos al final de la famosa épica germana de Bayreuth
Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
Publicado: 05 Ene 2013 10:02
Mister Foro 2010
Registrado: 14 Jul 2007 10:33 Mensajes: 8710 Ubicación: Madrid
Es cierto lo que indica akhnaten03. El primer Loris Ipanoff fue el gran Enrico Caruso, en Milán el 17 de noviembre de 1898, y no Fernando de Lucia, como se ha señalado por error, que la cantó por primera vez el 13 de febrero de 1900.
Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
Publicado: 05 Ene 2013 14:20
Div@
Registrado: 12 Ene 2010 18:39 Mensajes: 1806 Ubicación: Zaragoza
Bueno, oídos los otros seis fragmentos interpretados por De Lucía. De poder comprar sólo uno, compro el "Addio alla mamma", porque, entrando un poco en la cuestión que planteaba mitchum, pienso que hay sentimientos que es más normal expresar de forma dulce y melancólica y otros en los que es más propio el berreo y la abyección. Despedirse para siempre de una madre estaría, para mí, entre los primeros, por eso ha sido el fragmento que más me ha gustado. En cambio, para el "Vesti la giubba" me pido una interpretación que salga de las entrañas, dolorida y vociferante, y por eso no me gustado tanto De Lucía ahí.
En todo caso, no son sino gustos. Nosotros mismos, si tuviéramos que expresar el mismo sentimientos, no lo haríamos igual. Siempre hay gente más expresiva y gente más tímida. Siempre que se pueda, yo creo que habría seguir las indicaciones del compositor, como ese "Con dolore" de "Pagliacci".
Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
Publicado: 16 Ene 2013 8:39
Div@
Registrado: 12 Ene 2010 18:39 Mensajes: 1806 Ubicación: Zaragoza
Observemos esta viñeta:
Tenemos en ella a un nutrido grupo de personajes mascagnianos sosteniendo un ariete con el que se lanzan a abrir las puertas de un teatro. En el extremo del ariete que va a impactar contra las puertas vemos la imponente cabeza de Mascagni. Y flameando al viento, en una especie de banderola, los títulos de casi todas sus obras: Cavalleria, L’amico Fritz, Iris, Vestilia, Isabeau... ¡Un momento! ¿Vestilia? ¿Qué ópera es ésa, que no aparece en ninguna lista de obras de Pietro Mascagni?
Quien dibujó esta viñeta debía de tener información privilegiada, ya que “Vestilia” fue un proyecto que el compositor llegó a tener bastante avanzado, pero que no llegó a terminar. La acción tiene lugar en la época de Tiberio, y narra el enamoramiento de Elio, caballero romano, por Vestilia, de familia pretoria, con los problemas derivados del hecho de que ella está casada, y un final trágico en el que la protagonista muere en brazos del amado. Todo ello con el trasfondo de la Roma imperial, con sus gladiadores, sus banquetazos y sus ceremonias orgiásticas. El libreto, escrito por Targioni-Tozzetti, debió de estar a disposición de Mascagni en 1893 o antes, pues existe una carta, fechada el 14 de febrero de ese año, en la que el compositor le cuenta a su mujer que ha cantado (en una velada en honor de Verdi) la romanza del tenor de “Vestilia”.
Durante muchos años, Mascagni fue componiendo números para “Vestilia”, pero sin dedicarse a ella de manera continua, pues su atención se vio desviada por “Silvano”, “Zanetto”, “Iris”, “Le Maschere”, “Amica”... Una porrada de años más tarde, en 1923, un viejo conocido nuestro, Domenico Alaleona, publica un articulo en el periódico “Il Mondo” donde revela que en fechas recientes Mascagni le había hablado de “Vestilia” e interpretado al piano algunas páginas, como un delicioso coro de vendedoras de naranjas, un dueto entre Vestilia y Elio y otros. Así pues, Mascagni llevaba al menos tres décadas con “Vestilia” entre ceja y ceja.
Pero por aquellas fechas se hablaba mucho del “Nerone” de Boito, cuyo estreno se estaba preparando (y tuvo lugar el 1 de mayo de 1924) y Mascagni, que quería crear una obra en el marco de la Roma imperial, empezó a valorar la posibilidad de hacerlo con un personaje de muchos más vuelos que un caballero y una patricia: el propio Emperador. ¿Sería para no quedar por debajo de su competidor en cuanto a grandiosidad? No se sabe si por esto o por haberse aburrido de “Vestilia” debido a su larga gestación, lo cierto es que al final nuestro autor desestima la historia de la joven patricia y se decanta por el polémico Emperador. La ópera será “Nerone”.
Pero, naturalmente, aprovecha el trabajo realizado con anterioridad, y los números compuestos para la historia de la época tiberiana realizan una fácil mudanza a la Domus Aurea neroniana, de modo que un comentarista dice: “Vestilia es Nerone, y Nerone no podía ser sino Vestilia; por lo que, cuando se habla de música de Vestilia reutilizada en Nerone, en realidad debería hablarse no tanto de reutilización como de verdadera fusión.” Yo no concuerdo del todo con esta afirmación tan categórica, pues se distinguen bastante claramente los momentos más melódicos, procedentes de “Vestilia”, de las partes donde predomina la declamación, compuestas por Mascagni más tarde, cuando ya triunfaban las nuevas formas de componer encarnadas, por ejemplo, en la “Fedra” de Pizzetti. Y tampoco la metamorfosis de una ópera en otra fue plácida para todo el mundo. Targioni-Tozzetti sudó la gota gorda para adaptar la dramaturgia y la métrica de “Vestilia” a las nuevas partes creadas para “Nerone”.
“Nerone” será la última ópera estrenada de Mascagni. Su primera representación se produjo en la Scala el 16 de enero de 1935, por lo que hoy, precisamente hoy, tendríamos que ponerle ¡78 velitas!.
Los artistas del estreno fueron:
Nerone: Aureliano Pertile (Tenor) Atte: Lina Bruna Rasa / Fidelia Campiña (Sopranos) Egloge: Margherita Carosio (Soprano) Faonte: Gino Del Signore (Tenor) Epafrodito: Fabio Ronchi (Barítono) Menecrate: Apollo Granforte (Barítono) Babilio: Tancredi Pasero (Bajo) Nevio: Ettore Parmeggiani / Alessandro Wesselowsky (Tenores) Icelo: Giuseppe Nessi (Tenor) Vinicio: Aristide Baracchi (Barítono) Petronio: Giuseppe Noto (Baritono) Clivio Rufo: Duilio Baronti (Bajo) Mucrone: Luciano Donaggio (Bajo) Eulogio: Franco Zaccarini (Bajo) Un pastore: Nello Palai (Tenor)
Como veis, muchos personajes, pero la trama podría contarse prácticamente con los tres primeros. Dirigía, como de costumbre, el propio Mascagni. En este histórico vídeo se ve cómo lo hace. Podrían ser imágenes del estreno, como indica la persona que ha subido el vídeo, pero en realidad no lo son, a la vista de dos cartas de 17 y 31 de octubre de 1936, donde Mascagni hace mención a los preparativos de la grabación de este fragmento para la película “Regina della Scala”. Esas imágenes, pues, fueron grabadas el 5 de noviembre de 1936, casi dos años después del estreno. El breve fragmento de la ópera que se ve al final es la muerte de Egloge (Acto III), cantado por Margherita Carosio.
El argumento de “Nerone”, resumido en poco más que un twitt, es el siguiente: Nerón conoce a la bailarina Egloge en una taberna. Cuando la lleva a palacio, la favorita Atte, viendo peligrar su posición, la amenaza de muerte. Egloge desoye las advertencias y es envenenada por Atte en el transcurso de una fiesta. Esa misma noche, las tropas de Galba, sublevadas, llegan a Roma. Nerón huye pero, alcanzado por los sublevados, se suicida con algo de ayuda.
En los próximos días pasearemos más tranquilamente por los tres actos de la obra. Mientras tanto, escuchemos este coro de bailarinas griegas, acompañadas por Egloge que, como habréis supuesto acertadamente, no es sino el coro de vendedoras de naranjas de “Vestilia” con otros ropajes:
LE FANCIULLE GRECHE O luminosi margini dell’Ellade cui mare e cielo arridono, date le rose e gli asfodeli pallidi e i crisantemi candidi... Eccho che torna, ahimè, Giocasta a piangere d’Edipo l’ansie orribili... Giocasta... son di sangue le tue lacrime, i crisantemi arrosanti!
.
EGLOGE
O Anadiomène (1), di mirti e gigli sempre l’altare ti adornerò. Diva dagli occhi viola accogli benigna i voti che innalzo a te!
Amo con tutta l’anima mia... fammi riamata di eguale amor!
LE FANCIULLE GRECHE ¡Oh, luminosas orillas de la Hélade de mar y cielo sonrientes, dad las rosas y los pálidos asfódelos y los blancos crisantemos... Aquí vuelve, ay, Giocasta a llorar la horrible añoranza de Edipo... Giocasta... son de sangre tus lágrimas, ¡los crisantemos enrojecen!
.
EGLOGE
¡Oh, Anadiomena (1), con mirtos y lirios adornaré siempre tu altar! ¡Diosa de ojos violeta, acepta benigna los votos que elevo a ti!
Amo con toda el alma... ¡Haz que sea amada con igual amor!
Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
Publicado: 17 Ene 2013 8:35
Div@
Registrado: 12 Ene 2010 18:39 Mensajes: 1806 Ubicación: Zaragoza
Tras el estreno, “Nerone” se representó 9 veces más en La Scala. De allí pasó a Livorno (6 funciones), Bolonia (5), etc. Aquí se pueden ver todas: http://www.mascagni.org/works/nerone/performances
Lo primero que salta a la vista es que el gran valedor de esta ópera en su primera etapa fue Aureliano Pertile. Aparece en todas las producciones entre 1935 y 1937. Lina Bruna Rasa (Atte), Margherita Carosio (Egloge) y Apollo Granforte (Menecrate) le acompañan en la mayor parte de ellas. Los demás intérpretes van cambiando. Sumando todas las representaciones entre 1935 y 1937 salen 44, lo que no está mal para una ópera que nacía ya bastante desfasada en su lenguaje musical. Tengamos en cuenta que, para entonces, ya hacía diez años que se había estrenado la atonal “Wozzeck”.
Un segundo detalle, sorprendente, es que, tras esas dos funciones de 1937 en Zurich, pasan casi cincuenta años hasta que vuelve a ser interpretada, y ello en sólo tres ocasiones, y todas en versión de concierto: Utrecht 1986, Lieja 1989, Roma 2001. A esas tres interpretaciones corresponden las tres únicas grabaciones existentes (si no incluimos en el cómputo el vídeo de 1936)
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Pertile como Nerón
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La más conocida, y la mejor, es la de Utrecht, comercializada por Bongiovanni. Los intérpretes son Georgi Tcholakov (Nerón, tenor), Lynne Strow-Piccolo (Atte, soprano), Rosanna Didonè (Egloge, soprano), Sigmund Cowan (Menecrate y Epafrodito, barítono), David Shapero (Babilio, bajo), el Coro de la Radio Televisión Holandesa, dirigidos por Kees Bakels.
Esta es la versión que utilizaré para todos los ejemplos sonoros que vaya poniendo durante la exposición.. . . .
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De la función de Lieja, con Giuliano Ciannella (Nerón), Maria Sokolinska Noto (Atte), Susanna Rigacci (Egloge), Andrea Martin (Menecrate), Michel Larue (multiplicándose en los papeles de Epafrodito, Mucrone y Clivio Rufo), Michaël Pulieff (Babilio/Eulogio) dirigidos por Edouard Rasquin, también hay disco, pero es casi pieza de coleccionista y, de todas formas, dice quien lo ha oído que más que una interpretación es toda una ejecución. . . . . . .
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Por último, existe DVD (que puede localizarse en las verdes praderas) de la interpretación en versión concierto en Roma, 2001, con Mario Marchesi (Nerón), Madelyn Renée Monti (Atte), Adriana Damato (Egloge), Michele Porcelli (Menecrate), Perluigi Dilengite (Epafrodito), Marco Grimaldi (Babilio), la Orquesta Filarmónica de Roma y Támas Pál como director.
Cantantes aceptables en los principales roles, una orquesta y un director que están muy lejos del nivel de detalle y eficiencia del CD de Utrecht, y muchos cortes en la partitura. A su favor: se ve algo de la Villa Adriana, donde tuvo lugar el concierto.. . . . . .
Última edición por Loge el 19 Ene 2013 9:16, editado 1 vez en total
Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
Publicado: 18 Ene 2013 8:49
Div@
Registrado: 12 Ene 2010 18:39 Mensajes: 1806 Ubicación: Zaragoza
“Nerone” está dividida en tres actos, el último de ellos con dos escenas. Cuenta de manera muy libre los hechos que le sucedieron al Emperador en el último día de su vida. Si, según las biografías, Nerón murió el 9 de junio del 68, el primer acto tiene lugar la noche del 7 de junio. El segundo acto transcurre a la mañana siguiente. La primera escena del tercer acto sería esa misma noche. Y la última escena acabaría al amanecer del día 9.
Una taberna en el barrio de Suburra (1) El antiguo gladiador Mucrone contempla, desde la puerta de su taberna, un cometa que presagia carestía para Roma. Llegan unos amigos suyos (Nevio, Petronio y Eulogio) y se ponen a comentar la situación política: tiranía, falta de pan, la plebe revuelta...
Nevio les habla de los cristianos que se reúnen en las catacumbas y veneran a Cristo pero, tras un momento de exaltación, la voz de un pastor les devuelve a la realidad y se quedan taciturnos ante sus consumiciones. Les saca de su ensimismamiento una joven que llega apresuradamente. Está siendo perseguida por un par de hombres y entra a la taberna en busca de protección. Cuando llegan los perseguidores, Petronio protege a la muchacha y se enzarza en una lucha contra uno de los recién llegados, el que lleva la voz cantante. Petronio le vence, y entonces el compañero revela la identidad del vencido: es Nerón, que, junto con el comediante Menecrate, gusta de salir de correrías por la ciudad.
La suerte para Petronio y compañía es que Nerón está de buen humor y les perdona la vida. Nevio le avisa de las tropelías que se cometen en su nombre y del odio que le tiene la gente, pero Nerón desestima el aviso y sólo se fija en que Nevio declama bien y tiene una bella voz. “Un vero artista!”, y le ofrece hospitalidad en su palacio como buen compañero. (“Anch’io sono un artista. C’intenderemo...”) Los parroquianos marchan, y Nerón, tras entregar a la joven perseguida a Menecrate para que la lleve a palacio, se queda a solas con el tabernero Mucrone, que le sirve vino falerno (2) El Emperador acusa al tabernero de traidor, pero le deja ir para quedarse a solas con el preciado vino.
Mientras Nerón bebe entra sin ser vista Atte, una liberta que campea en el palacio de Nerón a modo de concubina principal. Nerón hace un elogio del vino (O, vieni liquida porpora, vieni...”) y fantasea en diez cuartetos con la juventud y la muerte, siendo contrarrestado por el descarnado realismo de Atte, que al ser descubierta, le hace ver que su Imperio se desintegra y que él mismo está en peligro. (1) Distrito de la Roma antigua, situado en las colinas del Quirinal y el Virinal (2) Este vino, el más renombrado de la Antigua Roma, era producido en las laderas del monte Falerno (hoy conocido como Monte Massico), en Campania. Considerado un vino de culto en su época, se menciona a menudo en la literatura romana, pero luego desapareció.
Cantan Georgi Tcholakov y Lynne Strow-Piccolo
NERONE (Si avvicina alla tavola e lentamente si versa da bere) Da questo nappo, come dal labro d’una cara donna, a me venga l’oblio d’ogni fastidio.
(Atte entra inosservata e resta dritta dietro a Nerone)
È il maggior dei poeti il nappo pieno! Oh, vieni, liquida porpora, vieni... Scendimi in core festosa... Arridimi!
ATTE Ecco Cesare divo imperatore!
NERONE Oh vieni, dammi la viva ebbrezza che nelle vene l’ardor mi susciti!
ATTE La taverna è la casa di Nerone.
NERONE Ahimè, la Morte gelida viene... godiamo l’ora che fugge rapida.
ATTE Egli pensa alla morte ed ha trent’anni!
NERONE Veloci filano le Parche, i nostri stami vitale... Falerno, allietami!
ATTE Solo nel vino annega i suoi rimorsi.
NERONE Nel nappo ride la giovinezza eterna: vieni, pur io son giovane!
ATTE Giovinezza vissuta turpemente!
NERONE Su dalla pàtera (3) sorge ed invita rosea la bocca di greca vergine!
ATTE Sogna baci d’etère e scorda Roma!
NERONE (Già ebbro) Care parole dimmi, carezze, chiedimi, baci d’amore innumeri!
ATTE Voti e pensieri d’una mente inferma.
NERONE Sei più di Venere bella, più bianca sei di Giunone, d’Ebe più tenera…
ATTE Canta l’Eliso ed ha nel cor l’Averno!
NERONE Sorgon dal nettare glorie, memorie... Roma m’appare divina, splendida.
ATTE Ancor t’illudi di potere nel vin dimenticare le cure ed i perigli dello Stato? Nerone, ascolta ciò che vuoi obliare! Non sei tu forse il successor dei Cesari? Devi ascoltarmi! Già i Germani oppressi, ma ancor non vinti, si accingono a nuove guerre. Galli e Britanni sono uniti nell’odio stesso del romano nome. Galba s’appresta a muovere su Roma. A sì gravi minacce, aggiungi i tuoi eserciti rissosi e malcontenti; e questa plebe che ti sta d’intorno, piena d’odio e di fame... E tu, Nerone, che fai? Come provvedi alla ruina che ti sovrasta? Bevi! Canti e bevi... Va’, fanciullo ubriaco... Vuoi vedere l’Imperio tuo?
(Toglie dalla mano di Nerone la coppa e la getta a terra con violenza)
Lo guarda nei frantumi di questa tazza!
NERÓN (Se acerca a la mesa y lentamente se sirve de beber) Que esta copa, como los labios de una mujer querida, me procure el olvido de todo fastidio.
(Atte entra sin ser vista y se queda al fondo, mirando a Nerón)
¡La copa llena es el mayor de los poetas! ¡Oh, ven, líquida púrpura, ven…! Desciende, alegre, hasta el corazón. ¡Sonríeme!
ATTE ¡Este es César, el divino Emperador!
NERÓN ¡Oh, ven! Dame la viva ebriedad que me provoca el ardor en las venas!
ATTE La taberna es la casa de Nerón.
NERÓN ¡Ay, la Muerte gélida viene…! Aprovechemos el momento que se escapa rápido.
ATTE ¡Piensa en la muerte y tiene treinta años!
NERÓN Veloces hilan las Parcas, nuestras tejedoras de vida… ¡Falerno, sonríeme!
ATTE Sólo el vino ahoga sus remordimientos.
NERÓN En la copa ríe la juventud eterna: ¡Ven, yo también soy joven!
ATTE ¡Juventud vivida torpemente!
NERÓN ¡De la pátera (3) surge incitante la rosada boca de una virgen griega!
ATTE ¡Sueña con besos etéreos y olvida Roma!
NERÓN (Ya ebrio) ¡Dime bonitas palabras, pídeme caricias e innumerables besos de amor!
ATTE Votos y pensamientos de una mente enferma.
NERÓN Eres más bella que Venus, más blanca que Juno, más tierna que Hebe…
ATTE ¡Canta al Elíseo y en el corazón lleva el Averno!
NERÓN Surjan del néctar glorias, memorias… Roma se me aparece divina, espléndida.
ATTE ¡Ah, si sólo llevase a Roma en el corazón!
NERÓN (Con exaltación) ¡Oh, ven! Líquida púrpura, ven… Dame el éxtasis de amor… ¡Inflámame!
(Viendo a Atte)
Atte, ¿eres tú? ¿Qué haces ahí, inmóvil?
ATTE Escucho.
NERÓN ¿Y no me alabas?
ATTE Te compadezco.
NERÓN Y yo…
(Cogiendo la copa)
Yo te ofrezco esta copa…
ATTE ¿Aún te haces la ilusión de poder olvidar con el vino los cuidados y peligros del Estado? ¡Nerón, escucha lo que quieres olvidar! ¿Acaso no eres el sucesor de los Césares? ¡Debes oirme! Los germanos oprimidos, pero aún no vencidos, se preparan para nuevas guerras. Galos y britanos están unidos en el odio contra los romanos. Galba empieza a dirigirse hacia Roma. Añade a estas graves amenazas tus ejércitos pendencieros y descontentos; y esta plebe que te rodea, llena de odio y de hambre… Y tú, Nerón, ¿qué haces? ¿Cómo te ocupas de la ruina que te supera? ¡Bebes! Cantas y bebes. Ven, muchacho borracho. ¿Quieres ver tu Imperio?
(Le quita la copa de la mano a Nerón y la tira al suelo con violencia)
¡Míralo hecho añicos, como esta taza!
(3) Vaso antiguo utilizado para libaciones y sacrificios.
Aunque fastidiado por el dominio que ejerce Atte sobre él, Nerón presta oídos a la advertencia relativa a su integridad física. Histéricamente, llama en su ayuda a los pretorianos, que acuden de inmediato y se lo llevan en un palanquín ocultando a un Nerón borracho y aterrorizado. Tras llamarle cobarde un par de veces, Atte cierra el acto exclamando: “¡Y pensar que le han llamado Dios!”
Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
Publicado: 19 Ene 2013 1:04
Div@
Registrado: 30 Oct 2008 19:23 Mensajes: 2500 Ubicación: Burgos.
Qué bonito el coro de las bailarinas griegas. Y el "dúo" de Nerone y Atte también me ha gustado (qué impresionante tuvo que ser escuchar a Pertile cantando eso de Oh, vieni, liquida porpora, vieni… L’estasi dammi d’amor… Avvampami!). Enhorabuena por el trabajo Loge.
_________________ Anche l' idea muor, tu non muori giammai, tu, l' Eterna canzon!
Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
Publicado: 19 Ene 2013 8:59
Div@
Registrado: 12 Ene 2010 18:39 Mensajes: 1806 Ubicación: Zaragoza
Muchas gracias, Chino Cudeiro. El coro de las bailarinas aparece en el acto segundo, que es el que vamos a ver hoy.
ACTO II
En una terraza de la Domus Aurea desde la cual domina toda Roma, Nerón canta versos de “Edipo Re” de Sófocles ante el adulador Menecrate.
Reconstrucción de la Domus Aurea
Un viejo astrólogo llamado Babilio y la joven griega traída anoche de la taberna esperan a ser recibidos por el Emperador. Este llama primero al astrólogo, que le trae funestos presagios: el cometa que pende sobre Roma es el mismo que había cuando fue asesinado Julio César. “¡Teme al futuro, que se presenta tenebroso!”, le advierte Babilio. Al principio, Nerón se lo toma a pitorreo (“¿Ya estás tú seguro de que es el mismo cometa?”) y le humilla haciendo que Menecrate lo levante y amenace con despeñarlo por la terraza (“¿Y cuál es tu predicción ahora?”) pero Nerón queda desarmado ante la impavidez del anciano, y sumamente preocupado cuando éste le advierte: “Nerón, morirás una hora después que yo”. Para asegurarse de que Babilio no sufra ningún percance, Nerón decide ponerlo a buen recaudo y ordena encarcelarlo.
Después recibe a la joven griega y le pide sus datos personales: se llama Egloge y procede de Grecia. Con una angelical sonrisa y una voluptuosa danza, Egloge fascina al Emperador, quien le anuncia dos cosas: que la libera y que la convierte en su amante.
..........................................................................Rosanna Didoné y Georgi Tcholakov
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EGLOGE (Sempre sorridendo) Perché dovrei tremare? Un tuo cenno può togliermi la vita, ma che cos’è la vita, imperatore? Io voglio sempre ridere e danzare…
(Voluttuosa nella voce e nel gesto)
Danzo notte e di... Rapido è il mio piè... Arde il fuoco in me... Sempre lieta son, Io non so il dolor, o mio sogno d’or. Come una rondine son, niun può arrestare il mio vol. Non ha confini il mio ciel, danzo baciata dal sol. Son come l’alba d’april, amo il profumo dei fior, cerco la luce e il calor, ridon le Càriti (1) a me! Danzo, danzo, danzo, ma a poco a poco il ritmo si fa più lento… e beata m’addormento!
(Con abbandono)
NERONE (Affascinato) Non sei piú schiava.
EGLOGE Libera? Son libera!
NERONE Più che libera. Sei imperatrice, imperatrice del mio cor!
EGLOGE Son libera!
NERONE (Commosso, attira a sè Egloge e teneramente l’accarezza) Egloge, o tutta bella, o fior purissimo, t’amo! Le care braccia mi recingano fervidamente, e dien le labbra rosee, col bacio, l’estasi!
Io, nel fulgore dei tuoi occhi ceruli, dove tutto risplende il ciel dell’Ellade, mi specchierò... Non sai qual nuovo fremito mi strugge l’anima?
È una festa di voli: già le garrule rondini han fatto il nido: all’aria tepida, tra i fiori, al sole, la tua grazia effondesi, pallida Venere!
EGLOGE (Siempre sonriendo) ¿Por qué habría de temer? Una señal tuya podría quitarme la vida, ¿pero qué es la vida, Emperador? Yo quiero reír y danzar siempre…
(Voluptuosa en la voz y el gesto)
Danzo noche y día, mi pie es rápido, arde el fuego en mí... Siempre estoy contenta, No conozco el dolor, oh, mi sueño de oro. Soy como una golondrina, nadie puede detener mi vuelo. No hay límites en mi cielo, bailo besada por el sol. ¡Soy como el alba de abril, amo el perfume de las flores, busco la luz y el calor, las Cárites (1) me sonríen! Danzo, danzo, danzo, pero poco a poco el ritmo se va haciendo más lento… ¡y, feliz, me duermo!
(Con abandono)
NERÓN (Fascinado) Ya no eres esclava.
EGLOGE ¿Libre? ¡Soy libre!
NERÓN Más que libre. ¡Eres emperatriz, emperatriz de mi corazón!
EGLOGE ¡Soy libre!
NERÓN (Conmovido, atrae hacia sí a Egloge y la acaricia con ternura) ¡Egloge, oh bellísima, oh flor purísima, te amo! ¡Tus amados brazos me ciñen fervorosamente, y tus labios rojos me dan, con el beso, el éxtasis!
En el fulgor de tus ojos azules, donde resplandece el cielo de la Hélade, me miraré yo... ¿No sabes qué nuevo anhelo me consume el alma?
¡Las aves lo celebran: ya las cantarinas golondrinas han hecho el nido: por el aire tibio, entre las flores, al sol, esparces tu gracia, blanca Venus!
EGLOGE (Con estasi) Com’è bello l’amor! Che nuove e tenere cose sai dire… Ancora, ancora, parlami, la tua voce m’esalta. Ancor ripetimi che m’ami. Baciami!
Or s’acqueta il mio volo! La tua piccola rondine cerca un nido. O divo, prendimi, son tua per sempre, tua col cuore e l’anima, pallida Venere!
NERONE (Con entusiasmo) Ah, tutta la mia vita, tutte le mie corone, se potessi eternare quest’ora sublime d’amore!
EGLOGE D’amore!
EGLOGE e NERONE D’amor!
EGLOGE (Extasiada) ¡Qué bello es el amor! ¡Qué tiernamente hablas ahora! Más, háblame más, tu voz me exalta. Repite que me amas. ¡Bésame!
¡Ahora se sosiega mi vuelo! Tu pequeña golondrina busca un nido. ¡Oh divino, tómame, soy tuya para siempre, con el corazón y el alma, blanca Venus!
NERÓN (Con entusiasmo) ¡Ah, daría toda mi vida, todas mis coronas, a cambio de hacer eterna esta hora sublime de amor!
EGLOGE ¡De amor!
EGLOGE y NERÓN ¡De amor!
..........................................................(1) Divinidades de la belleza y del culto a la naturaleza, llamadas Carites en Grecia, cuyo equivalente .............................................................................en la mitología romana son las Gracias.
Llega un coro de jóvenes griegas, que van a participar en la representación de “Edipo, Re”. Es el coro que escuchamos en el primer post y que, tras entonar su canción a Giocasta, se van con Nerón para continuar los ensayos.
Egloge queda sola, pero por poco tiempo, ya que entra Atte. Al descubrir que Egloge es la nueva “adquisición” del Emperador, y viendo que la joven es toda inocencia, le cuenta que, en contra de las apariencias, las cosas son terribles en casa de Nerón y le anima a irse voluntariamente. Pero Egloge se revela entonces como algo más que una ingenua amante, y contesta a Atte más o menos así: “¿Dices que tú eres la única que no tiembla ante Nerón? ¡Pues bien! ¡Vengo a disputarte el poder!” Egloge hace gala de tal soberbia y obstinación, que Atte pasa a las amenazas directas:
Lynne Strow-Piccolo y Rosanna Didoné
ATTE Bada... Io posso per forza d’incanti, di filtri, d’arcani scongiuri, l’amore tuo dissolvere, ellenica fanciullla!
Io posso con dolci veleni, nell’ora del lieto convito, la danza tua interrompere, ellenica fanciulla!
La Morte già sfiora il tuo capo; dal tripode fuma la negra nuebe che deve avvolgerti, ellenica fanciulla!
Le Furie d’Averno verranno terribili in volo, recando a te la tazza tragica, ellenica fanciulla!
EGLOGE (Decisa) Io qui rimango!
ATTE Aléjate... ¡Mediante encantos, filtros y conjuros antiguos, puedo deshacer tu amor, joven griega!
¡Con dulces venenos, durante el alegre banquete, puedo interrumpir tu danza, joven griega!
La Muerte ya roza tu cabeza; ¡ya humea en el trípode la negra nube que va a envolverte, joven griega!
¡Las Furias del Averno vendrán terribles, volando, para traerte el cáliz fatal, joven griega!
EGLOGE (Decidida) ¡Yo me quedo aquí!
Esa “ellenica fanciulla” sombríamente reiterada al término de cada estrofa es más amenazante, si cabe, que las invocaciones a venenos y Furias, pero Egloge se mantiene en sus trece: no piensa irse. Al ver que las palabras no bastan, Atte pasa a los hechos: blandiendo un puñal, empieza a perseguir a Egloge por el salón, con suerte para la griega de que en ese momento entra Nerón e impide el asesinato. El Emperador ordena retirarse a Atte, y que perfumen a Egloge y la lleven a sus aposentos.
Con la inoportunidad que según Nerón les caracteriza, el Presidente del Senado y el Prefecto del Pretorio piden audiencia. Habla primero este último, que se llama Vinicio: las cohortes pretorianas están revueltas porque no se les paga. Nerón contesta: “Diles que iré a cantarles “Edipo re”. Se llenará el teatro”. (Ante tal magnanimidad, Menecrate murmura sarcásticamente: "¡Y aun hay quien le acusa de tacaño!") Por su parte, Rufo trae una carta que ha llegado al Senado: las tropas de Hispania se han rebelado y aclaman a Galba como Emperador. La noticia inquieta a Nerón durante un breve instante, pero al momento la deja de lado para terminar el acto dedicándose al placer y a solazarse con Egloge, que vuelve a entrar esplendorosa.
Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
Publicado: 19 Ene 2013 16:17
Div@
Registrado: 12 Ene 2010 18:39 Mensajes: 1806 Ubicación: Zaragoza
lordalfred escribió:
Loge, admiro profundamente su altruista idealismo.
Hombre, tampoco es para tanto. Pero muchas gracias. No considero una heroicidad presentar óperas de Mascagni y del resto de "abyectos" en este foro, pues, a juzgar por la cantidad de entradas, debe de haber mucha gente a la que le gustan estas obras. Es más, me da la impresión de que el número de seguidores del hilo va en aumento. ¿Se han dado cuenta de que hemos pasado de 40.000 entradas, cuando hace menos de un año, en febrero de 2012, todavía estábamos celebrando las 20.000?
Asunto: Re: Opera Abyecta (y, a veces, hasta finisecular)
Publicado: 20 Ene 2013 9:32
Div@
Registrado: 12 Ene 2010 18:39 Mensajes: 1806 Ubicación: Zaragoza
ACTO III
Escena Primera Banquete nocturno en el palacio de Nerón.
Los elogios al vino se entremezclan en la primera escena con los vivas a Nerón. Egloge es presentada en sociedad, ensalzada su belleza y proclamada reina de la fiesta. Nerón, ebrio de felicidad, regala a los invitados la copa de oro en la que cada uno está bebiendo. Con ello se gana varios “¡Viva el padre de la patria!” y “¡Viva el dios Nerón!”, pero él dice que prefiere: “¡Viva el artista!”. Y, al igual que un conocido mío que aprovechaba todas las entregas de premios de una federación deportiva para endosarnos una poesía de creación propia, Nerón les obsequia con un himno al amor que le acaban de inspirar las musas. Se trata de la “romanza del tenor” de “Vestilia” que Mascagni cantó, según su correspondencia, en aquella velada de 1893.
Georgi Tcholakov
NERONE (Con il tono di voce e con la esaltazione dell’improvvisatore) Quando, al soave anelito di primavera, pallide le rose si dischiudono, fiorisce a me nell’anima d’amor divina l’estasi! O vision di Venere nascente dalle morbide spume del mare! O calide braccia che mi ricingono, calide come il calice d’un giglio. O labbra rosee nate pei baci... O fervidi baci che suggon l’alito! Come commuove l’anima la ricordanza tenera! Il core non dimentica!
(Getta la cetra e prende il calice)
Brilli nel nappo il Cècubo! (1) Arte, Bellezza e Gloria dagli spumanti calici d’oro, eterne prorompano!
NERÓN (Con el tono de voz y la exaltación de quien improvisa) ¡Cuando, al sentir el suave aliento de la primavera, las blancas rosas se entreabren, florece en mi alma el éxtasis divino de amor! ¡Oh, visión de Venus naciendo entre la mórbida espuma del mar! ¡Oh, cálidos brazos que me abrazan, cálidos como el cáliz de un lirio! ¡Oh, labios rojos nacidos para los besos! ¡Oh fervientes besos que quitan el aliento! ¡Cómo conmueve el alma el tierno recuerdo! ¡El corazón no olvida!
(Tira la lira y coge la copa)
¡Que brille en la copa el Cècubo! (1) ¡Arte, Belleza y Gloria salgan eternamente de los espumosos cálices de oro!
(1) Otro vino famoso en la antigua Roma. Este procedía de la Campania.
.....
Pero mientras Nerón tiene a todos embobados con su canción, Atte aprovecha la ocasión para verter algo muy sospechoso en la copa de Egloge y se escabulle de la fiesta. Apenas termina la demostración lírica, Egloge empieza a ponerse pálida. Menecrate comprende enseguida que ha sido envenenada. Nerón suma dos y dos, y ordena que le traigan a Atte. Mientras tanto, se despide de su amada en un dúo que escucharemos mañana, en el que será el último post de la exposición.
Se acumulan los desastres. El pueblo se ha sublevado: tiran la estatuas de Nerón y proclaman a Galba, que está a las puertas de Roma. Como por ensalmo, todo el mundo se larga de la fiesta que, de todos modos, ya no podía dar mucho más de sí. Menecrate, el mayor adulador del Emperador, decide cambiar de bando: “Nuestra comedia ha terminado hoy. Voy a buscar la protección de otro que porte un nuevo título.” Y con todo el cinismo del mundo, añade: “Pero acepto la copa de oro que me habías regalado antes”. Y se la lleva. ¿Os parece despreciable? Pues poneos en su lugar: él es quien ha aguantado a diario las canciones de Nerón; la de odio que habrá alimentado.
Enmedio del hundimiento, Atte reaparece. Leal hasta el fin, le ofrece una ampolla con más veneno para que, como salida honrosa, se suicide. Nerón no quiere saber nada de suicidarse. “Llámame cobarde, pero yo no me bebo eso”, dice. Y ello da lugar a una tremenda lamentación de Atte, que casi consigue hacerle cambiar de opinión:
Georgi Tcholakov y Lynne Strow-Piccolo
NERONE Maledetta! Allontana dal mio sguardo quella truce bevanda! Io la rifiuto! Chiamami pur codardo
(con grande respiro)
ma ho trent’anni, la vita m’innamora, voglio vivere! Tutto perduto ancor non è... Malvagia, non venire a rubarmi ogni speranza!
ATTE (Desolata) Perché m’innamorai d’un uomo tanto crudele e vil? Qual premio ottenni, dimmi, per il mio affetto? Ebbi ripulse atroci, ma pur t’amai!
(Nerone tenta di allontanarsi; Atte lo ferma col gesto)
Nerone, ascolta... Io sola, non veduta, d’armati e di salvezza circondai le tue fughe notturne, allontanando da te l’agguato!
Io sola vigilai che dalle trame, che accerchiano le case dei tiranni, non uscisse il pugnal della vendetta a trucidarti!
Io sola ora son qui per liberarti da un’infame agonia, e mi disprezzi! Ma il tuo disprezzo non è sol martirio d’un core amante!
In quest’ora, da te, dalle tue colpe voluta, io, madre d’un tuo figlio, t’offro il modo di morir romanamente... e mi respingi!
Finir vuoi dunque, o sciagurato, come un traditore, fra gl’insulti osceni della plebaglia? Vuoi così morire, o Imperatore!
NERONE (Con terrore, slanciandosi verso Atte) Taci! Taci! No! Dammi quel veleno!
(Fermandosi di colpo)
Giunge qualcuno!
NERÓN ¡Maldita! ¡Aparta de mi vista esa fatal bebida! ¡No la quiero! Llámame cobarde
(Con un gran suspiro)
pero tengo treinta años y estoy enamorado de la vida. ¡Quiero vivir! Aún no está todo perdido... ¡Malvada, no vengas a quitarme toda esperanza!
ATTE (Desolada) ¿Por qué me enamoraría yo de un hombre tan cruel y vil? Dime: ¿cuál ha sido mi premio por mi afecto? ¡Me despreciaste, y aun así te amo!
(Nerón intenta irse; Atte lo detiene con un gesto)
Nerón, escucha... ¡Sólo yo, sin ser vista, protegí con hombres armados tus fugas nocturnas, alejando de ti las emboscadas!
¡Sólo yo vigilé que de las conjuras que acechaban la casa del tirano no saliera el puñal de la venganza para asesinarte!
¡Sólo yo estoy aquí ahora para librarte de una infame agonia, y me desprecias! ¡Pero tu desprecio no es sólo martirio de un corazón amante!
¡En esta hora, yo, madre de un hijo tuyo, te ofrezco el modo de morir romanamente... y me rechazas!
Entonces, ¿quieres acabar, loco, como un traidor, entre los insultos obscenos de la plebe? ¿Así quieres morir, oh Emperador!
NERÓN (Con terror, abalanzándose sobre Atte) ¡Calla! ¡Calla! ¡No! ¡Dame ese veneno!
(Parándose de pronto)
¡Alguien viene!
La llegada de Faonte y Epafrodito, dos libertos de Nerón, detiene a éste cuando iba a tomar el veneno. Los libertos sólo traen malas noticias: los amigos han huido y maldicen su nombre, los pretorianos que le defendían han caído, sobrepasados en número por los rebeldes y... lo peor de todo: entre los muertos han visto a Babilio. Nerón palidece: si el viejo astrólogo estaba en lo cierto, a él le queda menos de una hora de vida. Pero, por si no lo estaba, Nerón decide huir. Faonte le ofrece su casa de las afueras para esconderse, y hacia allí salen el Emperador, Atte y los dos libertos aprovechando el aguacero que acaba de desatarse sobre la ciudad.
Escena Segunda Un magnífico interludio orquestal concede al cuarteto el tiempo suficiente para escapar bajo la lluvia por las calles de Roma y avanzar por la Via Salaria (2) hasta llegar a la casa de Faonte, a un cuarto de milla de la ciudad. Una vez a salvo, Nerón envía al dueño de la casa de vuelta a Roma en busca de noticias, y mientras Epafrodito monta guardia, el Emperador, vencido por el cansancio, echa una cabezada, no sin antes declamar unos versos de Horacio. Pero en sus sueños, Nerón ve a algunas de sus víctimas: su madre, Británico, Casio Longino, Lucano… hasta que despierta creyendo que Galba ya está a la puerta de la casa. Pero no es Galba, sino Faonte, que vuelve con negras noticias: el Senado ha confirmado a Galba como Emperador y ha declarado a Nerón enemigo de la patria.
Viéndolo todo perdido, Nerón anuncia que va a suicidarse, lo que enorgullece a Atte: “!Al fin hablas como un romano!” Y un jamón. El muy gallina dice que eso de morir es muy buena idea, pero que le vendría bien que alguien diera ejemplo. Atte lo da: se clava un puñal en el pecho y muere recomendando: “Oh, Nerón mío. Ahora que lo he probado, puedo decirte que no duele”. Ni por ésas. Nerón no se decide, a pesar de que, ahora sí, los legionarios de Galba han llegado y rodean la casa. El Emperador pide ayuda y, finalmente, Faonte le agarra la mano y le ayuda a clavarse otro puñal. “Che grande artista muore!”, exclama Nerón.
Según la leyenda, ésas fueron sus últimas palabras. Pero en la ópera el centurión Icelo entra en la casa y, viendo a Nerón en el suelo, trata de evitar que se desangre. Entonces, el moribundo protagonista intenta levantarse, mira al centurión con ojos terribles y grita: “Tardi, soldato! È questa la tua fede?”. Cae de nuevo al suelo y muere.
(2) Antigua calzada romana que salía de la ciudad en dirección Noreste hasta llegar a lo que ahora es Porto d’Ascoli, en el Adriático. Debe su nombre a que era la ruta utilizada por los sabinos para transportar sal hacia el río Tíber.
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