Tann escribió:
puedo estar errado, pero la música me traía evocaciones de Puccini y Rossini.
De Rossini puede ser, pero ¿de Puccini?... Ya sabemos que las sensaciones son subjetivas, pero resulta muy curiosa esta evocación, entre otras cosas porque, como supongo que sabrá, Gaztambide es ligeramente anterior a Puccini. Yo estoy más en la línea de Mr.Tunner, y veo mayores influencias de Donizetti o de Bellini incluso, pero siempre con un regusto españolísimo. Ésa era una de las señas de identidad de la zarzuela de mediados del siglo XIX (la mezcla de belcantismo con raíces españolas), una época absolutamente gloriosa del género, pero, por desgracia, de las menos conocidas.
Carl Tunner escribió:
Por ejemplo, la romanza de D. Carlos "Esta es la misma ventana" es de una belleza absoluta.
Comparto su entusiasmo por esta romanza, que además yo tengo asociada a un antiguo amor

que me acompañaba al piano mientras yo la cantaba (o lo intentaba, porque es bastante jodidilla), así que figúrese la escenita...
En cuanto a la representación en su conjunto, comparto las opiniones de ambos. Puértolas tiene una voz un poco árida pero frasea con muchísimo gusto (estupendo el maravilloso dúo del acto tercero). Carmen González está cascada pero es zarzuelera de raza. Bermúdez no sabe/no contesta, pero eso sí, tiene una planta estupenda el chaval

. En la función en que yo estuve el papel de Don Carlos lo encarnó David Menéndez (quien ya había debutado con este papel hace doce años, en el estreno de esta producción); se esmeró en la romanza, pero el tempo lentísimo de Gómez Martínez acabó por amanerar y descuadrar demasiado la melodía. Cumplidores los demás (Javier Galán, Manuel de Diego y Luis Alvarez). La mayor decepción para mí fue Gómez Martínez. Muy delicado, muy camerístico, muy atento a todo (demasiado a los cantantes), pero ¡qué aburrimiento!... ¡qué tempos más lentos!... ¡qué frialdad!... ¡qué falta de efusión, de calidez, de regodearse en esas melodías maravillosas!... No sé, quizá fuera un mal día...
Ya quedan pocas funciones, y parece que no ha habido mucho éxito en cuanto a asistencia. Ya se sabe que el público zarzuelístico habitual es muy de "sota, caballo y rey". Una pena. Yo se la recomendaría a todos los que estén por Madrid estos días, porque la obra es una verdadera joya. Y quizá no sea el último Gaztambide que podamos escuchar esta temporada. Y hasta aquí puedo leer (o decir).