Lo más interesante del programa es seguramente Meistersinger y Gawain. La repetición del tandem Gatti/Herheim, después del Parsifal de Bayreuth, puede convertir estas funciones en un acontecimiento. Me desilusiona algo en el reparto la elección del tenor protagonista, cuando creo que en esta ocasión sí que había claramente opciones mejores disponibles para un festival que quiere y dice ser lo máximo de lo máximo. Gawain es otra vez con la pareja artística de Soldaten, Metzmacher y Hermanis, e incluso algún cantante como Aikin también repite. Al parecer la obra solamente se había ofrecido una vez, en el Covent Garden, al estrenarse.
Por lo demás, aunque es innegable la exuberancia de la oferta y el atractivo global de las propuestas, tengo una cierta sensación de decepción. No veo para ninguno de los títulos repartos realmente redondos (quizá sí para Rienzi), y no hablo en términos ideales o históricos, sino teniendo en cuenta lo que hay disponible. Pereira mantiene una fuerte tendencia a confiar en los cantantes con los que trabajó en Zurich, y como resultado algunos repartos parecen más propios de honestísimas funciones de repertorio que de este festival. Veo también algo de excesivo culto al star-system, como apuntaba algún mensaje anterior.
El programa de conciertos me parece, también, menos interesante y menos imaginativo que en años pasados. Las Mozart-Matineen tienen casi de todo menos música de Mozart, sobre todo esa música poco conocida que era el fuerte de estos conciertos. Hay demasiada poca música de cámara, demasiados pocos (verdaderos) recitales de lied y demasiados conciertos de El Sistema. Para mi gusto, claro. Claro que aquí y allá hay conciertos maravillosos y cosas ilusionantes, pero en conjunto, no sé...

seguramente es que tengo el día tonto.