Le Gouverneur escribió:
Me parece muy interesante la entrevista a Mortier. No la veo para nada una conspiración, sí una entrevista "no complaciente", como en mi opinión deberían ser todas las entrevistas, el problema es que si todas fueran así se harían con mucha menos frecuencia.
Eso, desde luego, hay que reconocérselo a Mortier. No todos concederían el permiso para ser entrevistados sabiendo que se van a abordar tales o cuáles asuntos...
Conste, por si pareciera que se la tengo jurada a este hombre, que soy consciente de su amplia experiencia en la profesión, de que estoy seguro de que la ama profunda y sinceramente, de que tiene muy claros sus objetivos, de que le gusta el teatro (casi más que la ópera), de que es sincero cuando habla (aunque dicha sinceridad, en más de una ocasión, no la proyecte como se debe)... Pero no puedo evitar tener esa intuición (que, como tal, ya digo, es puramente subjetiva). Pero, por otro lado, que yo no esté en absoluto de acuerdo con su concepción de la ópera no significa que tenga algo personal contra él (ni mucho menos).
Le Gouverneur escribió:
Me parecen bastante coherentes las respuestas de Mortier con su pensamiento. Y sobre la ópera española no veo ningún disparate. La tradición de la ópera en España hasta hace pocas décadas, ha sido claramente de corte italiano. Lo importante es la Zarzuela que dice que le encanta. Seríamos bastante hipócritas en el foro si le reprocháramos a Mortier su opinión, ya que de ópera española apenas veo hablar en unelo ni aparece ninguna entre las listas de mejores, ni ópera del mes, ni nada parecido.
Hombre, que haya tenido una influencia predominantemente itálica no quiere decir que sea "italiana" (como afirma categóricamente Mortier). Hubo otros intentos --alguno incluso lo hemos visto escenificado en el Real (el
Merlín, por ejemplo)-- que desmienten esa afirmación suya tan excluyente. Pero hay otros muchos, absolutamente desconocidos, que valdría la pena resucitar para ver si son tan malos. Se me ocurren ahora, por ejemplo, los casos de Enrique Morera o Conrado del Campo --por citar sólo compositores influidos poderosamente por el wagnerismo (aunque el segundo, me parece, no compuso óperas)--, cuya obra puede deparar interesantes sorpresas. Por no hablar de Bretón y otros autores que, como él, intentarón crear una verdadera escuela nacional de ópera española (aunque sin mucho éxito, también es verdad, en parte por la presión de los "italianistas"). De todas formas, Mortier debería hablar mejor de "tradición italiana", y no afirmar que todas las óperas españolas (las muchas o pocas que haya) son "italianas". Además, si parece no conocer bien ese repertorio tan desconocido que Reverter y Suñén le proponían sacar a la luz, ¿cómo puede afirmar por anticipado que son obras sin importancia alguna? ¿Sólo porque el tiempo las ha sepultado en el olvido? Bien, es una razón de peso, no lo niego, pero también pasó algo así con Rossini y sus obras, o con la gran mayoría del repertorio barroco, y, sin embargo, nadie diría hoy que el de Pésaro es un compositor poco importante, o que las óperas de Haendel son intrascendentes. Ha podido haber muchas razones para que buenas obras españolas terminaran cayendo en el olvido. La especial predilección del público por lo italiano, sin ir más lejos, sería una. Por eso merecería la pena resucitarlas. En fin, creo que Mortier sí que está predispuesto en este sentido (aparte de en algún otro). Más que un servidor, si cabe.
Por lo demás, estoy completamente de acuerdo con su idea de que, dentro del repertorio base, los nombres de Mozart, Verdi y Wagner son los esenciales.