Asunto: Re: Obra del año 2012. Ecclitico presenta Wiegala (p. 12)
Publicado: 22 Oct 2012 19:45
Div@
Registrado: 12 Ene 2010 18:39 Mensajes: 1806 Ubicación: Zaragoza
Me encanta cuando alguien empieza diciendo: "No tengo nada preparado...", "Voy a improvisar...", "Seguramente saldrá un churro..." y luego acaban impartiendo clases magistrales, como en este caso anuncia esta extraordinaria introducción. ¡Sigue con tu "indecisión", que da muy buen resultado!
Asunto: Re: Obra del año 2012. Supermaño presenta... (p. 12)
Publicado: 23 Oct 2012 15:47
Div@
Registrado: 09 Ene 2010 0:20 Mensajes: 1423 Ubicación: ¿Invadiendo Polonia?
No, si preparado algo tenía, solo me faltaban los pies, la cabeza... y una obra candidata.
Como les decía, fray Antonio no podía ni imaginar que el orgulloso Carlos V, a unos días de partir para el viaje que le coronaría emperador de toda la cristiandad en Aquisgrán, iba a mostrarse tan humilde admirador del maestro Josquin y, menos aún, que aquella exaltada loa de todas y cada una de las piezas del Cancionero terminaría poniéndole en el brete que le quitó el sueño durante varias noches. "Sé que sois el alma de la capilla musical de la colegiata –concluyó don Carlos- y que conocéis la música de Josquin mejor que ningún otro ser humano; elegid vos una de las obras y comenzad a ensayarla con mis músicos antes de mi partida. Quiero que, cuando regrese de Aquisgrán a Bruselas, sea ese mi regalo de despedida para la Duquesa. Después me aguardan muy altos designios, tal vez pase mucho tiempo sin volver a esta corte, anticipo de la Jerusalén celeste, y sin abrazar a la augusta señora que la gobierna. Que la música de las estrellas, el ars perfecta que aprendí junto a mis hermanas en aquellos felices años en el palacio de Malinas, sea a la vez presente para ella y precioso recuerdo para mí.” Semejante discurso cortó la respiración del pobre fray Antonio, como podrán ustedes suponer, y le puso en un compromiso casi tan grande como el mío para elegir candidata del año. ¿Cómo penetrar en el alma del Emperador o de la Duquesa Margarita?
Bernard van OrleyRetratos de Carlos V y Margarita de Austria
Ni siquiera se veía capaz de adivinar las preferencias del propio músico, como se le había sugerido. En cualquier caso, concluyó, para esto último sí tenía elementos de juicio. Aquella noche, en la soledad de sus aposentos en el palacio ducal, repasó todo lo que sabía de Josquin des Prés… y empezó a comprender que era mucho más lo que ignoraba. Para empezar, no tenía certeza de sus orígenes o nacionalidad. Personaje fronterizo entre el reino de Francia y el Ducado de Borgoña, su destino final en la colegiata de Condé y la protección de Maximiliano I y después de su hija la Duquesa parecía borrar toda sombra de deslealtad a la tierra del este del Escalda. Y, de todas formas, flamenco y borgoñón era el arte que Josquin representaba, el que había sustituido el ars antigua y creado una música completamente nueva durante los convulsos tiempos de la Guerra de los Cien Años: Dufay, Obrecht, Ockeghen… construyeron un edificio inmaterial para la eternidad, que culminarían después Janequin y compañía. Y, al mismo tiempo, los pinceles de los hermanos Van Eyck, Gerard David o Roger van der Weyden descubrían un mundo nuevo a los ojos admirados de sus afortunados contemporáneos. Sí, definitivamente, aunque Josquin era el más grande, su arte era el de aquel espléndido país. La obra que lo resumiera debía ser un homenaje a esa tradición. ¡Eso era! Fray Antonio lo vio claro. La pieza elegida sería un motete que le hacía llorar cada vez que lo escuchaba, cuyos primeros versos había recitado el propio Carlos cuando se detuvo pensativo en la página correspondiente del Cancionero:
Nymphes des bois, déeses des fontaines, chantres expers de toutes nations, changez voz voix fort clères et haultaines en cris tranchantz et lamentations, car d'Atropos les molestations vostre Ockeghem par sa rigueur attrappe, le vray trèsoir de musicque et chief d'oeuvre, qui de trépas désormais plus n'eschappe, dont grant doumaige est que la terre coeuvre. Acoutrez vous d'abitz de deuil: Josquin, Brumel, Pierchon, Compère. et plorez grosses larmes d'oeil: perdu avez vostre bon père. Requiem aeternam dona eis Domine, et lux perpetua luceat eis.
_________________ Para saber mucho: vivir muchos años, caminar muchas tierras, leer buenos libros o conversar con amigos sabios y discretos. (Baltasar Gracián)
Asunto: Re: Obra del año 2012. Supermaño presenta... (p. 12)
Publicado: 23 Oct 2012 22:56
Div@
Registrado: 09 Ene 2010 0:20 Mensajes: 1423 Ubicación: ¿Invadiendo Polonia?
No me extraña que fray Antonio llorara al escuchar La déploration de la mort de Johannes Ockeghen, homenaje de Josquin des Prés a su maestro, fallecido en 1497. Es de una turbadora belleza; siempre que la oigo me acuerdo, no sé por qué, de aquellos versos de Pavese ("vendrá la muerte y tendrá tus ojos..."). Basado en un poema de Jean Molinet, el réquiem reconocible en el cantus firmus de los primeros versos, los largos melismas, el modo menor acompañan al oyente abatido hasta que, a partir de la frase “dont grant dommage”, el aire lúgubre se carga con punzadas de dolor al citar a todos aquellos nombres que sintieron la desaparición del gran músico (Josquin, Brumel, Pierchon, Compère). Y, al final, ese disolverse en la muerte, ese sereno entrar en la luz eterna… Podría haber sido mi candidata. Pero no lo es. Primero, por predisposición personal contra los señuelos de la estética de la muerte: un geniecillo racional que me avisa cada vez que mi corazón coquetea más de la cuenta con la señora de los profundos ojos negros. Además, la canción da una idea demasiado arcaizante de Josquin, que en la primera parte sigue claramente los modos de Ockeghen. Josquin no fue ciertamente un revolucionario, pero sí contribuyó de manera decisiva a asentar una nueva forma de entender la polifonía gracias a su magistral dominio de todos los recursos expresivos que estaban al alcance de su tiempo.
La primera versión escuchada corresponde al grupo Pro Cantione Antiqua. Tal vez no sea la mejor cantada, pero tiene una emoción que lo compensa. Queden en paz con un par de versiones más de estas Nymphes des Bois: la siempre impecable del Hilliard Ensemble y la más creativa pero, a mi juicio, peor empastada, del Ensemble Clement Janequin.
_________________ Para saber mucho: vivir muchos años, caminar muchas tierras, leer buenos libros o conversar con amigos sabios y discretos. (Baltasar Gracián)
Última edición por Supermaño el 25 Oct 2012 1:14, editado 1 vez en total
Asunto: Re: Obra del año 2012. Supermaño presenta... (p. 12)
Publicado: 24 Oct 2012 8:07
Div@
Registrado: 12 Ene 2010 18:39 Mensajes: 1806 Ubicación: Zaragoza
Supermaño escribió:
Bernard van OrleyRetratos de Carlos V y Margarita de Austria
Si sólo se les viese la cara, casi no se sabría cuál es cuál.
Supermaño escribió:
Podría haber sido mi candidata. Pero no lo es.
¡Maldición! Cómo os gusta tener en vilo a la gente.
Estoy prendado de la exposición. De la obra... bueno, comprenderás que alguien que ha abierto un hilo sobre fragmentos sinfónicos eche de menos los instrumentos musicales. Esto del canto a capella no me va mucho, pero en pequeñas dosis, como nos las estás suministrando tú, entra bien.
Asunto: Re: Obra del año 2012. Supermaño presenta... (p. 12)
Publicado: 24 Oct 2012 16:36
Div@
Registrado: 09 Ene 2010 0:20 Mensajes: 1423 Ubicación: ¿Invadiendo Polonia?
Muchas gracias. En vilo sigo yo mismo, a ver en qué acaba todo esto.
Josquin des Prés no fue un artista atrapado en la tradición. Y no solo porque sus maestros ya habían comenzado a revolucionar la música polifónica desde que trabaron relación con un tal Dunstable, que había acompañado a los ocupantes ingleses de París a comienzos del siglo XV. Por grande que fuera su amor hacia el país franco-borgoñón que le vio nacer y morir, también estuvo Italia, la extraordinaria Italia del Quattrocento. No sabemos con certeza cuánto tiempo permaneció por allí. Seguramente cantó y compuso en Milán al servicio de los Sforza en los años ochenta, si no antes. No hay duda de su paso por Roma, como miembro del coro papal de Inocencio VIII, entre 1489 y 1494. Allí pudo descubrir fray Antonio su firma en la Capilla sixtina, con ocasión de una embajada un par de años antes de su atribulada visita a Carlos V.
Y en esas vivencias italianas pensaba el buen fraile, tratando de acertar hasta qué punto la admiración hacia la cultura italiana, que Josquin y el Emperador compartían, podía ser la clave a la hora de escoger una obra del Cancionero. Por un momento, la política hizo algo más sombríos sus pensamientos: precisamente Italia era la manzana de la discordia entre los dos señores naturales de la región del Escalda: el heredero de Fernando de Aragón y el rey de Francia. Tal vez por culpa de alguna de las innumerables guerras italianas, la colegiata de Condé, Josquin y el propio Antoine de Labourdette rompieran sus vínculos con la casa ducal de Borgoña y tuvieran que reservar sus obsequios y homenajes al joven Francisco I, en cuyo castillo de Amboise había muerto el año anterior el gran Leonardo. Querellas políticas y militares al margen, el lenguaje universal de las artes protegía una comunión tan indestructible como la de la propia cristiandad. Josquin había sido solicitado por los príncipes italianos, como tantos otros músicos flamencos, y allí había vivido la explosión de creatividad que terminaría llamándose Renacimiento. De aquellos años parecía recordar con especial emoción los cuatro o cinco vividos a comienzos del nuevo siglo en Ferrara, en la corte del duque Ercole d’Este.
Josquin des Prés - Miserere - Versión del Hilliard Ensemble
Cuando Josquin llegó a la ciudad, el más famoso hijo de Ferrara, Giaccomo Savonarola, acababa de ser quemado en Florencia. El Duque le encargó entonces esta bellísima pieza, Miserere mei, Deus, para interpretarla él mismo, y en ella plasmó Josquin todo la pasión de las palabras del fraile dominico, cuya pretensión de dotar de emoción sincera el mensaje cristiano compartía él mismo, aunque sin el fanatismo de aquel. El Salmo 50 recobra un aliento humano que nunca tuvo en la casi celestial ars perfecta de los polifonistas anteriores a Josquin, anticipando el despliegue efusivo posterior de la generación contrarreformista. La inteligencia compositiva está al servicio del sentimiento: el ostinato casi obsesivo expresa la petición de misericordia, los ascensos y descensos tonales dan vida a los diferentes estados de ánimo asociados al sacramento de la penitencia: el arrepentimiento, el propósito de enmienda y perfección, la renuncia y el sacrificio…
Estatua de Savonarola en la ciudad de Ferrara
Y, por cierto, como ya te imaginarás, Loge, esta tampoco es la candidata a obra del año.
_________________ Para saber mucho: vivir muchos años, caminar muchas tierras, leer buenos libros o conversar con amigos sabios y discretos. (Baltasar Gracián)
Última edición por Supermaño el 25 Oct 2012 1:16, editado 2 veces en total
Asunto: Re: Obra del año 2012. Supermaño presenta... (p. 12)
Publicado: 25 Oct 2012 1:05
Div@
Registrado: 09 Ene 2010 0:20 Mensajes: 1423 Ubicación: ¿Invadiendo Polonia?
Ya durante el Kyrie, fray Antonio comprendió que sería incapaz de mantener su mente concentrada en la misa, al menos en aquella misa. Aunque las voces de la Grande Chapelle sonaban como las de los mismos ángeles, la música compuesta por Hendrik Bredemers no conmovía: fija en algún punto de la bóveda celeste, parecía completamente ajena al drama que se estaba representando. El hombre que había sido responsable de la educación musical de Carlos y de sus hermanas mantenía sus prerrogativas en la corte del rey emperador, pero fray Antonio estaba convencido de que, en la relación entre Carlos y su preceptor, había ya más de devoción que de admiración.
Josquin des Prés - Missa Hercules Dux Ferrariae - Kyrie Versión de The Hilliard Ensemble
¡Qué diferencia con aquella otra misa compuesta por Josquin en Ferrara! Un extraordinario relato musical a partir de la célula más insignificante. No ya una frase conocida, como en la Misa Pangue Lengua, sino un simple acróstico, el soggetto cavato, como decían en Italia: la traducción en notas del propio nombre de Hercules dux Ferrariae (re-ut-re-ut-re-fa-mi-re).
(hay quien cree que esta técnica es un invento de Shostakovich )
A partir de este germen, el milagro en cada uno de los momentos del ordinario: kyrie, gloria, credo, benedictus, agnus dei.
Mientras trataba de concentrarse en la oración, fray Antonio se lamentó de que la celebración musical requerida por Carlos de Austria no pudiera ser una misa. Todo lo que importa verdaderamente se dice en la celebración de la eucaristía, reflexionó; en ella están todas las certezas y todos los misterios, todas las alegrías y las tristezas, todo lo que hemos sido y lo que nos aguarda. Josquin lo sabía bien y lo había expresado por medio del arte más cercano a la verdad inefable de la fe. Sobre todo en aquella extraordinaria etapa de Ferrara. Sin embargo, había algo, una pieza mal encajada, una sombra de duda en el orden divino. Esa tensión en la armonía que apartaba a Josquin de otros apacibles contemporáneos como Hendrik Isaak o su gran amigo Jacob Obrecht. El nombre de este último aparecía a menudo en los recuerdos de Josquin sobre su estancia ferraresa y lo hacía con ese poso de amargura de quien sabe que la fe también consiste en creer en lo que sabemos que nunca podremos comprender. Poco después de que Josquin des Prés abandonara la corte de los Este, la Peste se abatió sobre la ciudad italiana, acabando con la vida del Duque y de la mayor parte de su familia. Entre las víctimas estaba Jacob Obrecht, a quien la insistencia de Josquin había convencido finalmente para que le sustituyera como consejero musical de don Ercole.
Jacob Obrecht y Ercole d'Este
_________________ Para saber mucho: vivir muchos años, caminar muchas tierras, leer buenos libros o conversar con amigos sabios y discretos. (Baltasar Gracián)
Asunto: Re: Obra del año 2012. Supermaño presenta... (p. 12)
Publicado: 25 Oct 2012 23:45
Div@
Registrado: 09 Ene 2010 0:20 Mensajes: 1423 Ubicación: ¿Invadiendo Polonia?
Entiendo que más de uno haya perdido ya la paciencia conmigo. A estas alturas, la perdiz debería estar suficientemente mareada y la candidata a obra del año, decidida y presentada. Pero no hay manera. Con Josquin no soy capaz de elegir. Otros músicos renacentistas tienen obras bellísimas, momentos sublimes, pero a este hombre la inspiración parecía no abandonarle nunca. Si tienen algún cantante de coro conocido, pregúntenle por su experiencia con Josquin des Prés; alguno ha llegado a confesarme su inquietud, antes de cualquier actuación con una de sus piezas, por el temor de no ser capaz de contener las emociones que provoca interpretarlas. Así que aquí me tienen, hecho un lío, como seguía estando Antoine de Labourdette cuando ya había transcurrido más de la mitad del plazo concedido por el joven Carlos para seleccionar un título de su cancionero. Nuestro hombre también nadaba en un mar de dudas, como suele decirse, porque se maliciaba que su comitente tenía más que claras sus preferencias y que todo aquello no era más que una prueba cuyo sentido no acababa de entender. Tratando de entrar en el alma inescrutable de quien ya se había convertido en el hombre más poderoso del orbe, repasó una vez más aquella sombría cancioncilla. El día de la entrevista, Carlos había llegado a entonar o al menos a murmurar las primeras líneas. Aquello parecía una buena pista.
Mille regretz de vous abandonner
Mil pesares [siento] por abandonaros
et d’éslonger vostre fache amoureuse;
y por alejar de mí vuestro amoroso rostro;
j’ay si grand dueil et paine douloureuse
tengo un dolor tan grande y una pena tan dolorosa
qu’on me verra brief mes jours definer.
que en breve verán todos acabar mis días.
El regretz era un tópico muy querido por todos los miembros de aquella casa de Borgoña tan dada a las efusiones sentimentales. Cuando la corte estaba en el punto de mira de toda Europa, los despliegues de frivolidad en las fiestas más estruendosas tenían casi siempre el contrapunto sombrío de este tipo de composiciones musicales y literarias. Se trataba de una pose que cultivaron antepasados del Emperador como Felipe el Bueno o su bisabuelo Carlos, implacables políticos y rudos guerreros que prorrumpían en explosiones de llanto que conmovían a toda la corte. En el palacio de Malinas en que se habían criado el futuro Carlos V y sus dos hermanas, la dos veces viuda Margarita de Austria había impuesto ese tono vital con una convicción más sincera que aquellos. La mirada atenta del fraile había descubierto inmediatamente en el joven de veinte años un aura de pesar, como una predisposición a la pérdida, al abandono. ¿Cuestión de temperamento o fruto de esa cultura otoñal en la que se había educado bajo la tutela de la Duquesa Margarita? En cualquier caso, algo más que pose. Carlos había aprendido desde niño el dolor de la separación: su padre Felipe, apenas una sombra, su madre Juana, como muerta en vida… Y, según decían las malas lenguas, un gran amor al que había tenido que renunciar al convertirse en rey de España y del que habría nacido una niña de la que toda Bruselas hablaba. Sí, Carlos podría sentir cada una de las frases del Regretz cuando se despidiera de la que había sido como su madre, de lo que había sido su casa, de lo que era su patria. El viaje a Aquisgrán era, para el Monarca, su consagración como caput christianitatis, pero para el hombre se trataba, sobre todo, de un adiós.
A mí también me gusta mucho esta sencilla estrofa de endecasílabos divididos en hemistiquios a la que la música de Josquin presta a la vez emoción y transparencia. Quizás no tiene la creatividad de otras obras, pero el contrapunto, siempre nítido, se despliega admirablemente en el desarrollo de los tres versos para ir preparando ese final en que la homofonía sella el carácter inevitable del desenlace mortal.
De propina, otras dos versiones de la que podría haber sido candidata a la obra del año. La primera, interpretada por The Schollars of London, viene con la partitura. La segunda es de un músico que debería haber aparecido ya en este hilo: Jordi Savall, al frente de la Capella Reial.
_________________ Para saber mucho: vivir muchos años, caminar muchas tierras, leer buenos libros o conversar con amigos sabios y discretos. (Baltasar Gracián)
Asunto: Re: Obra del año 2012. Supermaño presenta... (p. 12)
Publicado: 26 Oct 2012 23:29
Div@
Registrado: 09 Ene 2010 0:20 Mensajes: 1423 Ubicación: ¿Invadiendo Polonia?
Cuando llegaron las noticias de lo sucedido en Castilla, fray Antonio se persuadió de que su encargo quedaría aplazado sine die. La captura de la reina madre, Juana, a manos de un grupo de hidalgos levantiscos y de los representantes de algunas orgullosas ciudades castellanas distraería sin duda a Carlos de una preocupación tan menor como la de elegir una chanson de despedida. De hecho, aquella mañana el emperador electo se había encerrado en una de las capillas de palacio y llevaba ya una eternidad rezando una y otra vez avemarías. Fray Antonio recordó las historias que se venían contando sobre la reina loca y tuvo de repente una casi blasfema asociación de ideas: aquella mujer, legítima heredera de la corona de Castilla, parecía haber seguido el ejemplo de María, anonadándose en la condición de Madre del Elegido. Aunque, tras la muerte del rey Fernando, todos los españoles parecían esperar que reclamase su dignidad, ella había recibido a su hijo, tres años atrás, en su discreto encierro, sin una palabra sobre el uso dudosamente legítimo del título de rey de Castilla por parte de Carlos. Ahora, aquellos sediciosos castellanos tratarían de aprovechar esa circunstancia en beneficio propio.
Francisco PradillaDoña Juana la Loca recluida en Tordesillas Tal vez, mientras oraba, Carlos pensaba en su madre o simplemente en los misterios religiosos que encerraba la figura de la Virgen. En todo caso, seguramente en aquellos momentos habría hallado consuelo en el motete más excelso de la obra religiosa del maestro Josquin, una pieza que acabaría convirtiéndose, algunos siglos después, en candidata a obra del año en el foro UNELO.
Fray Antonio recordó cómo fue precisamente este motete el que acabó con sus absurdas dudas sobre el valor religioso de la música cuando llegó a la colegiata de Condé. En aquella época, obsesionado como tantos otros por el fasto de la Iglesia y la traición al mensaje de Jesucristo que representaba, resonaban en su cabeza las inflamadas sentencias de Dionisio Cartujano contra la nueva ars perfecta: “la fractio vocis es signo de un alma también rota; como los cabellos rizados en un hombre o los pliegues del vestido femenino, denotan lascivia animi, soberbia y voluptuosidad de espíritu”.
Ahora sabía que el Ave Maria era el mejor vehículo para el profundo mensaje de la Madre de Dios. Josquin des Prés había sabido ofrecer lo mejor de su creación al servicio del misterio mariano y sus distintos episodios: la Inmaculada Concepción, la Natividad de la Virgen, la Anunciación, la Muerte y Asunción en carne mortal. Su música acercaba a Dios, porque enseñaba, conmovía y deleitaba; los tres momentos de la obra de arte (docere, movere, delectare) reforzaban la fe con el mismo vigor que la Palabra de Dios, por muy pecadores que fueran los administradores de su gracia.
Jan de BeerNatividad de la Virgen y Anunciación ca. 1520Museo Thyssen Bornemisza La música de Josquin sonaba en la cabeza de fray Antonio mientras se hacía estas reflexiones y lamentaba que el motete no formara parte del Cancionero, porque estaba convencido de que en aquellos momentos la sensibilidad del Emperador y la suya propia estarían en armonía perfecta con aquella música celestial. Las notas siguieron sonando en alguna parte y, como otras veces, sus ojos se llenaron de lágrimas, unas lágrimas muy distintas de las provocadas por las deplorationes y los regretz, un llanto de algo parecido a la felicidad.
_________________ Para saber mucho: vivir muchos años, caminar muchas tierras, leer buenos libros o conversar con amigos sabios y discretos. (Baltasar Gracián)
Asunto: Re: Obra del año 2012. Supermaño presenta... (p. 12)
Publicado: 27 Oct 2012 8:31
Div@
Registrado: 12 Ene 2010 18:39 Mensajes: 1806 Ubicación: Zaragoza
La exposición es para leerla de rodillas. La verdad es que cuando Supermaño anuncia que va a presentar algo, hay que ponerse de etiqueta para seguirlo. Da gusto seguir día a día algo expuesto con tanta elegancia, cuidado, originalidad, sentimiento y detalle.
Hasta la obra candidata (¡por fin!) me ha emocionado, a pesar de no haber una orquesta detrás, y eso sí que es difícil. Me la imagino sonando bajo las bóvedas góticas de alguna catedral castellana, con el Emperador y su corte en los bancos, y yo por algún rincón, de paje de alguno de ellos o de monje volviendo del claustro, y viendo cómo a todos se les cae la baba y a mí también.
Extraordinario, supermaño. Muchísimas gracias. Este hilo no debe morir.
Asunto: Re: Obra del año 2012. Supermaño presenta... (p. 12)
Publicado: 27 Oct 2012 15:44
Div@
Registrado: 09 Ene 2010 0:20 Mensajes: 1423 Ubicación: ¿Invadiendo Polonia?
Loge escribió:
La exposición es para leerla de rodillas.
Calla, calla, sagerao. Casi te imagino en una de esas tablas góticas, al lado de fray Antonio y Carlos V.
y también escribió:
Hasta la obra candidata (¡por fin!) me ha emocionado, a pesar de no haber una orquesta detrás, y eso sí que es difícil. Me la imagino sonando bajo las bóvedas góticas de alguna catedral castellana
Me alegro mucho y, si estás en lo cierto, ya tengo el voto de Tip.
para acabar de sonrojarme, parte escribió:
Ni Hitchcock crea tanto suspense!!
Bueno, las comparaciones son odiosas. Espero que haya oído hablar del macguffin, porque me temo que se va a llevar una decepción...
_________________ Para saber mucho: vivir muchos años, caminar muchas tierras, leer buenos libros o conversar con amigos sabios y discretos. (Baltasar Gracián)
Asunto: Re: Obra del año 2012. Supermaño presenta... (p. 12)
Publicado: 27 Oct 2012 16:33
Div@
Registrado: 09 Ene 2010 0:20 Mensajes: 1423 Ubicación: ¿Invadiendo Polonia?
Como parecía que la historia de fray Antonio y Carlos V se prolongaba más de la cuenta, he aprovechado las oraciones de ambos para elegir esta pieza, Ave Maria Virgo serena, como mi candidata, no sea que, al final, el Emperador se abstenga y nos deje a todos a dos velas. La interpretación escogida, la que hemos escuchado ya, corresponde al Hilliard Ensemble, de una intensidad casi mística. Es probable que el tactus no sea grato a los historicistas, pero permite recrearse en la riqueza de los detalles y la profundidad con que la forma transmite el contenido hace que la criticada frialdad del grupo no vaya en detrimento de la emoción, como quizás sí sucede en otras piezas josquinianas interpretadas por ellos.
La Chapelle Royale de Herreweghe ofrece una versión muy distinta aunque también excelente que, en Youtube, tiene la ventaja de incluir la letra y unas notas sobre polifonía y ritmo. Supongo que es una aproximación más ajustada desde el punto de vista historiográfico, pero a mí, qué quieren, esa velocidad me hurta el detalle de algunas notas que tienen más miga de la que esta gente les adjudica. Aunque seguramente es problema mío, que debería captarlo todo al trote al que fue escrito.
Decía nuestro protagonista que la música de Josquin cumple el triple objetivo enunciado, entre otros, por mi paisano Quintiliano: docere, movere, delectare. Lo hace utilizando todos los recursos de la nueva polifonía franco-borgoñona como ningún otro contemporáneo. Gracias a Youtube podemos seguir los procedimientos empleados en el desarrollo de los diversos episodios de la historia mariana. Las cuatro voces alternan los distintos modos polifónicos en función del efecto buscado en cada pasaje:
En homofonía se enuncian los distintos episodios y se concluye la plegaria final.
El contrapunto imitativo está al servicio de la emoción (por ejemplo, en el exordio del comienzo o en “ut lucifer lux oriens…”), esa emoción que falta en los maestros borgoñones de la generación anterior o en los propios contemporáneos de Josquin, como Jacob Obrecht.
La bicinia o alternancia de voces emparejadas redunda en los momentos de mayor carga doctrinal: “ave pia humilitas, sine viro fecunditas, cuius annunciatio nostra fuit salvatio”.
El contrapunto más libre, en fin, se reserva para el goce y el júbilo (como en “plena gaudio, celestia, terrestria, nova replet letitia”).
La obra es un ejemplo de esa cualidad de la música josquiniana, que mira a la vez al pasado medieval y al pleno Renacimiento, como la propia pintura flamenca o como el imperium de Carlos V. Por un lado, la catequesis y la música de las esferas, definida y objetiva como el canto llano; por otro, la anticipación de las emociones madrigalescas, no solo por las referidas texturas contrapuntísticas, sino también por la alternancia de ritmos binarios y ternarios o por las alteraciones del tactus. Pero hay más: el motete Ave Maria Virgo serena tiene un sentido narrativo tan claro, para mí, como el de las más afamadas misas del autor. E incluso, si se me permite la licencia –que estoy vendiéndoles algo y participando en una competición, no se olvide-, aquí está in nuce la dramaturgia musical que conducirá al nacimiento de la ópera. ¿Ahí me he pasado? Probablemente. Pero piensen por un momento en cómo la música nos transporta a una historia con toda la carga del drama operístico:
Un preludio, el exordio, que enlaza con el ya milagroso prólogo de los acontecimientos (la Inmaculada Concepción), cuando la gracia divina llega hasta la humanidad a través de la Virgen (atención a las escalas descendentes de la voz soprano en la palabra “laetitia”).
Un segundo acto, la natividad de María, fulgurante como la luz que desprende la Virgen y que nos trae ecos, en voces emparejadas, de la tremenda batalla contra Lucifer.
Una sucesión de cuadros de acción trepidante, marcada por la alternancia de voces, ritmos y tempo: Anunciación, matrimonio virginal, nacimiento de Nuestro Señor…
Después, la purificatio y la buena muerte, la Asunción, que es muerte triunfal, alla Aida o alla Tosca. La voz soprano asciende al Mi, y queda en las alturas del Re con la glorificatio, imitada por el tenor y aclamada por las otras dos voces.
Y, por último, el concertante, la reunión de las diferentes voces que, en homofonía perfecta, recitan la conclusión, empáticamente dirigida al público: "O Mater mei, memento mei".
¡Y luego hay quien dice que la música antigua es un rollo! A mí, desde luego, me parece que a la ópera le costaría bastante tiempo alcanzar este sentido del drama, probablemente porque su deriva profana la alejó del Gran Relato que había alimentado las historias de Occidente durante siglos. Vinieron a sustituirlo los dioses del Olimpo, las ninfas y los faunos, los héroes helenos y los emperadores romanos… Todas esas tramas que a algunos de ustedes no les impiden disfrutar de la ópera barroca y que a mí... casi mejor lo dejo aquí, antes de que pierda a algún potencial votante.
Para que puedan comprobar con más criterio si alguna de estas sugerencias tiene una miaja de fundamento, una nueva versión de la obra: la de Tallis Scholars. El grupo de Peter Philips es un referente en la polifonía antigua, aunque a mí me parecen algo sobrevalorados, incluso juraría que calan notas de vez en cuando.
_________________ Para saber mucho: vivir muchos años, caminar muchas tierras, leer buenos libros o conversar con amigos sabios y discretos. (Baltasar Gracián)
Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 35 invitados
No puede abrir nuevos temas en este Foro No puede responder a temas en este Foro No puede editar sus mensajes en este Foro No puede borrar sus mensajes en este Foro