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Brillante cierre
sáb, 25 ago 2012 - Por Roger Alier
Jonas Kaufmann, durante su actuación en Peralada
Autores: Verdi, Ponchielli, Puccini, Zandonai, Bizet, Mascagni, Rossini, Giordano, Wagner. Intérpretes: Jonas Kaufmann, tenor; Orquestra de Cadaqués. Director: Jochen Rieder. Lugar y fecha: teatro del Castell de Peralada (22/VIII/2012)
Gran acierto el del festival de Peralada de cerrar esta edición del evento, una de las más brillantes que se recuerdan, con la presentación en Catalunya –después de las cancelaciones que tuvieron lugar en el Gran Teatre del Liceu– del gran tenor alemán Jonas Kaufmann, que recientemente ha adquirido una fama universal debido a su indudable crecimiento como intérprete que no se ha ceñido a un único repertorio sino que también ha ejercido de apóstol del verismo operístico e incluso pretende aproximarse al postverismo.
Y aquí, modestamente, creo encontrar el talón de Aquiles del divo alemán: siendo realmente único en estos momentos como cantante wagneriano, especialidad en la que no abundan las grandes figuras, no acabo de entender por qué se esfuerza en cantar un repertorio italiano que canta también muy bien, pero en el cual no alcanza ni mucho menos el nivel de fábula que supo imprimir a su Lohengrin (en el famoso relato In fernem Land, que canta como nadie, o a su escena de Siegmund de La valquiria, que se puede contar entre los mayores de todo tipo) y en cambio insistió en cantar arias y canciones italianas y francesas para las que no se halla dotado del todo a pesar de que justo es reconocer que supo fascinar también a un público que había sido, además, consistentemente adoctrinado por los medios de comunicación que les aseguraban que se hallarían ante nada menos que el mejor tenor del mundo.
Por eso, su primera presentación fue emblemática, partiendo del repertorio que Kaufmann predica, y que es siempre tardo-romántico o verista: sus primeras frases del Cielo e mar! se sitúan precisamente en este terreno, pieza de estilo lírico con sus brillantes agudos.
Cada vez que intervenía el divo, ocupaba luego la atención la Orquestra de Cadaqués, en excelente forma, aunque su director Jochen Rieder, abusó un poco de la fuerza instrumental (llegó a tapar al cantante en una de las piezas del final y dio excesivos ecos verdianos a la obertura de Guillermo Tell de Rossini).
Puestos a cantar una pieza del Giulietta e Romeo de Zandonai, que fue la siguiente intervención del tenor, podía haber elegido mejor la carrera a caballo Giulietta mia de la misma obra, mucho más impresionante que la pieza elegida.
Y, después de otra página instrumental, el tenor dio su versión del aria La fleur que tu m'avais jetée, de la Carmen de Bizet, que cantó con un gusto especial por los apianamientos vocales y un juego de medias voces con las cuales quiso demostrar su versatilidad realmente impresionante. También demostró un buen nivel de canto en el difícil Improvviso de Andrea Chénier de Giordano, que cantó con fuerza y elegancia.
Pero digamos que en realidad lo verdaderamente extraordinario de la gala residió en las dos piezas wagnerianas que cantó realmente como nadie, y que ya hemos citado al principio.
Después, como el público se enardeció ante la personalidad y las exhibiciones vocales del cantante, el divo ofreció un segundo recital con nada menos que cinco bises, de los que a mí me gustó especialmente en alguna canción napolitana, y algo menos en una también lujosa Recondita armonia, aunque creo que el italiano del tenor no acaba de tener el nivel de un superdivo.
Salió el público entusiasmado y hay que felicitar una vez más al festival de Peralada por este florón con el que cierra su vigesimosexta edición. esperando que en la próxima nos depare también importantes eventos líricos.
Como resumen, el crìtico dice muy elocuentemente ...." unico JK como cantante wagneriano, no acabo de entender por qué se esfuerza en cantar un repertorio italiano".....
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Cierta razón tiene R. Alier, aunque se olvide que hoy en día y en una crisis tenoril galopante respecto al pasado, los 3 divos actuales - para bien y para no tan bien - en repertorio tenoril italiano, son Juan Diego Flórez, Roberto Alagna y Jonas Kaufmann ( los únicos que podrían intentar emular a los ex 3 Tenores, en sus conciertos de hace unos cuantos años o bien, hacerse acompañar de Domingo y formar los " 4 tenores " )
