Creo que habría que distinguir dos frentes. Las voces por un lado y la orquesta por otro.
En voces el panorama de la crítica es bastante desolador, para escribir una crónica en un medio has de tener unos mínimos de mesacamilleo que no se suelen dar y nos encontramos con que se le dedican párrafos a si fulana enseñó las tetas y, con suerte, un par de líneas de como estuvieron los cantantes.
En orquestación la cosa pinta francamente bien. Quizás no haya un supertop pero no hay repertorio cojo que se dirija mal. Ya no es solo el movimiento HIP en su vertiente arqueológica, es hay una actitud general de respeto y es cada vez más raro ver a un director hacer de su capa un sayo.
Bamos digo iop.
