zacarias escribió:
Vamos que lo del Liceu es culpa de las circunstancias y lo de Madrid de Mortier.
No les parece que se les ve mucho el plumero, o es que ahora resulta que Schönberg tiene más tirón que el “ olvidado Bellini “ y que las entradas para Muti eran más baratas que las de BAYREUTH, “ nos ha molado”
Cada uno tendrá su explicacion. La mía es que a mi quien esté detrás de la programación de un recinto lírico me importa un rábano (esta verdura / tuberculo aún no la había citado). Es otra de las profesiones o títulos que no compro, no le encuentro ningún mérito y por lo tanto, no me interesan. Mortier, Moral, Cambreleng, o Perico el de los Palotes: tururú.
A mi me importa: título, compositor, director e intérprete. PUNTO. Y de hecho eso es lo que tiene real enjundia, lo que hace que una programación sea o no atreactiva y lo que ha hecho o no historia en este género. Y más cuando hablamos de compañías, ciuidades o recintos de élite. Otra cosa es la escuela o las compañías pequeñas o locales, ahí el gerente arítisco sí ha de ser insipirador y es importante su labor.
La labor que hace un Mortier, podría hacerla cualquiera de los que escriben con medio gramo de criterio lírico en este foro. En cambio, la labor de un cantante, director o compositor, no.
Es exacamente mi misma teoría con respecto a los entrenadores de futbol: los infravaloro, no me interesa su trabajo ni su nombre propio, yo podría hacer lo mismo que ellos. Lo importante, determinante: portero y jugadores. La labor de un entrenador en equipos de élite, un aficionado con criterio, la puede hacer. En cambio, la de un jugador no.
Profesiones estratosfericamente pagadas para dar resultados que no son ni mérito ni demérito de ellos, si no de los compositores (buenos o malos), títulos (buenos o malos) o interpretes (buenos o malos) que tomen parte.
A veces este debate lo trasladamos demasiado a Mortier sí o no, cuando para mi eso no tiene ni la más minima importancia. La temporada proxima, por ejemplo, del Real, no tiene mala pinta. En cambio la que ha terminado ha sido un tocho.
Yo voy título a título, interprete a interprete. Si al señor Mortier le gustan las lentejas, yo no voy a dejar de comerlas; y si le disgusta la caca de vaca, yo, igualmente, tampoco voy a empezar a tragarla por ello. Es que me importa poco.
En esa línea pues, señor zacarias, comentarle que si todo lo que ustedes que apuestan por lineas y tendencias nuevas es hablar de Schoemberg, de Shostakovich o de Britten, estoy con usted, me apunto. ¿Pero a que no es así?. Las cosas que son objeto de disputa no llevan tales sellos. En ese teatro alternativo que tantas veces yo he propuesto, no entrarían esos tres; esos tres (y otros) estarían en el "mío", en el "clásico". En el "suyo", son otros los nombres propios que conformarían su programación a base de Grandes Nadas. No me haga trampas, diablillooooooo.