Estuve en la función del sábado 16. Y no soy el loco ese que a la salida se precipitó sobre Siddharta preguntando: “¿Y hoy qué decís los historicistas?”
Primero, me ha costado lo mío descubrir que las pocas opiniones sobre esta función están en un hilo imposible. Así que voy a abrir uno de verdad, que creo lo merece. Arnold y los otros que habéis escrito allí, ¿no copiaríais vuestras estupendas crónicas en este hilo?.
Segundo, la función. Empezando por las voces, que no se queje Tunner. Creo que destacó
Willard White, que ya no está para según qué batallas, pero el Séneca lo hizo, a mi juicio, muy dignamente. Con dificultad en los gravísimos, pero creando un personaje con verdadera emoción y muchas tablas canoras a la espalda.
Nadia Michael fue en cambio la más justita para mí, vocalmente no creo que la recuerde en quince días (incluso sin contar que desafinó brutalmente en el “pur ti miro”). Otra cosa es que esté como el pan y el Warli, claro, no pierda excusa para lucirla más o menos en bolas. Me gustaron en cambio, aunque las voces no fueron el punto fuerte de la noche en general, la Ottavia de
Wesseling (hasta el notable “addio Roma” final), el paje de
Minutillo, y la digna nodriza de una Jadwiga
Rappé (de la que nunca había oído ni siquiera hablar). Aunque muy ovacionado, tampoco me acabó de convencer personalmente el Nerone, Charles
Castronovo.
Tercero
Warlikowski: esta vez, con el miedo del Rey Roger en el cuerpo, la verdad es que me gustó. Admito que, como alguien ha dicho en el otro hilo, ambientar ópera en la época de los totalitarismos pues está ya bastante visto, pero lo hace con eficacia (y como yo también adoro a la Riefenstahl, pues me encantaron y me parecieron oportunas las proyecciones sacadas de sus pelis). Como siempre abusa de su fijación con el travestismo, con la ropa interior, con el sexo en general. Pero ¿qué es “Poppea” sin sexo? ¡Si es una de las óperas más explícitas en ese tema hasta ¿Lulú?! Así que bien. Con momentos que me emocionaron: la muerte de Séneca (claro que esa escena es también musicalmente conmovedora), el momento en que Séneca –que en esta visión es un frustrado sexual- acaricia con la sombra de su mano los escarceos del paje (travestido que Warli no traviste, quiero decir que es “la” paje en esta producción) y su chica, y desde luego el desolador epílogo al modo cinematográfico: “cinco años después Nerone mataría a Poppea a patadas cuando estaba embarazada y tenía veintitrés años” sobre el hermosísimo “pur ti miro”. Que, dicho sea de paso, ese día cantaron fatal. Pero en fin, dejo lo escénico en detalle a Sid, que lo contará mejor que yo.
Cambreling no fue, a mi juicio, tan aburrido como le pareció a Pérez Arteaga. O será que la “Poppea” cada vez me gusta más, pero a mí no se me hizo tan moroso. Sin llegar a entusiasmarme como pasó el día del “San Francisco”, pero tampoco como en sus días de bolo, que los tiene y los hemos sufrido ya un par de veces. Eso sí, supongo que ayudó que la
Klangforum Wien (a los que ya escuchamos aquellas memorables “Luci” de Sciarrino”) es una orquesta como la copa de un pino. Y eso me lleva a la orquestación.
Lo de
Boesmans me pareció una opción de lo más interesante. Tanto más si pensamos que también la orquestación de –digamos- Christie es igualmente reconstruída. Pues la idea de proponer “Poppea” con una pequeña orquesta de cuerda, clarinetes, fagot, flauta y flautín, trompas, trompetas y tuba, un montón de percusión (de uso muy discreto) y hasta ocho teclados: clave, órgano, dos sintetizadores, celesta, piano…., me pareció de lo más sugestiva. Como también ha dicho alguien en el otro hilo, sin –apenas- sorpresas tonales, perfectamente respetuosa con la melodía original, completamente “escuchable” hasta para los del “lado claro”. Y con hallazgos sonoros estupendos que me compensaron algunos momentos bastante más banales. No estoy convencido de que, en lo poco que he escuchado de él, Boesmans sea un gran compositor, pero este experimento de orquestación me ha parecido, la verdad, lo bastante interesante como para recomendar la función. Aún estáis a tiempo. Desde luego los del “lado oscuro”, y sobre todo los “bilaterales”
(Carestini, Parte, ...) , no deberíais perderla.
Y, como decía Sid al final, cuando (no) le pregunté por la opinión historicista, por lo menos tenéis la retransmisión por radio del 19. Y si alguien es tan amable de grabarla, tendrá, por lo menos, dos clientes agradecidos.
Perdonad la longitud: hace tanto que no escribo aquí que se me olvida el valor de la síntesis.