angelparsifal escribió:
Pero ¿cuántas de las obras atonales, tonales de hoy van encaminadas a abrirse un hueco en la historia? Me gustaría saber, porque urge para la supervivencia real de la música culta en nuestro siglo.
Ahí está la gracia, amigo, o la desgracia, segun se mire.
Muchos, infinidad de estrenos, anunciados a lo grande, y que se quedan en las funciones de estreno y quizas, a modo de amortizar la produccion, en una o dos reposiciones posteriores. Y luego, al gran mar del olvido.
Sí, ya sé que hay algunas que no caen en ese mar, pero seamos sinceros: contadas con los dedos de una mano e igual me sobran dedos. Tambien es verdad que de repente en ese mar haya obras interesantes, al menos para alguna gente. A mi me encantó "Divinas Palabras", de Garcia Abril: alguien sabe que fue de esta opera tras ser machaconamente anunciada como la obra con que reestrenaba el Real como recinto lírico?. Y como esa, gustosas o no, cientos se van acumulando.
Esto, querido amigo, viene a demostrarle que no debe usted preocuparse mucho y no vea urgencias donde no las hay para sobrevivir. Estamos vivitos y coleando, no mate nada antes de la hora. No hay ni de lejos deficit de producción, recuente los estrenos que se dan anualmente y lo verá, seguro que si cuenta todos los que se hacen en todos los teatros del mundo en un año pueden superar los que en un año del s XIX se hicieran (o igual no, pero no se piense que se produce un estreno o dos por año precisamente: muchos). Si luego esa extensa producción termina en el ostracismo, será por algo, oiga.
El siguiente paso es que poco menos se obligue al personal a comulgar con ruedas de molino, y eso, al menos yo, no tengo ni interés ni tiempo. Y me da que no estoy solo en tal idea. Y sin embargo, ya ve: estamos vivitos y coleando, no sé dónde ve la urgencia para sobrevivir, máxime cuando lo que usted reclama se hace: hay estrenos a punta pala.
Tiene pues mucho fundamento la pregunta que usted se hace, pero sin embargo, ningun fundamente su preocupación por la respuesta a dicha cuestión que usted mismo intuye.