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Este año el Festival Alejandro Granda de Perú programó para su 5ta edición del Festival la Ópera Don Carlo (4 actos), con un elenco de primerísima calidad en el Teatro Municipal de Lima.
Haciendo sus debuts en sus roles de Felipe II y de Éboli estuvieron Ildar Adbrazakov y Daniela Barcellona. Qué grandes cantantes! Ambos han tenido un éxito atronador. Adbrazakov ha sido un Felipe II de lujo que seguro dará mucho que hablar en sus próximas actuaciones del rol en teatros más importantes, pues el rol le va como anillo al dedo. Ya en éste, su debut, tenía el rol como suyo. Además qué presencia escénica! Su aria ha estado estupenda, llena de matices, de canto tan íntimo pero tan presente, el fracaso y la desilusión en una voz que acongoja, que duele, que abraza y que, aún cuando se muestra herida, suena gloriosa. Barcellona ha sido una gran Éboli, conforme pasaban las funciones estaba más cuajada, las dos últimas noches ha sido un gran triunfo para ella que es una estrella tan querida en Lima. Amplia vocalidad, generosa, igualmente en comprensión del personaje; en su dificilísima O Don Fatale ha emocionado muchísimo llevándose gran ovación. Lástima la Éboli tenga que salir corriendo al terminar su aria, porque si se quedaba, el teatro se caía.
Radostina Nikolaeva como Elisabetta ha cantado muy bien, con una expresividad y una interpretación adecuadísima para el rol (además, qué pianos!), vocalmente alguna parte del primer acto le quedaba un poco baja, pero ha cantado tan bien que quejarme de alguna nota baja me suena casi ridículo.
Marco Caria. Tomen nota. Un cantante fa-bu-lo-so. Voz hermosa, canta bien, tiene presencia escénica, actúa, no exagera, hasta parece real. Se nota la influencia que para él ha tenido Cappuccilli. Síganlo de cerca. Hará una carrera importante. Se la merece y tiene todo para lograrlo, empezó tarde pues antes se dedicaba a otra cosa fuera de la ópera, debe tener 35 o 36 años. Ha tenido una gran ovación en su aria y al final en los saludos. Repito: fa-bu-lo-so!!!
Giuseppe Filianoti. Me gustó muchísimo. Hace con su presencia escénica y con su canto un Don Carlo creíble, sufrido, frágil. La voz de mucha presencia en la zona media, cuando ha cantado sin descanso (entre las 3 primeras funciones sólo hubo un día de descanso) ha ido con alguna dificultad en el agudo. Sin embargo, las últimas dos funciones ha estado francamente muy bien. Muy emotivo, muy emocionante. Vale la pena repetir aquí lo dicho por todos de lo bien logrado del personaje, un éxito para él y a mí me gustó porque todas sus intervenciones fueron estupendas. Desde la dulzura del dúo del primer acto con Elisabetta. Su aria y dúo con Posa, su escena final con elisabetta. Qué bonitas cosas hizo, qué dulzura la de su canto. El público le ha ovacionado. Bien por él.
Marco Spotti de Gran Inquisidor. Una garantía de buen canto, de una voz imponente, poderosa. Ha sacado el jugo a su escena con Felipe II y ha recibido al final grandes aplausos.
La orquesta de la Universidad de Lima ha sido formada por Miguel Boza para estas funciones y ha estado bajo las órdenes de Eugene Kohn. Me ha sorprendido muchísimo ver el resultado final que logró el maestro Kohn con esta orquesta, que ha sonado francamente bien. Kohn, un conocedor de la música del Don Carlo en profundidad, lograba con simpatía y cercanía a los músicos, el sonido, los detalles, los matices que quería y que la orquesta ha tocado. Ha sido un excelente trabajo en la preparación como en la ejecución durante las funciones. El público, lógicamente, se ha dado cuenta de ello y ha recibido tanto a orquesta como al director entre largos bravos.
La puesta en escena es de un joven escenógrafo argentino llamado Nicolás Boni que hizo para la Ópera de Colombia (quien alquiló la producción). Tiene innegable talento Nicolás Boni. Ha hecho una puesta moderna pero inteligente, con ideas para agradar al conocedor así cómo para captar el interés del público nuevo. Tiene ideas frescas, es muy atento a los detalles y espero que siga viniendo a Lima pues escenografías como la de este Don Carlo son de primer nivel. Mención aparte para los trajes de Adan Martinez. Adecuada la dirección escénica de Alejandro Chacón.
El comentario general es que no se ha visto algo en Lima como este Don Carlo en 50 años. De lo que yo estoy seguro que este es el nivel al que debe aspirar la ópera en Lima, que es el nivel que está en las principales ciudades del mundo. Como dijo un director de teatro sudamericano que vino a Lima para ver este Don Carlo, el Festival Granda le "había ahorrado una ida a La Scala". Créanme, no exagero.
Saludos,
Gonzalo
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