Si vas a montar unos Puritani, Norma, Roberto Devereux, Semiramide, Lucrezia Borgia o Il Pirata que hay dos cantantes y medio en el mundo que lo hagan dignamente (y ni los argumentos ni la intención de los autores fue buscar ninguna profundidad intelectual ni metafísica,que no sea a través del canto o la pura fuerza teatral de muchos momentos) es absurdo gastarse la pasta en una nueva producción escénica. Si el teatro dispone de una, se repone, si no, en concierto con esos cantantes y santas pascuas. Además, como todos sabemos, hay óperas que cuadran más para concierto que otras. Poner Aida, Falstaff, Tosca, Khovanchina o El Caballero de la rosa en concierto sería un tanto absurdo, aunque por mi parte siempre sería justificable en caso de cantantes extraordinarios y yo disfrutaría. Asimismo, hay óperas que con un buen director musical, unos buenos cuerpos estables, unos cantantes al menos dignos y comprometidos y una producción que funcione, pueden salir adelante, mientras que otros títulos sin unos cantantes excepcionales, es imposible que funcionen. También, como dice el Marqués, es distinto el planteamiento si hablamos de un teatro de repertorio o uno de
stagione.Se habla de lo que cobran los cantantes y músicos, pero vuelvo a insistir en que el apartado escena cada vez se come la parte más grande del pastel y la mayoría de las veces, para pagar a una supuesta estrella de ese ámbito (y su corte celestial), porque en el escenario poco se aprecia el dinero pagado.
Por tanto, en la época actual en que debemos darnos con un canto en los dientes si nos siguen dando ópera (cuando se está implantando hasta pagar por estar ingresado en un hospital de la Seguridad Social o no cobrar por estar de baja), un gestor-programador de un teatro debe plantear un equilibrio entre reposiciones, representaciones en concierto o semiescenificadas con inteligencia (ineludibles en un buen porcentaje en la actual conyuntura), nuevas producciones sólo en casos muy justificados y con un absoluto control + reducción de los gastos.
Asimismo, son bienvenidas todas las medidas, imaginación, creatividad, etc... para aumentar los ingresos del teatro y captar dinero, porque los que lo tienen, no se ven afectados por la crisis y hay que sacárselo como sea.
