mitchum escribió:
No cree que igual se nota la mano de un director como Mehta, a años luz de distancia que el neobaritono de moda? Yo aun creo en esas cosas, en que una batuta que te ha elegido personalmente para cantar un rol, y con todos esos kilómetros a cuestas, te coge por banda y te enseña a cantar en tres semanas de ensayos. En cualquier caso, mas allá de todo eso, yo creo que las lagunas pueden estar en el lenguaje verdiano, con unos códigos propios que De León todavía no domina. Confió en Mehta, que sí lo hace.
Pero Domingo tiene una ventaja y es que es cantante, sabe lo que les jode a los intérpretes que se suben a cantar, así que les acompaña, respira con ellos, está atento al volumen, les cuida...Mehta, un estupendo director, también insufla maldad cuando quiere y tiene pretensiones de "divo".
De acuerdo con todas las crónicas aparecidas. Voz importante la Monastirska, no atronadora como se decía, pero si con cuerpo, metal y vibración. De León, tras dos primeros actos más frío y con alguna subida muscular, se creció en un fantástico III acto, en el dúo con Jimena (incluso culminó con un falsete bien apoyado, aunque rehuya de esos mecanismos) y en su gran escena. La voz en centro nunca ha sido gran cosa, pero ofrece más variedad que antes e intenta hacer alguna media voz que desde donde me encontraba (fila 1, casi me revientan soprano y tenor los tímpanos) sonaba interesante. El agudo, que había perdido un poco de brillo últimamente, se mostró radiante, squillante, con metal por arrobas y su final de aria, con ese pedazo agudo mantenido (también ha mejorado en línea de canto) es un buen presagio para la "pira", aunque Manrico también es un papel terrible.
Un horror Rutherford y Bou y me alegró mucho la voz del tenor ligero Mario Cerdá, bella y perfectamente proyectada y la del barítono Isaac Galán, muy noble en sus dos frasecitas.