En la zarzuela "Don Manolito" del genial Pablo Sorozábal el personaje de Guillermo, interpretado por un bajo, canta la siguiente romanza totalmente futbolera. En mis comienzos como amante de la lírica me la aprendí de tanto escucharla y la cantaba constantemente en el instituto ante la mirada soprendida de mis compañeros, que se arrimaban el dedo índice a la sién con un gesto muy característico.
Guillermo
¡Qué partido has perdido, chiquilla!
¡No tienes ni idea de cómo han jugao!
Al principio me dió el "Maravillas"
impresión de que estaba muy desentrenao.
Pero apenas pasado un minuto
al portero del "Centro", que está cara al sol,
le cargaba Chiquirri, a lo bruto,
y un centro de extremo se cuela en el gol.
¡Gol! ¡Gol!
Desde entonces dominan los nuestros
con furia, coraje y con gran decisión
y se observa que ya los del "Centro",
nerviosos, no saben ni darle al balón.
El segundo fué un gol de bandera,
no tuve en mi vida mayor emoción:
Zufiaurre le pasa a Pradera,
Pradera a Chiquirri y Chiquirri a Juanón,
y Juanón lanza un tiro que da en el larguero;
recoge Pichichi que pasa a Tonino,
Tonino a Usabiaga, Usabiaga a Fitero,
que corre la línea cual "Pákar" o "Rolls",
y sigue corriendo como un torbellino
y la pasa a Chiquirri y Chiquirri, ligero,
la cede a Pichichi, y Pichichi a Tonino,
y Tonino la cuela, por fin en el gol.
¡Gol! ¡Gol!
¡Todos gritan de emoción!
¡Yo no he visto jamás tan contenta a la gente!
¡A mi lado moría un señor de repente
de un ataque al corazón!
Y mil pechos entonaban
satisfechos su canción:
¡A la bi! !A la ba!
¡A la bim, bam, ba!
¡Ra! ¡Ra! ¡Ra!
¡Alirón, alirón!
¡"Maravillas", campeón!
¡Campeón, campeón! ¡Campeón!