Finalmente tuvo lugar este concierto que durante tanto tiempo esperé, más que nada por oir esta obra en vivo por primera vez. Así como ir por primera vez a la sala sinfónica del Auditorio Nacional, donde no había estado.
He de decir que estando arriba del todo la acústica es ingrata, sobretodo al oir la obertura, luego mejoraría la cosa.
Il complesso barocco no es en mi opinión la mejor orquesta barroca del mundo pero en ópera es referencial dadas las grabaciones de ópera que Alan Curtis ha dado a la discografía haendeliana,enriqueciendo en muchos casos el catálogo. Pensé que lo iba a hacer aburrido, pero a medida que avanzaba la obra la orquesta sonaba con mayor rotundidez y fuerza : pasando de una poco inspirada interpretación de la obertura a unos momentos cumbre dirigidos maravillosamente;como Tu, preparati a morire; el preludio del acto2º o el scherza infida , haciendo una velada muy disfrutable, sin lugar a dudas.
Sustituyendo a Joyce di Donato, Sarah Connolly cantó un Ariodante que le salió muy bonito y si según he oido debutaba el papel no podía hacerlo mejor. El Scherza infida le salió estupendo, pero creo que el "Tu, preparati" o el "Dopo notte" o el "Numi, lasciarmi vivere" fueron sus mejores puntos: ágil el primero, bello el segundo y desgarrador el primero. A la altura de la sustituida.
Karina Gauvin fue la mejor de la velada : buena voz, el "Il mio crudel martoro" fue un punto algidísimo, siendo muy ovacionada tras interpretar el aria. Donde los agudos y la coloratura se le daban sin ningún problema.
Marie Nicole Lemieux me pareció una estupenda cantante oida en disco, pero salió muy perjudicada por la acústica del Auditorio: arriba se la oía muy mal cuando abordaba las agilidades. Los graves y la entonación furibunda y apasionada que le daba a las arias-había que ver cómo se movía y qué vis ¿cómica?¿actoral? cuando cantaba- pero la coloratura era generosamente tapada por la orquesta de 18 músicos. Una pena para una voz bonita pero poco audible en los pisos superiores. Cantó muy bien las arias de Polinesso, especialmente una de las joyas de la ópera:"Spero per voi", así como una agilidad-poco perceptible pero intuida- en el "Dover,Giustizia". Pese a lo bien cantado, me venía a la cabeza la interpretación de Podles en el disco, con esa voz comeniños, pero con entonaciones sensuales y conveniente por completo al personaje.
Sabina Puértolas fue el otro puntazo. Gran creación la del personaje de Dalinda, que se hacía oir bien en todo el enorme espacio. Es evidente que exagero, pero alguno de los agudos que se pegó en " Neghittosi or voi che fate" me recordaban muuuuuy de lejos a los que oía a Devia- claro que es cuando la oigo en el reproductor de música, ya que entiendo que la italiana los debe dar muy rotundos y más sonoros y superiores que Puértolas en vivo-. Hipérboles aparte, tenía su voz un sonido dramático y bonito, una técnica más o menos ágil aunque no endiablada como Lemieux. Todo ello conveniente a Dalinda.
Los más sonoros han sido los cantantes masculinos : Matthew Brook cantó un Rey que al principió me parecía canino, pero luego se tornó una interpretación más noble y sonora, especialmente en "Al sen ti stringo" que le salió aceptable. Es interesante que esta obra trata muy bien al bajo, ese gran olvidado en la ópera barroca, dandole arias estupendas (un poco como Achilla en Giulio Cesare, pero con menos arias brillantes).
El tenor Nicolas Phan fue toda una sorpresa: agudos imponentes e interpretación romántica, pero me ceñiré a lo que ha dicho el forero Arnold en el hilo de la Clemenza, lo describirá mejor que yo:
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Miren, hoy en el Ariodante del Auditorio, había un tenor ligero que no conocía y que le eseñaría a Beuron más de una cosa. La voz siempre sul fiato, agilidades limpias y precisas, agudos impostados y redondos (y estaba en la última fila del 2ª anfiteatro!),
o lo que dijo Sutherliano:
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Una grata sorpresa, Nicholas Phan. Sacar bien "Il tuo sangue" con sus coloraturas a endiablada velocidad (bueno, dirigiendo Curtis, a velocidad, sin más ) no es cualquier cosa.
Añadir que se ha dado con cortes : un aria de Dalinda, el ballet del acto primero, o la supresión del personaje de Odoardo, que sólo recita, siendo cantadas algunas de sus partes por Dalinda y Lurcanio. Y aun así ha durado más que la grabación completa de Minkowski. En total duró tres horas con un descanso de 15 minutos.
Para ser mi primer Ariodante no está nada mal, me lo he pasado estupendamente. Y he podido felicitar a Antonio Moral por esta programación del ciclo, que según me ha dicho, intentará repetirlo con la misma excelente calidad que ha sido el de esta temporada.