Silvano es una Ópera en dos actos de
Pietro Repulsivo Mascagni, con
libretto en italiano de Giovanni Targioni-Tozzetti basado en una historia corta de Alphonse Karr,
Histoire de Romain D'Etretat, de 1836. Se estrenó en el
Teatro alla Scala de Milán el 25 de marzo de 1895, con el gran tenor
Fernando de Lucia en el rol principal que da título a la obra. Adelina Stehle, soprano, fue Matilde, el barítono Giuseppe Pacini encarnó a Renzo, y Leonilde Ponzano, contralto, se hizo cargo del breve papel de Rosa, la madre del protagonista.
Esta ópera se representa muy poco actualmente, (en las estadísticas de Operabase aparece con sólo una representación en el período 2005-2010), no sé muy bien por qué, ya que es una especie de
Cavalleria Rusticana marinera, y tiene los ingredientes típicos del género abyecto,

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El
primer acto tiene lugar en la plaza del pueblo, de día. Comienza con un coro femenino, en el que las aguadoras muestran su esperanza de que las barcas pesqueras regresen a puerto con buenas capturas (
O marinai la sponda). En seguida, la soprano, Matilde, canta su primer aria, (
forse domani al canto), en el que ante la imagen de la Virgen afirma que ama a Silvano, pero que durante su ausencia se lo ha hecho con otro. Primer grito abyecto:
madre pietà! 
Aparece el Tenor protagonista, Silvano, y en un precioso duo con Matilde (
torno adorata mia) consigue vencer las reticencias de su amada, bramándola, literalmente, cuánto la ama (
e ti sospiro e bramo ... Oh quanto t'amo). Sei mia ... sei mia! Son tua, son tua.
Llega ahora el barítono, Renzo, pescador, aclamado por la multitud, que festeja con coronas de flores, rosas y margaritas, que tiene un barco nuevo y que esa misma noche saldrá a pescar con él. Silvano quiere unirse al grupo, pero Matilde no le deja, reteniéndole con ansia. Renzo pregunta por Matilde, al estilo llourinho, (
perché Matilde non e qui ... perché, perché!) pero el que aparece es Silvano, que quiere pescar junto a su amigo. ¿Amigo? Desde luego el recibimiento de Renzo no es nada amistoso. ¡Eres un bandido, para ti todo ha terminado, estarías mejor muerto! Silvano no se acojona,
¡Per Cristo, Guardati! ¡Vile!, ¡Vile!, y en un momento abyecto y repulsivo (
Ah m´hai detto bandito) nos explica lo que le ha pasado. Sí, fue contrabandista, porque tras la muerte de su padre no bastaba con la pesca para mantener a su madre; fue sorprendido, condenado, huyó, vagó por los montes, pero ahora ha regresado, libre y perdonado. Y claro, le molesta que su amigo Renzo venga a tocarle los cataplines. Aparece Rosa, la mezzo, madre de Silvano, se abrazan, madre no llores, quería vivir para volver a verte, ¿por qué, Renzo, quieres fastidiarnos este momento feliz? ¡Que se den la mano! grita el coro. Por mí que no quede. Hacen las paces. ¡Viva Silvano! ¡Aúpa Renzo! ¡Hala Madrid!
Matilde, sola en casa, canta su segunda aria,
Misera me - perduta sono!.
Povero nostro amor..., un sogno fu ... che non è piú! Muy triste, desesperada.
El acto termina con un dúo entre Renzo y Matilde.
Fu sol per te che non l'uccisi [...] Quando saranno andati tutti alla pesca. Matilde le dice claramente que no le quiere, que nunca le ha querido,que se aprovechó de ella porque estaba sola, tomándola por sorpresa,que sus caricias fueron siempre un tormento. Renzo no da crédito, llora, suplica, pero sí, le están haciendo un auténtico
in your face. Te odio, te desprecio. Ya vale. Lo voy a matar. O te vienes a las rocas, donde tú sabes, o lo mato. Ella cede.
Questa sarà la mia vergogna estrema! Fin del acto.

El
segundo acto tiene lugar en una parte solitaria de la costa, durante la puesta de sol. Comienza con un precioso coro, en esta ocasión de marineros (
come già pel curvo ciel) al que sigue una breve intervención orquestal, andante sostenuto, magnífica, en la que Mascagni muestra una vez más sus excelentes dotes como orquestador. Silvano no ha salido finalmente a pescar con los demás, sino que se ha quedado hablando con su madre. A Mamma Rosa no le hace mucha gracia que su hijo quiera a Matilde, siempre soñó con otra esposa para él (como casi todas las madres ...) pero Silvano la hace ver lo buena que es Matilde, cómo se ha preocupado por él durante su ausencia, cómo molaría un nieto ... Mamma Rosa da su bendición.
Un grupo de jovenzuelas, mientras ven los barcos en el horizonte, rezan para que los pescadores regresen sanos y salvos. ¡Coño, Silvano! ¿Qué haces tú aquí? A ver quién pesca hoy, porque Renzo tampoco ha salido a la mar. Se van, después de cantar una breve balada sobre un amante infiel, que deja a Silvano un tanto moscatel, (
perché Renzo alla pesca non andó?...) pero en seguida se le pasa y nos canta el momento más maravilloso de esta Ópera,
s'è spento il sol, conocido también como el sueño de Silvano (de hecho se queda algo traspuestillo al final) en el que se puede escuchar la célebre
barcarola (la parte más famosa de la Ópera, debido, sobre todo, a su inclusión en la banda sonora de
Toro salvaje). Magnífico fragmento, adictivo, de la clase no puedo dejar de escucharlo una y otra y otra vez.
Aquí la magnífica versión de uno de mis tenores favoritos,
Enzo de Muro Lomanto,

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Por otra parte, Matilde y Renzo se encuentran donde habían quedado, entre las rocas. Matilde suplica que la deje ir a su casa, donde la espera Silvano. Si no va y Silvano se entera de que está con él, la mata.
Lasciami andar. No, ni de coña. Ella saca un cuchillo. Me mato. Trae para acá. Tira el cuchillo al mar. Aparece Silvano. ¿Con quién hablabas? Con nadie. Mientes. ¿Este es el premio a mi amor? ¿Quién estaba contigo? ¡Era un hombre! ¿Dónde se esconde tu nuevo amante?
¡Ahimé! ¡Te mato! ¡Aquí estoy! ¡Por el infierno! ¡Ayuda, ayuda! Suena un disparo. Renzo cae. Final. Maravilloso.
mascagni.org nos informa de la existencia de cinco grabaciones completas de esta obra. En
spotify está disponible la versión protagonizada por el tenor Maurizio Comencini, que lo hace bastante bien, la verdad. Paola di Gregorio canta Matilde (ni fu ni fa), horroroso el Renzo de Carlo Morini y sin calificar Miria Adriani en el brevísimo rol de Rosa.
