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Yo también estuve en el Rigoletto Parisino y me pareció una buena función con tres protagonistas muy aceptables, pero todos con claras limitaciones.
Lucic me causó la misma impresión que en Madrid y no entiendo que se le compare ni lejanamente con Bruson o MacNeil. También me parece inferior a Nucci como Rigoletto, sin que yo sea un especial defensor de este barítono. Eso sí, es totalmente descollante en el panorama actual. La voz de Lucic es sonora, potente, claramente baritonal, pero feota, árida (lejos de la italianísima de Nucci por nombrar el que ha suscitado la polémica de los últimos post) y no sólo le falta metal, sino que el agudo no está resuelto técnicamente, no pasa. el sonido se aprieta y carece de expansión. Cierto es que las intenciones son buenas, intenta regular, hacer medias voces (no siempre logradas por no estar sul fiato) y construir personaje con honradez, aunque le falta carisma y personalidad, además de idiomatismo, italianità. Yo le pongo un 6 y creo que es el segundo mejor Rigoletto que he visto en vivo, después de Nucci.
Machaidze, un caso típico de la lírica actual: voz de mucha calidad, juventud, entusiasmo, intuición, carisma, belleza, tipazo... pero, sin un solvente respaldo técnico detrás. Una más. La coloratura aproximativa (el trino en la fermata de "Caro nome", una chapuza, así como los pichettati y al intentar el trino final en "Gualtier Maldèèè fracasó y quedó una nota extraña que tuvo que cortar), el agudo cuando entra por juventud e intuición, es refulgente y percutiente, pero no está totalmente solucionado y ni siquiera se fué al mi bemol en su aria. En fin, esas carencias no le permiten realizar reguladores (también faltó el del caro nome), filati, messe di voce...Es decir, un control sobre la respiración y el instrumento que confiere la técnica, el estudio y es lo que caracteriza a las fuoriclasse.
Beczala comezó frío con un "Questa o quella" sin pena ni gloria. Falto de squillo, de italianità, de "spavalderia e baldanza" tenoril (es sosito y con expresión como bobalicona), canta con elegancia y frasea no con especial variedad ni clase, pero sí con gusto y compostura. Esforzado en el agudo, nunca se le vió cómodo con la espinosa tesitura del duca.
Por lo demás, comparto lo expresado por los Sres. Tucker (al que pude ver y saludar a la salida de Manon) y Spinoza, sobre Callegari. A mí la producción no me entusiasmó pero es la que más me gustó de las tres que ví estos días en París y la única que no atentó contra la obra y permitía seguir la misma.
_________________ "El canto como la belleza que se convierte en verdad" (Friedrich Schiller)
Última edición por Carl Tunner el 30 Ene 2012 12:11, editado 1 vez en total
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