Sutherliano escribió:
Hay mil argumentos para estar en contra de la cosa esa de Abramovic (señor NICO, que le traiciona el subconsciente futbolero

); pero ese precisamente es totalmente falaz; porque, por esa regla de tres... nunca se habrían estrenado Parsifal y el Caballero de la Rosa, ya que antes del estreno no pesaban nada en la historia del género ni las principales voces de oro les habían dado cancha.
¿que dudo mucho que llegue a tener la menor trascendencia? Seguro. Pero que ni yo ni nadie puede asegurar nada del futuro, también.
Exactamente no va por ahí mi argumento, si bien, en el momento que se estrena El Caballero de la Rosa y no digamos Parsifal, los señores Richard Strauss y Richard Wagner no eran precisamente dos don nadies del mundo y su nombre y apellidos podían ya de por sí suponer estar ante una gran obra. ¿De quien es eso de Ibrahimovich y a quien ha empatado?.
Yo, cuando se estrenó "Divinas Palabras", encantado de la vida. Detras del titulo está todo un musicazo como es Anton Garcia Abril. Veo un nombre propio detras que avala un estreno. Luego, por supuesto, la obra puede salir rana o no, ya que también los angeles comen judías, pero bueno, el nombre digamos que es como mínimo un plus. A mi, por ejemplo, me encantó la opera en cuestión, pero fíjate que desde entonces no he vuelto a saber nada de aquella obra, y tengamos en cuanta que ahí contábamos con un gran y afamado musico, un libreto basado en Valle Inclan, y con Plácido a la cabeza del cast, y ni por esas apenas ha trascendido nada desde su estreno: imagine un el futuro que le espera a una obra que es dificil de pronunciar, de la que no se sabe nada y en cuyo cast parece destacar... Williem Dafoe... no sé, me da que con esa "partitura" se van a calzar muchas mesas cojas en los proximos años, pero bueno, como bien dice usted, dejemos que el tiempo lo termine de dictaminar eso. No voy por ahí.
La cosa es que se estaba tratando de justificar la presencia de Ibrahimovich ese en aras a que exactamente no es un formato operístico, en base a obras como Parsifal o Caballero cuya definición de parte de sus creadores no es exactamente la de un formato operístico. El análisis y defensa de eso es una cosa discutible y al final es un tema de pura nomenclatura, lo cual es baladí. Lo que quiero decir y denunciar es la habitual trampa de para defender lo indefendible ponerme al lado de algo inmortal que tenga esa matiz común y así justificarlo sin problema. Mucho hemos discutido aqui sobre operas contemporaneas, y siempre me ha reventado que los defensores de las cosas mas raras e infumables se me alinien con Britten, Shostakovich, Stravinksy o Prokofiev. Pues no, no lo compro. Lo que es malo e insoportable es malo e insoportable y no lo justifica si hay otro al lado, cercano en fechas o geograficamente cuyas cosas en vez de insoportables sean magistrales. Por ello de ir caso a caso concreto, y huir de las generalidades pues estas son peligrosas y bajo su amplio paraguas cabe todo. Es lo que pasa cuando para justificar eso, lo hacemos profanando el nombre de Richard Strauss y de Wagner. Ver en un mismo saco a Ibrahimovich, Caballero y Parsifal, me produce un escalofríos varios, la verdad.