gakugeki escribió:
El catalán literario es fácil de leer y de disfrutar para un hispanohablante (aunque la mayoría parece que no se lo creen), y no sé cómo no hay más gente que se anime a leer a Pla, Oller y tantos otros grandísimos escritores en esa lengua.
Pero lo del señor Angelígneo es otra cosa, y me llena de admiración (aparte de cómo escribe en español, que es increíble y para mí tengo que cosa de meigas).
Otra vez gracias.
Ayer acabé la lectura sin muchas dificultades, seguirá el segundo turno, más detenido, para trabajar el vocabulario. Antes de la lectura ni siquiera sabía quién era Pedrolo.
Me animé a leer el libro porque la lectora de catalán en mi universidad me hizo hacer un resumen del las primeras páginas y me dejó el libro para las vacaciones navideñas por si acaso tenía ganas de seguir leyendo. Sólo fue posible porque soy el único alumno en el curso de catalán "avanzado" (segundo semestre, cuatro horas académicas a la semana). En estas condiciones muy particulares podemos hacer de todo y avanzar al ritmo que queramos, con tal de que yo alcance el nivel previsto por el currículo, y, según la prueba de nivel que la lectora me hizo pasar hace unas semanas, lo he ya superado con creces.
Poder estudiar la lengua al ritmo propio (bastante veloz, siendo el catalán mi quinta lengua románica y la cuarta que estoy estudiando en un curso) es una gran ventaja para mí porque en mi universidad no ofrecen cursos de lengua catalana más allá de los que estoy haciendo y lo único que podría seguir sería un curso de cultura y civilización de dos horas semanales, siempre que hubiese bastantes alumnos que se apuntasen. El número mínimo prerrequisito para la formación del curso es de 5 alumnos, de otra forma la lectora no tiene derecho de cobrar dinero de la universidad y si puedo seguir estudiando catalán es porque es su primer empleo y lo imparte por la experiencia. Mucho me temo, incluso estoy seguro de que seré otra vez el único.