Una gran Ariadne, sí señor. Pedazo de ópera de D. Ricardo Strauss. Fabuloso Davis y la orquesta sigue demostrando que está al nivel de las mejores. Todo un lujo tenerla a una hora y media de Madrid
Comparto la euforia del Sr. Spinoza hacia la desconocida soprano americana Amber Wagner. Todo un descubrimiento. Voz de calidad y musicalidad intachable. Si acaso cabría desear una mayor personalidad, así como singularidad, variedad y refinamiento en el fraseo. Algo que podrá ganar con el tiempo. De momento, un merecido Brava!
La Bauer, como Zerbinetta, una vocecilla ligerísima, paupérrima, absolutamente desguarnecida en el centro y de timbre blancote e infantil. Una especie de niña de primera comunión. Arriba gana brillo y timbre, pero con notas algo chillonas y desabridas.
No me gustó Hall como compositor. Si le valoro la entrega que resalta el Sr. Spinoza, pero me pareció que la voz estaba desimpostada, caída de posición con todo el registro agudo abierto e hiriente.
El tenor Schukoff, en el terrible papel de Baco (alguna vez nos enteraremos por qué odiaba Strauss a los tenores y les brindaba papeles tan imposibles), pareció que iba naufragar en toda regla, pero logró sacarlo con dignidad a pesar de resultar forzado y al borde del abismo en muchos momentos.
También me alegro mucho de volver a escuchar a Carlos ALvarez sobre un escenario. Su timbre, reconocible, suena algo mate y pareció perder sonoridad conforme avanzaba el prólogo, pero confío, espero y deseo que vaya a más en este retorno a los escenarios.