Ecclitico escribió:
¿No es menos cierto que todo aquel que escucha ópera en el Siglo XXI es un SNOB con mayúsculas? Si es así, ¿cómo se definiría usted?
Querido admirador Ecclitico,
la grandeza del snob es que no tiene un terreno acotado, y puede ejercer su pasión de exclusividad en los territorios más recónditos.
Aquellos que creen que escuchar ópera le hace a uno brillar suelen agarrarse la primera Traviata que encuentran.
Pero ellos no nos interesan, son seres inocuos, y a su manera,
très charmants.
Yo me definiría como un Snob Total. Todo puede ser objeto de mi snobismo, si estoy en vena.
Ecclitico escribió:
Cinco óperas que debe escuchar todo buen snob para no dejar de ser considerado como tal, y cinco que escuche en la soledad de su hogar con placer culpable.
Lo de escuchar es secundario. En la soledad de mi hogar escucho sin culpabilidad alguna Astrud Gilberto, pues me relaja.
Le voy a comentar los valores que están en alza ahora mismo en la bolsa Snob, y que conviene poner por las nubes para quedar bien.
A modo de orientación:
-Massenet (mi consejo: Bacchus. Puede usted hablar maravillas y decir que es la ópera más genial de su autor, porque ni se da ni se ha grabado, o sea que aunque se invente el 100% nadie le descubrirá. De todas maneras, Massenet es un filón. Cleopatre, Ariane, Amadis, Roma. Incluso puede usted decir Manon: ya suscita mosqueo entre el personal más rancio.
-un Rossini serio, y aquí le vale desde un Mosè in Egitto hasta una Ermione.
-La Favorita, de Donizetti, haciendo especial hincapié en la excelencia del libreto.
-Benvenuto Cellini, de Berlioz
-Isabeau, Amica... cualquiera de Mascagni posterior a Iris
-un francés de segunda, tipo Chabrier (excepto L´étoile, que ya es demasiado popular)
-Por supuesto hay que saber encontrar el perfecto equilibrio rematando con algo enjundioso tipo El Anillo del Nibelungo, no sea que piensen que usted está loco.
Pruébelo y luego me comenta.