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1. Los tenores en las óperas de Rossini
1. 1 Aspectos vocales del tenor rossiniano
Antes de comenzar consideremos que cuando hablamos de Rossini, al utilizar los términos de "baritenor" y "contraltino", los conceptos inherentes de dichos términos son los correspondientes a la terminología vocal propia de las obras del Cisne de Pesaro. Con ello se quiere dar a entender que se puede dar (y de hecho se da) el caso de que el concepto, al utilizarse para referirnos a la vocalidad tenoril de obras de otros compositores, puede variar, pero en el caso de Rossini el baritenor y en contraltino tienen una serie de características vocales que diferencia claramente el uno del otro.
Intentemos describir las características vocales del baritenor y del contraltino.
Los baritenores son aquellos tenores que tienen la facultad de alcanzar notas muy agudas pero también de emitir notas bastante graves que incluso pueden introducirse en el espectro vocal del barítono (de ahí la expresión de baritenor). Deben ser capaces de dar grandes saltos vocales y pasar con facilidad de notas graves a notas agudas y viceversa directamente (en el argot musical es lo que se denomina “canto di sbalzo”). En lo referente a la coloratura (término con el que se conoce a la ornamentación del canto), la capacidad de emisión del baritenor es buena, aunque algo pesada. Este tipo de vocalidad suele abundar entre los personajes tenoriles principales en las óperas serias del compositor. El paradigma baritenoril de la época rossiniana fue Andrea Nozzari y Manuel García. Chris Merritt o Bruce Ford son excelentes exponentes de este tipo de vocalidad, que por cierto en estos momentos escasea.
Los contraltinos no son capaces de alcanzar las notas graves que alcanzan los baritenores. En cambio, pueden emitir notas agudas y sobreagudas más limpiamente que los anteriores. El contraltino debe tener la capacidad de enfrentarse a pasajes de abundante coloratura y emitirla muy claramente. Rossini utilizó este tipo de vocalidad en numerosas ocasiones para los tenores de sus óperas cómicas. Giovanni David fue el contraltino por excelencia en la época rossiniana. En nuestra época, Rockwell Blake, Ernesto Palacio, William Matteuzzi, Raúl Giménez, Antonino Siragusa o Juan Diego Flórez son ejemplos perfectos que ilustran la vocalidad contraltina.
En general, la totalidad de roles tenoriles rossinianos se pueden agrupar bajo un grupo u otro, si bien hay que dejar algo claro: un baritenor puede interpretar roles de tenor contraltino y viceversa. No obstante, tengamos en cuenta que el compositor creó sus partituras pensando en las diferentes tipologías vocales, de forma que, por lógica, un baritenor destacará muchísimo más si canta roles baritenoriles que contraltinos, y viceversa (para ejemplificar esta idea, roles como Otello se hacen muy peliagudos para un contraltino). Un buen ejemplo de tenor contraltino que ha abordado un rol puramente baritenoril es Ernesto Palacio, en su grabación de Ermione para Erato, en la cual daba vida al personaje de Pirro. Un buen ejemplo de baritenor que ha abordado un rol puramente contraltino es Chris Merritt, en la grabación recién mencionada, en la cual daba vida al paradigmático rol contraltino de Oreste.
En ocasiones se da el caso que un mismo papel ha sido abordado con excelentes resultados tanto por un baritenor como por un contraltino, encontrándonos pues ante roles en los que la frontera vocal es más ambigua
1.2 Clasificación de los roles principales para tenor de las treinta y nueva óperas de Rossini
Atendiendo a los criterios expuestos, se procede a la clasificación vocal de los roles tenoriles protagonistas de las treinta y nueve óperas rossinianas. Se indica en primer lugar el nombre del personaje. Sigue entre paréntesis el nombre la ópera y para finalizar, la tipología vocal y posibles aclaraciones.
Demetrio (Demetrio y Polibio): contraltino
Edoardo Milfort (La cambiale di matrimonio): contraltino
Ermanno (L´equivoco stravagante): contraltino
Bertrando (L´inganno felice): contraltino
Baldassarre (Ciro in Babilonia): si bien es más adecuado para un baritenor, en la única versión comercial de la obra el rol lo interpreta Ernesto Palacio con muy buenos resultados.
Dorvil (La scala di seta): contraltino
Giocondo (La pietra del paragone): contraltino
Alberto (L´occasione fa il ladro): contraltino
Florville (Il signor Bruschino): contraltino
Argirio (Tancredi): en esta ocasión nos encontramos que el rol ha sido abordado tanto por baritenores como por contraltinos con buenos resultados, por lo que resultaría un rol muy apto para ambos tipos. Pongamos como ejemplo las geniales intepretaciones de Chris Merritt y William Matteuzzi
Lindoro (L´italiana in Algeri): contraltino
Aureliano (Aureliano in Palmira): estamos ante el único papel operístico que Rossini compuso para un castrato (Vellutti). En las versiones comerciales de la obra en las que el rol lo canta un tenor, domina la vocalidad contraltina, si bien un baritenor obtendría buenos resultados
Narciso (Il turco in Italia): contraltino
Adalberto (Sigismondo): contraltino
Leicester (Elisabetta): baritenor
Norfolk (Elisabetta): rol creado para un baritenor (Manuel García), la tradición lo ha convertido en contraltino a pesar de poseer peliagudos graves
Torvaldo (Torvaldo e Dorliska): contraltino
Almaviva (Il barbiere di Siviglia): nos encontramos en el mismo caso que con el rol de Norfolk
Alberto (La gazzetta): contraltino
Otello (Otello): baritenor
Rodrigo (Otello): contraltino
Jago (Otello): contraltino, si bien un baritenor puede abordarlo sin dificultades
Don Ramiro ( La Cenerentola ): contraltino
Giannetto (La gazza ladra): contraltino
Rinaldo (Armida): baritenor
Gernando/Ubaldo (Armida): bien lo podría abordar tanto uno como otro
Goffredo/Carlo (Armida): más apto para contraltinos
Adelberto (Adelaide di Borgogna): contraltino
Osiride (Mosè in Egitto): de nuevo se da el caso en el que el rol ha sido abordado con ambos tipos con excelentes resultados (pongamos como ejemplos a Chris Merritt y a Rockwell Blake), si bien estrenado por el baritenor Nozzari
Selimo (Adina): contraltino
Ricciardo (Ricciardo e Zoraide): contraltino
Agorante (Ricciardo e Zoraide): baritenor
Pirro (Ermione): baritenor
Oreste (Ermione): contraltino
Edoardo (Edoardo e Cristina): contraltino
Carlo (Edoardo e Cristina): baritenor
Uberto (La donna del lago): contraltino
Rodrigo (La donna de lago): baritenor
Contareno (Bianca e Falliero): baritenor
Paolo Erisso (Maometto II): los peliagudos saltos de octava en varios recitativos lo convierten en adecuado para un baritenor (fue estrenado por Nozzari), si bien el rol ha sido abordado también por contraltinos con buenos resultados
Corradino (Matilde di Shabran): contraltino
Antenore (Zelmira): baritenor
Ilo (Zelmira): contraltino
Idreno (Semiramide): contraltino
Libenskof (Il viaggio a Reims): abordado tanto por baritenores como por contraltinos con buenos resultados. Pongamos como ejemplo a Merritt y a Flórez
Belfiore (Il viaggio a Reims): contraltino
Clèoméne (Le siège de Corinthe): abordado tanto por baritenores como por contraltinos con buenos resultados
Néoclès (Le siège de Corinthe): contraltino
Aménophis (Moïse et Pharaon): abordado tanto por baritenores como por contraltinos con buenos resultados
Ory (Le comte Ory): estamos ante un caso de rol de carácter baritenoril convertido en contraltino por la tradición
Arnold (Guillaume Tell): este tenor es más bien ya un tenor romántico, aunque ciñiéndonos a esta clasificación, sería un baritenor.
Fuente: Sinfoníavirtual.com
_________________ Estos son mis principios, pero si no les gustan tengo otros.
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