Acabo de terminar de verme esta PoppeaBuena dirección de Jacobs, aunque en algunos momentos se pase de petulante y excesivo con la orquesta (hay momentos que recuerdan al Harnoncourt de los 70). La escena va de menos, a más: el Acto I demasiado oscuro para mi gusto, y los movimientos escénicos tampoco me apasionaban, pero el Acto III fue espectacular, con una divertidísima escena de Arnalta y una coronación presidida por un gigantesco busto de la susodicha Poppea.
Las mujeres, en general, un buen nivel, aunque sin alardes. Mención aparte merecen Ottone y Nerone. El contratenor (Jeffrey Gall) que canta al atormentado amante es un caso extrañísimo de fusión entre registros: el grave suena a tenor, pero en cuanto llega al pasaje, el sonido cambia al típico gallináceo de un mal contratenor, con un agudo desagradable y un poco ridículo. Una lástima, porque el grave es realmente bello. En cambio, el tenor Richard Croft está maravilloso en el papel de Nerone: siempre en estilo, con una coloratura siempre controlada y bello timbre. No es el adolescente frenético de Monteverdi (para eso se necesita a una mezzo), sino todo un hombre hecho y derecho. Un Nerone del que cualquiera podría enamorarse. Lo que por cierto va en contra de lo que pide la obra. Pero a Richard Croft se lo perdono.
Lo que es una lástima son los abundantes cortes. No están la escena del Valetto y la Damigella, ni el Prologo, ni la escena de Mercurio y dentro de las escenas hay muchos cortecillos. No es que tenga mucho sentido la escena de Amore del Acto II sin el Prólogo, pero bueno. Curiosamente, no se cortó la escena de Pallade, en que anuncia la próxima venida de Mercurio, lo que carece de toda lógica. Aunque es posible que en ese punto hicieran un cambio en el libreto, porque no conseguí entender si la Schwanewilms decía la palabra Mercurio o no. La coronación en sí está reducida a su mínima expresión (la escena d elos cónsules, sin ninguna introducción), peor al menos hay Incoronazione, no como en Minkowsky. Y como curiosidad, en el Pur ti miro, los papeles están invertidos: Croft canta la parte de Poppea y Shuman la de Nerone. Supongo que, al ser Croft tenor le resultaba más cómoda la parte de Poppea, algo más aguda. El resultado es un dúo de gran belleza, en que casi no echas de menos a la mezzo que debería hacer Nerone...
En resumen, un DVD muy recomendable, aunque no de referencia.