Vi también la retransmisión de la
Bolena de ayer, y me aburrió soberanamente. Apenas encontré cosas salvables.
Para empezar, es un título que no me apasiona; más plana y menos lograda dramáticamente que
Lucia, la
Bolena sólo puede estar bien servida con un cuarteto protagonista de belcantistas virtuosos. Y eso fue lo que no hubo. A partir de ahí, sólo sopor y más sopor.
–No me gustó nada
Anna Netrebko, y no es un secreto, a menudo he dicho que no me gusta como cantante y no me convence como actriz. Muy aupada en el Met como superestrella mediática, por una vez estoy de acuerdo con Gruberoviano en que pretende ser una "diva todoterreno" que canta cualquier cosa. El problema es que sus facultades no le dan para ser una todoterreno, y con el bel canto se equivoca por completo. Ayer se le apreciaron notas desafinadas, se ahogó en algunos graves, bastantes agudos se le quedaron atrás y no le pasaron, agilidades sucias… ¿es así una virtuosa del bel canto? Para mí, no. Su desempeño escénico no pasó de lo convencional, de lo más previsible. Pero al señor Gruberoviano le pone…

A mí también: me pone de los nervios. Una cantante agraciada con un estupendo instrumento, pero que no lo trabaja lo suficiente, elige mal el repertorio y se cree una
assoluta. En fin.
–El tenor
Stephen Costello me produjo auténtico espanto. La voz no es fea, pero es incapaz de matizar; todo se mueve en una misma dinámica, entre el
mezzoforte y el
forte, y es muy incómodo escuchar un canto así en el mucho rato que dura la dichosa
Bolena de la porra. Hubo momentos de pánico donde parecía que un gallo iba a cruzar el gran escenario del Met, hubo agudos y frases cortadas en seco, y mucho sufrimiento por parte del cantante. Pues hasta le bravearon…
–No coincido con las opiniones favorables sobre
Ildar Abdrazakov. Uno de los cantantes que menos me disgustaron, pero tampoco me encantó: tonante, muy poco sutil, plano de expresión, pésimo actor en plan malvado del cine mudo. Con todo, uno de los mejores momentos lo dio él, en el trío Bolena–Percy–Enrique, para mí uno de los puntos más logrados y originales de una partitura que peca de una morosidad que lastra todo.
–
Ekaterina Gubanova no me pareció el fiasco que comentan otros foreros. Ni mala cantante, ni desconocedora del estilo.
–Estupenda
Tamara Mumford en Smeton. Una habitual del Met, a la que ha podido verse la temporada pasada como una de las Hijas del Rhin en
Rheingold, y como una de las tres secretarias de Mao en
Nixon in China. Una voz de precioso color, y de la que sólo me molesta cierto vibrato en los graves. Brava Mumford!
–El
coro andaba despistado, y no tenía su mejor noche. La
orquesta, algo pachanguera, con una dirección que no realzó para nada los matices de la obra. Rutinario,
Marco Armiliato puso el automático, y para adelante…
–La
producción me pareció decepcionante, mucho. Decorados sosos, feos y sin ningún interés, nula dirección de actores, como si estuviésemos en el último teatro tronado del pueblo italiano más perdido del mapa (¡ay, aquel coro en fila antes de la escena final! ¡aquellos ¿bailarines? en la escena que abre la ópera!). Un tono de función de fin de curso que no se espera del Met y menos de
McVicar. Muy mal.
No soy muy belcantista, pero me gusta escuchar bel canto cuando los intérpretes le hacen justicia. Aún con sus momentos destacables, no me apasiona ni me apasionará
Bolena, y menos tan mal servida en lo vocal y en lo escénico. La función no ha hecho que aumente mi aprecio por esta obra. Eso sí, tengo mi abono para el resto de retransmisiones de la temporada del Met, siempre es una excelente oportunidad para ver más espectáculos. No me molesta la ópera en cines.