Ulysses escribió:
Que no, que por más que os empegnéis tal invasión no existe, que sólo es un comando de dos locas, la Delunsch y la Kermes.
Que si no encontráis quien os cante un Götterdämmerung, apagnaoslas como podais, pero a nosotros no nos liéis.
Bueno, mi visión del asunto no es exactamente ésa.Yo lo que sostengo es que los barrokaris está extendiendo un tipo de emisión muy reconocible; básicamente, con poco apoyo, ausencia de vibrato y evidente uso del falsete en el pasaje en vez de sonido cubierto y enmascarado. La extienden directamente desde la enseñanza, aprovechando la escasez de verdaderos maestros e indirectamente a través del ejemplo. Cuando una escuela, aunque sea mala, triunfa, se la imita. Pasó con la emisión verista y hoy se reconoce sin problemas (excepto por parte de los tifosi, claro). El problema es que siempre es más difícil tener perspectiva de un fenómeno que se tiene cerca en el tiempo.
De momento, por cierto, no hemos entrado en otra de las falsedades de la escuela historicista (para no decir otra vez barrokari): la prohibición del vibrato. Esto forma parte de un creo más amplio: ellos sostienen que hay que limpiar el canto de la influencia de García hijo, como si su Tratado hubiera inventado algo. Pero el Tratado en realidad lo que hizo fue reunir los conocimientos que García recibió de su padre y que vienen de mucho antes. Por tanto, no está tan claro que prohibir el método que describía García sea históricamente fiel en el repertorio anterior al primer tercio de S. XIX. En fin, la legitimidad no la da sólo la Historia, pero si te haces llamar
historicista o
auténtico no tienes muchas más alternativas para alcanzarla.