Lo del spoiler, parte, es porque supongo que la mayoría del foro no entiende alemán y porque no creo que sea necesario para apreciar la canción. Pero leyendo su intervención lo he pensado mejor y le voy a dedicar un par de líneas más a Rilke. Matice y corrija cuanto desee, que seguramente es más autoridad en la materia que yo.

Se suele recordar la relación de Rilke con las artes plásticas, pero la música es fundamental para entender la obra rilkeana sobre todo a partir de 1910-12. De hecho, la propia dedicación del ciclo a Orfeo ya es de por sí bastante expresiva. Y entre las muchas lecturas que pueden hacerse de este soneto XXIII cabe, a mi modesto entender, la de asimilar esos versos al propio hecho musical, lo que la canción transmite admirablemente. Como me parece que me estoy enrollando demasiado, les dejo solo un par de apuntes:
• La música, para Rilke, es un espacio construido a partir de un cierto movimiento ascensional. A partir de ese lugar indeterminado en las alturas, puede descender y terminar habitando en el corazón humano, como le ocurre a la dedicataria del ciclo, la bailarina Wera Knop (
Da von den hohen Vermögen, fiel ihr Musik im das veränderte Kerz, reza el soneto XXV).
• La música crea un tiempo que concilia vida y muerte en una dimensión alejada del trajín cotidiano, un momento serenamente suspendido en la percepción de algo parecido a la eternidad (
In Wahrheit singen, ist ein anderer Hauch. /Ein Hauch um Nichts. Ein Wehn im Gott. Ein Wind, según el tercer soneto).
No sé si les habrá pasado a ustedes pero, cuando escuché por primera vez la canción de Feldman, tuve esa misma sensación de que se mecía suavemente en el aire hasta quedar suspendida en algún lugar fuera del tiempo. Recordé una tarde de primavera, hace muchos, muchos años, en compañía de una persona querida; había una cometa, un ligero viento que nos acariciaba y la sensación de que aquel momento podía durar eternamente. Y créanme que, cuando la música estaba convocando aquel recuerdo, ni presté atención a la letra ni me vinieron a la mente los versos de Rilke.