Sí ,vamos, para qué romperse la cabeza, aunque todo lo que he visto de él me gusta: Cuentos de Tokyo. La segunda sería:

Yo no sé si Ozu era o no una buena persona (peculiar sin duda: bebedor, soltero, viviendo toda su vida con su madre) pero en su cine nos convence de que lo era y de que con los buenos sentimientos sí se puede hacer arte. Y luego qué elegante es.
Afortunadamente, todavía me quedan por ver varias de sus películas, en especial de la etapa muda, y es una gozada cuando me consigo agenciar una en dvd. La última que he visto es Coro de Tokyo (coro en japonés se escribe con dos caracteres que quieren decir "cantar" y "unidos"; una curiosidad para fardar de mi mínimo japonés), una muda del 33 que parte de la situación de un padre que pierde su empleo por defender a un compañero de trabajo y cuyo hijo desea tener una bicicleta como la de sus amigos. Una delicia.
Hay una página web agradable, con bastantes fotos dignas de verse. En especial me gusta la sección que llaman PILLOW SHOT images. Las pillow shots son esas imágenes prácticamente a la manera de naturaleza muerta que intercala Ozu en sus películas y que no avanzan la narración ni tienen un sentido metafórico claro, pero que transmiten al espectador una sensación buscada por el director. Estos pillow shots proceden de las palabras almohada o makurakotoba de la literatura japonesa:
http://www.a2pcinema.com/ozu-san/images.htm