Rupert de Hentzau escribió:
Pues yo no pienso pedirle disculpas a nadie por disfrutar del Otello, de Vickers. (...)La verdad es que no creo que ninguno de los tres cubran todas las exigencias, más bien se complementan. Vickers tiene frases y momentos que no le he escuchado a ninguno de los otros dos. Y la voz de Vickers sería fea, que lo era; el domino del italiano era mejorable, que lo era, pero la fantasía del artista es incuestionable. Circula por ahí un recital de arias italianas a cargo del canadiense, de los años cincuenta, en donde esa voz estropajosa se canta un "Cielo e mar" que envidiarían voces supuestamente plateadas, hermosas y esmaltadas.
No se trata de hacer que nadie se arrepienta, sino de puntualizar hechos que en el fragor del debate se obvian.
En el fondo, el problema es que en los tres tenores citados hay defectos que se pretenden disculpar, o incluso hacer pasar por virtudes, sólo porque estamos hablando de este papel. Por ejemplo, hay un Álvaro de Vickers de mediados de los 70 donde aplica la misma falsilla que al Otelo y no hay por dónde cogerlo. Por no mencionar las interpretaciones (es un decir) de los 60 de Radamès y Ernani que se conocen de del Monaco.
Está muy bien ese recital, salvo la extravagante "M'apparì"...
Por cierto, acierta usted al resaltar la solidez de Mac en el papel, pero por suerte he cazado un par de sus interpretaciones de mediados de los 60 donde se escucha de verdad al mejor barítono verdiano de posguerra. Qué lástima lo del bebercio.