Parece que éste año no será mi única Clemenza y me alegro, Mozart no es el amor de mi vida pero estoy teniendo con él un "affaire" bastante interesante.
En primer lugar diré que me encontré con una sustitución, en ésta ocasión creo que salí ganando, Gregory Kunde fué Tito, nos ofreció un Tito con voz poderosa, segura.
Carmen Giannattasio(Vitelia),Anna Stephany(Annio) y Amel BrahimDjelloul(Servilia) correctas en sus respectivos roles.
Sarah Connolly(Sesto) fué la gran triunfadora de la noche, muy entregada en su papel y con una voz preciosa para Sesto.Entre sus proximos proyectos tiene la Fricka en el Oro del Covent Garden, Phedre en el Hipolite et Aurice de Paris y !ojo al dato! el de Agripina de Handel en el Liceu.
La puesta en escena de David McVicar super cutre, practicamente tres o cuatro elementos en el escenario y sin ningun elemento sorpresivo, fué casi abucheado, a nivel anecdótico os contaré que coincidí con él comiendo en una terraza al dia siguiente, se zampó un pizza familiar con dos cervezotas(de ahí su estupenda barriga) y sobre todo comentaros que leia mientras tanto un pedazo libro(tipo biblia)sobre Berlioz, ¿estará preparando algo?

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La dirección fué a cargo de Sir Colin Davis, hizó que la Sinfonica de Londres sonara bien pero faltó algo, ¿magia?¿estilo mozzartiano?la gente no salió muy convencida.
De todas formas una tarde -noche muy especial en el bellisimo theatre de l´Archevêché

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