Pongámonos en contexto. Y qué mejor que utilizando nuestra ficha, que publicó Simón en su momento:
Simon Boccanegra escribió:
FLOTOW: MARTHA
Sobre el autor:
Autor: Frederich von Flotow (Teutendorf, Alemania, 27 de abril de 1812 – Darmstadt, 24 de enero de 1883). Nació en una familia aristocrática. Estudió en el Conservatorio de París con Anton Reicha, donde recibió la influencia de Daniel Auber, Gioacchino Rossini, Giacomo Meyerbeer, Gaetano Donizetti, Jacques Halévy y sus amigos Gounod y Offenbach, que lo animaron para componer óperas. Fue un músico sutil, dotado de auténtico sentido del humor; supo llevar a la ópera cómica alemana el espíritu francés y el del bel canto italiano. Entre 1856 y 1863, fue nombrado intendente del teatro de la corte en Schwerin. Pasó el resto de su vida en París y Vienna. Compuso unas cuarenta óperas de las cuales solo han sobrevivido dos. También es autor de obras instrumentales y canciones. Falleció a la edad de 70 años.
Época del autor: Romanticismo alemán.
Otras óperas del compositor: Alessandro Stradella (1844).-
Sobre la ópera:
Estreno: Teatro di porta Carinzia, Viena, 25 de noviembre de 1847.-
Características de la Obra: Ópera cómica en 4 actos
Génesis de la obra: Fue en Viena que Marta fue producida por primera vez en 1847, y rápidamente llegó a todo el mundo, aunque Londres no la escuchó hasta 1858. El suceso que tuvo puede ser atribuído rápidamente a la facilidad de sus melodías, y por el luminoso y atractivo tono general del trabajo. Hay mucho ritmo vivo y bien acentuado, las armonías son con frecuencia agradables, y la orquestación es interesante. Cuando “Martha” fue mencionada a su compositor, fue en general para elogiar “Die Letzte Rose”, para mortificación del pobre Flotow, cuyo único mérito fue tomar esta popular canción escocesa y ubicarla acomodadamente en su ópera.
Libreto: Wilhelm Friedrich, basado en la obra (ballet-pantomima) “Lady Henriette ou La Servante de Greenwich”, de Jules-Henri Vemoy de Saint-Georges.
Argumento: Lady Harriet Durham, dama de honor de la Reina Anne, está cansada de la vida de la Corte, y harta de sus insípidos admiradores, se retira al campo. Pero se aburre tanto que decide asistir a la feria de Richmond donde las chicas se contratan como sirvientes. Para divertirse, ella y su confidente Nancy se disfrazan como mucamas. Su viejo primo, Sir Tristan, otro de los admiradores que ella denomina aburrido, las acompaña. Harriet se las maneja para perder a su acompañante, y entonces, ella y Nancy se colocan en la línea de jóvenes esperando a ser contratadas. Dos campesinos jóvenes, Lyonel y plumkett, están buscando una pareja de jóvenes que hagan el trabajo de su casa, y son sorprendidos por la belleza y el encanto de las dos disfrazadas, contratándolas. Lady Harriet se hace llamar Martha. Las muchachas pronto quedan consternadas al descubrir que han quedado legalmente atadas a sus nuevos amos por un año. Sir Tristan no puede hacer nada por liberarlas de su obligación. Rápidamente, los dos campesinos se enamoran de sus dos sirvientas – Lyonel por Harriet y Plumkett de Nancy. Harriet siente que Lyonel es de un estatus superior al que parece. Es un huérfano que ha sido dejado con los padres de Plumkett en su infancia. Las nuevas sirvientas son completamente ineptas en sus tareas, lo que enfurece a Plumkett. Finalmente, las dos mucamas son enviadas a la cama (y aquí tenemos nuestro cuarteto), pero escapan por la ventana, con la ayuda de Sir Tristan. Los jóvenes campesinos están angustiados y enojados por la pérdida de sus mucamas, y el dolor de Lyonel es tan grande que cae en estado de melancolía.
Vagando en el bosque, Lyonel encuentra una fiesta de cacería real y reconoce a Lady Harriet. Le declara su amor, pero ella lo desaira. Lyonel le recuerda el contrato que la une a él para servirlo por un año. Ella dice a los cortesanos que el joven evidentemente está loco, y Sir Tristan apoya su declaración. Es dada la orden de llevar a prisión al joven. Lyonel tiene un anillo que su padre le ha dado, diciendo que si alguna vez estaba en problemas debía enviarlo a la Reina. Le ruega a su amigo que lo lleve a la corte. El anillo salva a Lyonel. La reina lo reconoce como el anillo de un noble desterrado, cuya inocencia parece haber sido probada. Lady Harriet está ahora deseosa de aceptar su cortejo, ya que no hay diferencia de clases entre ellos. Está llena de remordimientos por la forma en que lo ha tratado. Le revela su verdadera identidad y le dice que su posición social le será devuelta, pero él está ciego por la ira contra Harriet por lo injusta que fue con él y se rehusa a aceptar su amor. Para recuperarlo Harriet y Nancy regresan a la feria una vez más vestidas como chicas campesinas. Cuando Plumkett lleva a Lyonel a la feria y señala a las dos jóvenes doncellas, Lyonel se da cuenta que ama realmente a Harriet. Ella lo abraza, y acuerdan casarse, así como también Plumkett y Nancy.