2.- Los paisajes de “Mireille”En este post voy a hablar un poco acerca de los lugares en los que se desarolla la acción de “Mireille”. Todo sucede en Provenza, y casi siempre en lugares concretos y bien localizados; sólo queda indefinida la situación de la hacienda del padre de Mireille, donde se desarrollan el Acto I y el primer cuadro del Acto IV. En todo caso, es seguro que se halla en la comarca de Les-Baux-de-Provénce, cerca de Arlés (ya que por la tarde los personajes reaparecen en esa ciudad en el acto II), y a unos 30 ó 40 kilómetros de la localidad de Saintes-Maries-de-la-Mer (donde se desarrolla el acto V), con el desierto de la Crau enmedio.


En el plano he incluido la localidad de Saint-Rémy-de-Provence, donde se alojó Gounod durante su estancia en Provenza.
Les-Baux-de-Provénce (Acto I y Acto IV, primer cuadro)
Es una comarca o comunidad situada en el departamento de Bocas del Ródano, en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul. Actualmente es más un sitio turístico que un lugar de residencia (381 habitantes en toda la comunidad, frente a millón y medio de turistas al año). En la época en que Mistral compuso su poema y Gounod su ópera (1859-1863) rebasaba por muy poco los 400 habitantes.
Está organizada en torno a un pueblo situado sobre un saliente rocoso, al comienzo de una meseta que constituye el primer contrafuerte de la cadena de Los Alpes. La roca “bauxita” se llama así por haber sido descubierta aquí en 1821. El municipio está dominado por una gran fortaleza, actualmente en ruinas, desde la que se divisan las llanuras del sur, hacia Arles y la Camargue cercana.

Los pueblos y ciudades próximos que aparecerán en esta presentación son: Tarascón (al Noroeste), Saint-Rémy-de-Provence (8 kilómetros al Norte), Arlès (16 kilómetros al Suroeste) y el desierto de la Crau (unos 9 kilómetros al Sur)
Es oportuno reseñar que tiene un clima mediterráneo, con veranos calurosos y secos: una temperatura media en julio y agosto de 29 grados, y sólo 2 días de lluvia en julio. Pero eso es en la región: en el desierto, lógicamente, la temperatura es superior y los días de lluvia menos.
Las Arenas (Anfiteatro) de Arlés (Acto II)
Calificado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, fue construido por los romanos entre los años 80 y 90, un poco antes que las Arenas de Nimes, y algo después que el Coliseo romano, con el cual guarda bastante parecido: una escena central elíptica rodeada por gradas y un sistema de evacuación con numerosos pasillos y vomitorios de salida al exterior. Tiene capacidad para 25.000 espectadores.

Al principio se usó, como todo anfiteatro, para espectáculos de gladiadores, pero a finales del siglo VI fue transformado en bastida, especie de fortaleza urbana, a la que se añadieron cuatro torres, unas doscientas viviendas y dos capillas. Esta función residencial pervive hasta finales del siglo XVIII, cuando comienza un proceso de expropiación que termina en 1825, y ya a partir de 1830 recupera su uso festivo, siendo inaugurado con un espectáculo taurino, lo que le vale el nombre de “arena”
En la época en que tiene lugar la ópera, el Anfiteatro ya era “Monumento histórico de Francia”, pues así había sido catalogado en 1840 a iniciativa de Prosper Merimée, que era inspector de monumentos históricos.
Le Val d’Enfer (Acto III, cuadro primero)
Es un pequeño valle excavado en la roca por la erosión del agua. Su nombre procede de las extrañas formas de las rocas calcáreas blancas que abundan en él. Según la tradición, Dante se inspiró en este paraje para describir “su” infierno en “La divina comedia”.

En este lugar salvaje y supuestamente poblado de espíritus, vive Taven, la gitana bruja, cerca de la “Gruta de las hadas”, una de las más espectaculares grutas del lugar. El antro de la bruja está precedido por un terraplén llamado “lou recatadou di ratopenado” (Traducción: “El guano del murciélago”

) Desde allí, un pasillo lleva hasta la caverna de Taven, un entrante de casi seis metros en cuyas paredes se abren dos canales: el primero conduce a la “caverna de la pesadilla”, el reducto donde la bruja preparaba sus filtros; el segundo, donde una estalagmita figura el sarcófago de Taven, permite llegar a la “cámara de la Mandrágora”, que se prolonga hacia la “Cueva de los elfos” y termina en el “pasaje de la bestia negra”. Según la leyenda, un general sarraceno llamado Abderramán se atrevió a llegar a lo más profundo de este laberinto para esconder un fabuloso tesoro.
Sin embargo, la historia real es mucho más prosaica. Desde 1821, en que se empezó a explotar la bauxita, hasta 1935, en que se abandonó, se excavaron aquí inmensas galerías, en cuyas lisas y blancas paredes calcáreas se proyectan desde 1976, grandes imágenes luminosas, cambiando cada año de tema: se trata del espectáculo audiovisual permanente conocido como “Catedral de imágenes”.
El puente de Trinquetaille (Acto III, cuadro segundo)
Trinquetaille es una pequeña población situada en la orilla derecha del gran Ródano. Es un asentamiento muy antiguo, anterior incluso a los romanos, y conoció un gran desarrollo en la Antigüedad gracias a sus actividades portuarias. Por ejemplo, los trinquetaillerenses (o como se diga) proveyeron a Julio César de doce naves con las cuales pudo vencer a Pompeyo.
El libreto de la ópera dice escuetamente para situar la acción: “Pont de Trinquetaille”. Este puente tiene que ser el puente de barcos permanente, que databa del siglo I, y unía la zona a la trama urbana de la orilla izquierda.
Dibujo del puente de barcos medievalCuando Ourrias llega huyendo a la orilla del Ródano, ni puede vadearlo ni se plantea pasar a pie por puente alguno: tiene que llamar a un barquero. Este puente de barcos será reemplazado por otro, de hierro y cristal, en 1875, y ese nuevo puente, modernista, inspiró a otro gran artista, Van Gogh:
La Crau (Acto IV, cuadro segundo)
Es una vasta planicie de 40.000 hectáreas constituida por guijarros depositados, desde las últimas glaciaciones, por el río Durance que, antes de convertirse en afluente del Ródano, desembocaba directamente en el Mediterráneo.

Hay una Crau húmeda, al norte, gracias a los trabajos de irrigación realizados en los siglos XVI y XVII, y una Crau seca y árida, al sur, que es la que atraviesa la protagonista de la ópera, y donde, por salir sin su sombrero, pilla la insolación que le cuesta la vida. Estando como estamos cerca de la fecha en que transcurre la acción (el día de San Juan), podemos hacernos una idea del calor que haría en la Provenza, y muy especialmente en el desierto.
Saintes-Maries-de-la-Mer (Acto V)
La primera mención a esta población, ubicada a orillas del Mediterráneo, proviene del siglo IV. Durante los siglos siguientes, los obispos de Arlés evangelizan los campos de los alrededores, y concretamente aquí fundan un monasterio o una iglesia dedicada a los Santos. Ahora bien, la iglesia actual data los siglos XI y XII y como puede verse, tiene aspecto de fortaleza.

Estaba destinada a proteger las reliquias de los santos en caso de incursión de los sarracenos. La llamada “capilla antigua”, donde se desarrolla el último acto de “Mireille”, es un verdadero donjon (torre defensiva). En esa capilla, que desde su altura domina el pueblo y el mar, muere la joven provenzal, en brazos de su amante, contemplando el brillante Mediterráneo.
La peste de 1720, que redujo a la mitad la población de Marsella y a dos tercios la de Arlés, respetó, sin embargo, al pueblo de Saintes, que se opuso fuertemente a acoger a los refugiados arlesianos. Con la Revolución francesa se suspendió el culto en 1794. Pero, restablecido tres años después, a comienzos del siglo siguiente la población empieza a convertirse en centro de peregrinaje de gitanos, que en mayo vienen de toda Europa para honrar a su patrona Sara, la virgen negra. Aunque no se dice expresamente en la ópera, entiendo que es por este motivo, por ser lugar de peregrinaje, por lo que Mireille cita aquí a Vincent, aun a costa de tener que hacer un viaje de 30-40 kilómetros, con un desierto de por medio.
Podemos escuchar a Georges Thill en "Anges du Paradis", el aria que canta Vincent mientras espera a Mireille en la capilla, y en la que ruega a los santos que la proteja durante el viaje.
"Anges du Paradis", por Georges ThillMon cœur est plein d'un noir souci! Qui l'arrête? Pourquoi n'est'elle pas ici?
Anges du paradis, couvrez-la de votre aile! Dans les airs étendez votre manteau sur elle! Et toi, brûlant soleil d'été, Fais grâce à sa jeunesse, épargne sa beauté! Je l'ai vue à travers mon rêve, Dans la lande aux souffles de feu, Accourant seule vers la grève, Pâle et le front courbé, sous l'éclat du ciel bleu, Invoquant les Saintes et Dieu!
Anges du paradis, couvrez-la de votre aile! Dans les airs étendez votre manteau sur elle! Et toi, brûlant soleil d'été, Fais grâce à sa jeunesse, épargne sa beauté! | Mi corazón esta lleno de un pesar sombrío! ¿Qué la retiene? ¿Por qué no ha llegado aún?
¡Ángeles del cielo, amparadla! ¡Extended vuestras alas sobre ella! ¡Y tú, brillante sol de estío, apiádate de ella y no agostes su belleza! La he visto en mis sueños, vagando por las llanuras abrasadas por el sol, caminando sobre la arena, pálida y vacilante, bajo la claridad insoportable del cielo, ¡invocar a los Santos y a Dios!
¡Ángeles del cielo, amparadla! ¡Extended vuestras alas sobre ella! ¡Y tú, brillante sol de estío, apiádate de ella y no agostes su belleza! |