Elvira escribió:
Bel667 escribió:
Pero ¿lo único que se le puede ofrecer a una dama para que acceda a una relación es mejorar su posición social o el matrimonio?
Menudo lugar en que dejas a la pobre...

¿Dónde quedan el enamoramiento sin aspiraciones materiables o el nada desdeñable placer del sexo?
Nada, Elvira, a buscar otra excusa que esa no vale.

Lo intento

¿Estamos hablando de hoy o de entonces? Hasta donde yo sé, las doncellas de entonces no podían permitirse según qué cosas porque su virginidad era su mayor patrimonio; si no eran vírgenes podían tener serios problemas para casarse, y si no podían casarse, lo tenían complicado para mantenerse, dependían de su padre o hermanos y se convertían en un trasto en la casa, o acababan en un convento (como Donna Elvira) si tenían suficiente dinero para la dote. Si tras el "desliz" venía un hijo, ya la cosa era una catástrofe. Y si la doncella era pobre, más catástrofe todavía.
En cambio, una vez casadas... ya tenían más libertad para según qué, no existían las pruebas de paternidad

Elvira, Jalu, creo que no habéis entendido bien lo que muchos os estamos intentando decir. No se trata de saber qué tenía en mente Da Ponte en ese cuadro; de hecho, de haber tenido una idea concreta la hubiera dejado más explícita. Estamos defendiendo que muchas explicaciones son posibles y que algunas de ellas implican una relación, o amago de relación, consentida por parte de Donna Anna, mientras que parecéis empeñadas en negar que dicho consentimiento fuese posible.
Es decir, no intento convenceros de que hubo una relación consentida, sino que esa es una de las explicaciones que, ambiguamente, deja a entender el autor. Es más, ¿hay alguna prueba de que se llegara a consumar algo?
La última palabra dentro de cada producción la tiene el director de escena, que con sutiles detalles puede hacer que parezca una cosa o la otra.