LA FIAMMA, de Ottorino Respighi1. Decíamos ayer…No sé si alguien se acuerda de esto:
Ulysses escribió:
Qué hilo más interesante...
Que alguien se anime con esa Francesca da Rimini y esa La fiamma!
No las conozco per les tengo ganas desde hace algún tiempo!
Lo escribió Ulysses el 16 de julio de 2010. Y si bien “esa” Francesca de Rimini no tardó en aparecer por el hilo, su solicitud de “esa” La fiamma ha estado durmiendo el sueño de los justos durante más de nueve meses, cual si de una reclamación al Ayuntamiento, o de una entrada al Festival de Bayreuth se tratara. Pero, como dice un refrán, “Todo llega para el que sabe esperar”, y si bien éste que suscribe dudaba que un autor como Respighi tuviese cabida en este espacio dedicado fundamentalmente al verismo y a la abyección, una consulta al deus ex machina del hilo

ha despejado el panorama, al menos en lo que a “La fiamma” concierne, así que ya podemos dar cumplida satisfacción al bueno de Ulysses y a algún otro, que no lo ha dicho pero que, a buen seguro, también quería ver este título por aquí.
2. Una breve semblanza del compositor y su obra, ya que es la primera vez que aparece:Nació en Bolonia, el 9 de julio de 1879. Al principio, se ganó la vida como violinista. Fue contratado por la Orquesta del Teatro Imperial de San Petersburgo en 1899 y aprovechó su estancia en la capital rusa para aprender composición con Rimski-Korsakoff. Composición a la que se dedicó más adelante, junto a la musicología. En este último aspecto cabe reseñar su interés y estudio de la música italiana de los siglos XVI a XVIII, que le llevó a publicar ediciones de obras de Monteverdi, Vivaldi, y la “Didone” de Benedetto Marcelo. Tras una fugaz estancia en Alemania (1908-09) volvió a Italia, estableciéndose en Roma, donde ya se quedó (salvo algún viaje puntual al extranjero, como uno que hizo a Brasil) hasta el fin de sus días, que llegó en 1936.
En cuanto a su obra, Respighi es un caso raro entre los italianos, pues es mucho más conocido y valorado por la obra sinfónica que por la operística. Como dicen en la crítica a la función del Carnegie Hall de 1987, si exceptuamos las oberturas de Rossini, no hay ningún otro autor italiano, desde el barroco, que haya dado tanta preponderancia a la obra sinfónica sobre la vocal. De ahí que sus títulos más famosos sean los de la Trilogía romana (“Fuentes de Roma”, “Pinos de Roma” y “Fiestas de Roma”), así como las tres suites de “Antiguos aires y danzas”, que derivan de su faceta como musicólogo. También tiene cierto predicamento “La boutique fantasque”, ballet compuesto sobre temas de Rossini. Y nada conocidas, pero me apetece mencionarlas tras haberlas escuchado, son sus tres (parece que todo lo hacía de tres en tres) “Impresiones brasileñas” (1928), producto de una breve visita al país del Amazonas.
Operas compuso ocho. “La fiamma”, séptima cronológicamente, es la más famosa. Hay cuatro (La bella addormentata nel bosco, Belfagor, La campana sommersa y Maria Egiziaca) que, al menos, algo se conocen. Y de las otras tres (Rè Enzo, Semirama y Lucrezia) nunca más se supo.
Su estilo era conservador, con armonías y texturas propias de finales del siglo XIX, y así quedó de manifiesto en el manifiesto, valga la redundancia, que firmó junto con Pizetti y Zandonai en contra del futurismo y otras vanguardias.
3. Recorrido de “La fiamma”Se estrenó en el Teatro Real de la Opera de Roma con bastante éxito el 23 de enero de 1934. En el foso, al frente de la orquesta, se hallaba el propio autor, y en el escenario los siguientes:
Silvana: Giuseppina Cobelli (Soprano)
Donello: Angelo Minghetti (Tenor)
Eudossia: Eudora Buades d’Alessio (Mezzo)
Basilio: Carlo Tagliabue (Barítono)
Monica: Laura Pasini (Soprano)
Agata: Matilde Arbuffo (Soprano)
Ese mismo año ya se estaba representando en Chicago y en Buenos Aires, con Rosa Raisa y Claudia Muzio, respectivamente, en el papel de Silvana. Cina Cigna lo estrenó para el público milanés en 1935, año en el que Budapest vio la primera de las 32 funciones que alcanzó. De allí pasó a Berlín (1936), Viena (1937), Florencia (1938), etc, etc, hasta llegar a producciones más “recientes”, como la del Carnegie Hall de Nueva York (1987 – Alessandra Marc), Barcelona (1989 - Montserrat Caballé) y Roma (1997 - Nelly Miricioiu).
4. La fiamma en audio, vídeo y pdf.4.a)
Audio:
Tenemos las siguientes grabaciones:
En primer lugar, este disco doble, que recoge una función en Milán del 7 de agosto de 1955. Observamos que uno de los principales roles masculinos, el de Basilio, está interpretado por el mismo cantante que lo estrenó:

Silvana: Anna Moffo
Donello: Giacinto Prandelli
Eudossia: Gabriella Carturan
Basilio: Carlo Tagliabue
Monica: Laura Pasini (Soprano)
Orquesta de la RAI de Milán. Director: Francesco Molinari-Pradelli.
Los húngaros le tomaron cariño a esta ópera: no hay más que ver el número de representaciones budapesinas. Pues bien, la siguiente grabación, del 15 de diciembre de 1995, se la debemos al sello Hungaroton.

Silvana: Ilona Tokody
Donello: Péter Kélemen
Eudossia: Klára Takács
Basilio: Sándor Sólyom-Nagy
Agnese: Tamara Takács
Monica: Katalin Pitti
Hungarian State Orchestra
Hungarian Radio and Television Chorus
Director: Lamberto Gardelli
Naturalmente, está la del Liceu, 23 de diciembre de 1989:

Silvana: Montserrat Caballé
Donello: Antonio Ordóñez
Eudossia:Vera Baniewicz
Basilio: Juan Pons
Agnese: Martha Szirmay .
Monica : María Gallego
Orquesta y Coro del Gran Teatro del Liceo. Director: José Collado
Como curiosidad, la producción, los decorados y el vestuario son de la Opera Estatal de Hungría: la sombra de los húngaros es alargada.
Y para terminar, tenemos esta otra toma, realizada en el Teatro de la Opera de Roma en diciembre de 1997:

Silvana: Nelly Miricioiu.
Donello: Gabriel Sadè.
Eudossia: Marianna Pentcheva.
Basilio: David Pittman-Jennings.
Agnese: Cinzia de Mola .
Monica : Olga Romanko.
Rome Opera Orchestra. Director: Gianluigi Gelmetti
El audio de esta grabación se halla a disposición de cualquiera que pasee por verdes praderas o navegue por
anchos mares4.b)
Vídeo:
Tenemos registro en VHS de la versión del Liceo, que se consigue tranquilamente pastando en los lugares habituales, y que es desesperante por lo mucho y bien que se oye al apuntador. De la versión romana se ha editado DVD.
También pululan varios fragmentos por youtube, sobre todo del Liceo, como comprobaremos más adelante, cuando los use para ilustrar la sinopsis.
Para ir abriendo boca, podemos empezar con un par de youtubeos sueltos:
Entrada de Donello, del Acto I por Michael Fabiano
http://www.youtube.com/watch?v=mQniLsZ3 ... re=relatedNo, non asolverai, (Aria de Eudosia, escena final del Acto III) por Mariana Pentcheva
http://www.youtube.com/watch?v=ig2ZFxhS ... re=related4.c)
pdf:
El libreto se encuentra en italiano aquí:
http://www.dicoseunpo.it/dicoseunpo/R_files/Fiamma.pdfY en italiano y francés aquí, aunque falta la escena final:
http://odb-opera.com/modules.php?name=D ... ad&cid=2455. Libreto y sinopsisClaudio Guastalla, libretista habitual de Respighi, se basó en un libro que el noruego Hans Wiers-Jenssen había escrito en 1908, titulado “Anne Pedersdotter, la bruja”. En la Noruega de finales del s. XVI, Anne fue acusada de brujería y quemada. Pero Respighi quería ambientar alguna de sus óperas en la Rávena bizantina de comienzos de la Baja Edad Media, cuyos mosaicos le fascinaban, y de ahí que el libretista acabase trasladando la acción a esa ciudad y al siglo VII para contar la historia del amor ilícito entre Silvana, hija de bruja, y su hijastro Donello.
ACTO I:La villa del exarca Basilio, cerca de Rávena, a finales del siglo VII. Eudossia, madre de Basilio, y Silvana, su segunda esposa, supervisan el trabajo de costura de las sirvientes. La música es oscura, fatalista y amenazante. El canto de las doncellas va ganando intensidad, con una melodía oriental, a medida que trabajan. Salen Eudossia y Silvana, lo que permite relajarse a las jóvenes y, naturalmente, poner a caldo a la severa vieja, en tanto que alaban la paciencia y sumisión de Silvana, que precisamente regresa a escena.
Aquí podemos oir la parte final de la conversación de las doncellas, que nos sitúa bastante bien en el contexto “bizantino”, orientalizante, de la obra. La grabación procede de la velada del Carnegie Hall (Alessandra Marc, Andrew Smith, James McCracken, y Mignon Dunn), y está aderezada con fotos de las representaciones de Budapest, 1935:http://www.youtube.com/watch?v=OpOQQNDge3IEn su primera aria Silvana confiesa a Mónica (una de las sirvientes) que en el palacio se siente oprimida y no soporta la vida de la corte.
Caballé. Liceu, 1989:http://www.youtube.com/watch?v=8C1j4B0LZOoSe oyen gritos a lo lejos: una multitud persigue a Agnese di Cervia, a la que acusan de brujería e infanticidio. El coro y la orquesta expresan horror e histeria. Agnese se presenta ante Silvana, que se ha quedado sola, y pide que la esconda ya que, de lo contrario, “tu madre te maldecirá desde el infierno”. Silvana (que no sabe que su madre es la propia Agnese) le exige que jure que no ha hecho ningún pacto con el diablo, pero Agnese responde con evasivas. Finalmente, Silvana oculta a la bruja y entran las doncellas, alegres, para anunciar que Donello, el hijo del Exarca, regresa de una misión diplomática en Bizancio.
Donello entra y saluda a la nueva mujer de su padre, a la que, debido a su larga ausencia, no había visto aún. En el aria-dueto “Las praderas en las que yo jugaba”, el joven Donello recuerda su juventud y también a Silvana, cuya cara, ahora que se fija mejor, parece que le suena de algo. Silvana le confirma que ya se habían visto antes: hace años, Donello arrastraba a compañero herido y ella los condujo hasta la cabaña de Agnese para curarlo. La orquesta nos cuenta que Silvana recuerda el hecho con mucho más afecto, incluso, que lo que se deduce de sus palabras.
Entra Eudossia, saluda a su nieto y, con intensa religiosidad, alaba a la Virgen y proclama su lealtad a la Emperatriz Irene y a su amada Bizancio, de la que tuvo que exiliarse.
En ese momento, llega el gentío al palacio, descubre el escondite de Agnese y la arrastran a su ejecución. Agnese está histérica, repite que es inocente pero el coro se mantiene inflexible. El pueblo pide sangre. En un final notablemente abyecto, Agnese muere en la hoguera maldiciendo a todos y prediciéndole a Silvana un final como el suyo.
En este youtube, de 25 minutos nada menos, podemos seguir el desarrollo de todos estos acontecimientos, pues empieza justo donde acababa el anterior (tras la primera aria de Silvana) y llega hasta el final del acto. No hay datos de los intérpretes pero, por la calidad del sonido, ¿podría ser la versión de 1955?:http://www.youtube.com/watch?v=3cjKzNG5mQMACTO II:En el palacio de Basilio. Donello coquetea con las criadas. Mónica se ha enamorado de Donello y se lo cuenta, ingenuamente, a Silvana. Esta, en una bella y compleja aria, le hace ver que Donello no está a su alcance y que sólo ha estado jugando con ella. Lo que consigue Mónica a cambio de su franqueza es ser enviada a un convento. El acompañamiento orquestal muestra que Silvana está celosa.
Entra Basilio con su séquito. Como defensor de la Iglesia ortodoxa, está obligado a guerrear contra el Papa, que ha sido declarado herético. Cuando Basilio, Donello y Silvana quedan solos, ésta le pide al joven que le cuente la ejecución de Agnese. Donello confirma sus temores: desde la pira, Agnese ha gritado que Silvana la había escondido, y que la madre de la joven utilizó la brujería para casar a su hija con el Exarca. Basilio, ultrajado, ordena cortar la lengua a cualquiera que difunda esa mentira. Pero cuando se queda a solas con Silvana, Basilio, en otra emocionante aria de gran alcance, confiesa que Agnese ha dicho la verdad y que si bien al principio se enamoró de Silvana a causa del hechizo, ahora la ama sinceramente y ha hecho penitencia desde entonces.
Con una música oscura y amenazante, Silvana queda al principio impactada y horrorizada por la revelación, pero luego se le ocurre que quizá haya heredado los poderes maternos. Basilio le insta a desechar esos pensamientos y a rezar, pero cuando se va, Silvana hace una prueba: susurra el nombre de Donello, el joven aparece y ambos caen uno en brazos del otro. La música de Respighi, en esos momentos finales del Acto II, desprende pasión y condenación, fuego y azufre.
20 minutitos de nada, desde que entra Basilio con sus planes guerreros hasta el final del acto. Es la misma versión que hemos oído para cerrar el primer acto.
http://www.youtube.com/watch?v=ch1Yv-Ug ... re=relatedACTO III:Escena primera:
Se inicia en la habitación de Donello, que está con Silvana. El dramático preludio orquestal sugiere frenesí, pasión ilícita y trágicos presagios. Los dos amantes cantan ardientemente su pasión: Silvana, sobre su despertar sexual después de “un eterno sueño invernal” y Donello a medias entre el éxtasis y el deseo de escapar de ese encantamiento: “¿Qué deliciosa poción me has dado?”, pero al final vence la pasión.
Este extenso, dramático, y por momentos abyecto dueto podemos oírselo a Tokody y Kélemen en estos dos youtubes: http://www.youtube.com/watch?v=GITC_C0t ... re=relatedhttp://www.youtube.com/watch?v=HhSoC9EW ... re=relatedMe permito llamar la atención sobre la especial belleza del final, desde la intervención de Silvana “Dolce la morte”.Los amantes deshacen su abrazo ante la llegada de Eudossia, quien, no obstante enseguida se hace cargo de la situación y pronuncia oscuras insinuaciones. Inmediatamente reaparece la enemistad entre las dos mujeres.Aparece Basilio, con aspecto muy cansado, como un hombre viejo y roto. En un tenso intercambio de palabras entre padre e hijo, Basilio informa a Donello que la Emperatriz ha ordenado que vuelva a Bizancio. Donello se resiste al principio, pero después, en su dramática aria “Si es eso lo que tú quieres…”, siente que el destino le ofrece la oportunidad de liberarse de su pasión y sale dispuesto a partir.
Silvana, a solas con Basilio, lamenta la marcha de Donello y acusa a la madre del Exarca de intrigar para quitarle el amor del joven. Cuando Basilio intenta defender a Eudossia, Silvana vierte sobre él toda su frustración y rabia: le acusa de haberle robado su juventud y le dice que hace tiempo que desea verlo muerto. Su despiadada aria “No me toques” está llena de oportunidades melodramáticas. La violencia de sus invectivas causa un ataque cardíaco a Basilio. Entonces llega Eudossia y acusa a Silvana de haberlo matado, y además, de bruja.
Escena segunda:
Silvana es conducida ante el tribunal de la Iglesia, donde reitera su inocencia. Clama que, aunque cayó en un error al ceder a su pasión, ni es una bruja ni la asesina de su marido, sino una víctima de las circunstancias. Donello intercede por ella y pide que sea absuelta. Pero Eudosia recuerda al tribunal las acusaciones de Agnese y exige la condena de Silvana, a la que se le requiere para que demuestre su inocencia jurando sobre una reliquia. Un dubitativo Donello también le insiste para que lo haga. Ante su falta de confianza, Silvana se derrumba y se muestra incapaz de repetir las palabras del obispo, lo que la condena a los ojos del pueblo.
El obispo levanta la mano para maldecirla, la multitud se encoge de horror gritando “¡Bruja!”. Como al final del Acto I, la conclusión de la ópera es impresionante. El poder y la dignidad de la iglesia son realzados por un coro cantando en estilo gregoriano fuera de escena, subrayado por unos brillantes colores orquestales. Silvana, angustiada, realiza patéticas apelaciones contra las acusaciones del obispo: “No mediante brujería, sino por el deseo de amor…” seguido de un compasivo coro femenino y el humilde pero ardiente ofrecimiento de Donello de sacrificarse a sí mismo: “Obispo, absuélvela… Deja que sea yo quien sufra el castigo”, lo que es rechazado por Eudossia en su faceta más viperina, con la orquesta destilando malicia. El coro “Defiéndete…” superpuesto a las apasionadas declamaciones de los personajes principales es otro triunfo dramático, junto al impacto del final de la escena con el desplome y la condenación de Silvana.
Todo ello en trece minutos como éstos, que vivió el público del Liceu:http://www.youtube.com/watch?v=t5stT9zjTZA6. Extracto del análisis de Ian Lance para http://www.musicweb-international.com/r ... fiamma.htm)
“La fiamma” es una gran ópera postromántica, a la que se ha trasladado el canto gregoriano y las tonalidades y orquestaciones de antiguos aires y danzas. En el final de los actos primero y tercero encontramos escenas de masas histéricas. Hay matices impresionistas en algunas de sus orquestaciones y una escritura tonal. “La fiamma” requiere una orquesta grande pero no enorme, que rara vez toca al completo, dando como resultado un sonido denso, a menudo grave y sombrío. Esta economía en el uso del color no significa que la ópera carezca de la expresividad que Respighi aprendió de Richard Strauss, pero esa expresividad está más bien reservada para la suntuosidad cromática de las partes vocales, con las que se expresan en la ópera los sentimientos y estados de ánimo fundamentales: sensualidad, erotismo reprimido o expresado, morbidez, excentricidad, perversión, histeria, miedo y fatalismo.
Es interesante notar que Respighi eligió como título para esta ópera “La fiamma”, en lugar de, por ejemplo, “La bruja”, con lo que, de manera sutil, destacaba como tema principal de la ópera la llama del amor; el amor tanto en el aspecto de colmar de felicidad como en su variante destructiva, pero siempre eterno e inextinguible.
7. ConclusiónLa fábula de “La fiamma” –escribe Guastalla en sus memorias- no pretendía ser una novedad. Mi libreto y el drama del cual procede repiten un motivo eterno: el amor de la protagonista hacia el hijo que su marido había tenido con la primera esposa se entremezcla con la toma de conciencia de su verdadera naturaleza de bruja. Uno y otro alimentan esa “llama” de la inquietud que arde en ella y que la llevará al suplicio final”
Así pues, tenemos brujas, amor apasionado e ilícito, condenas a la hoguera, gritos desgarrados... Una buena opción, por tanto, para enriquecer nuestra dieta abyecta.
(Dedicada a Ulysses)
