zacarias escribió:
Sr. Tunner, ha hablado Ud. alguna vez con Mortier, o le ha escuchado cuando habla, porque lo suyo empieza a ser enfermizo, no sé como se tiene tanta manía a alguien al que no conoce.
Madrid no tiene tradición de ningún tipo de operas, sólo tiene unos pocos críticos y aficionados que prefieren la opera italiana, desde el cierre del Real hasta que los amigos de la opera hacen una temporada no hubo opera.
De donde viene la tradición de esas temporadas de pocos títulos, creo que menos que Salzburgo y por supuesto de muchísima menos calidad que la ciudad austríaca. No compare por favor el jamón de pata negra con la pata de cochino.
Por primera vez aunque le produzca un disgusto , por quien lo ha hecho, se habla del Teatro Real , delante de la Filarmónica de Berlín y del primer festival del mundo.
No le parece más blandengue López Cobos que Rattle, por favor un poco de criterio , que su fobia le nubla la vista y el oido.
A mí no se me nubla nada. Ni López Cobos (aunque la Salomé es de lo que mejor dirigió en el Real) ni Rattle, deme a Von Dohnanyi. Rattle es blandorro, relamido, antiromántico (otro de los que les sales sarpullidos con el romanticismo y mira a la música antigua), anti tensión y anti incandescencia. Se ponga usted como se ponga y no soy el único que lo dice, que hay muchos sectores de público y crítica que lamentan su titularidad en Berlín.
Si usted se empeña en comparar el tipo de programación y el talante con el que hay que encarar un festival de verano como Salzburgo y una temporada de Stagione como la del Real, sí que tiene nublados todos los sentidos. DIga usted lo que diga, la tradición de Madrid es italiana y de amor a las voces y cuando quiera se la explico, pero es que da lo mismo, Rossini, Bellini, Donizetti y Puccini son genios de la ópera, que tienen que estar presentes en cualquier programación operística, como de hecho, lo están. Por más que busque no encontrará ninguna programación de ningún teatro del mundo como la que se nos avecina en Madrid, ni a ningún intendente de teatro que diga que son de segunda. SI encima, quiere que le toque las palmas a este señor.
Todo lo pata negra que quiera, por los cuerpos estables, porque cantantes desde que despareció Karajan y llegó su amadísimo Mortier (como sea personalmente no me interesa, aunque no tengo las mejores referencias) aparecen muy contados por Salzburgo. EN la temporada pasada de Moral (a quien también he criticado cuando ha hecho falta-es lo que tiene ser independiente y libre) en el Real, vinieron mejores cantantes que en Salzburgo en toda la época de su queridísimo belga. Tampoco le he visto a usted agradecer a Moral que trajera a Abbado.
Si usted espera que me mee en la cama de placer porque me hagan una Salomé con Magee y Stig Andersen y una Carmen con Kozena me da la risa floja , jua, jua jua, jua, por mucha Berliner Philarmoniker que me pongan. Los que viajamos, ya estamos acostumbrados a escuchar buenas orquestas.
Mire el otro día hablaba con un corresponsal en Viena de una de las revistas especializadas en ópera, acostumbrado a ver ópera desde hace más de 40 años en VIena, Salzburgo y Munich, además de en otros muchos sitios. Cuando le pidieron su opinión sobre la temporada de Mortier, respondió que no había visto una porquería más grande en su vida. Para que vea que no lo decimos sólo los "pobres incultos" madrileños, sino también los de los sitios de más postín.