Bueno, pues yo fuí el Jueves 14. Estaba de trabajo en los USA y me las arreglé para "coincidir".
La verdad es que con ese reparto era imposible que saliera mal. Coincido en casi todo con lo expresado por otros visitantes. ¡Hay que ver cuántos estábamos por allí!
Le Comte Ory: JDF en plenitud de forma y de voz. Y con lo graaaande que es el Met. Hizo diabluras con la coloratura, matizó, apianó, ...y se desmadró escénicamente a lo Carlos Jesús en el primer acto, y de monja en el segundo,
La Condesa Adèle: Hay que ver cómo Diana Damrau va superándose. Ha desarrollado un timbre y una línea de canto en el centro y los graves que yo no le conocía, con un canto legato impecable. Y eso sin perder las agilidades y la facilidad con la que llega al registro agudo, algo metálico para mi gusto. Al mismo tiempo, la actuación fué un torbellino.
Desgraciadamente, el agudo final de su aria salió ahogado, gutural. Una nota sola sin embargo no puede desvalorizar una actuación modélica.
Isolier. Para mi gusto Joyce Di Donato fué lo mejor de lo mejor. Belleza de la voz y del timbre. Potencia controlada y el alma en todas las frases. Coloratura perfecta. De antología el dúo con la Sra. Damrau y qué decir del Trío "ménage a trois" en la cama inclinable, con una actuación convincente travestida. La encontré mucho mejor que cuando la Cenerentola del Liceu.
Raimbaud. Stepháne Degout ofreció un canto perfecto, pero para mi gusto algo monótono. No me llegó a emocionar.
Ragonde. Susanne Resmark compuso una opulenta Ragonde tanto vocalmente como escénicamente. Cada frase suya era una lección vocal y escénica.
El Tutor:A Michele Pertusi se le notan los años. De salida los recitativos eran declamados. Pero quien tuvo retuvo. Con el tiempo fué mejorando y no desentonó del resto.
La dirección de orquesta de Benini fué Rossiniana y notable, pero no me llegó a entusiasmar. El coro magnífico con una actuación simultánea vivaz.
En cuanto a los aspectos puramente escénicos, la representación fué divertidísima y de acción trepidante, muy bien secundada por todos, solistas y coro. Vestuario bellísimo. Creo que los cantantes se divirtieron tanto como los espectadores, aunque es lamentable y conocido que los espectadores del Met sueltan las carcajadas a plena voz como si estuvieran en Broadway, y no te dejan oír muchas cosas.
El espacio escénico no me llegó a convencer. La idea del teatro dentro del teatro ya es vieja para abordar obras difíciles escénicamente. Sin ir más lejos la Sonnambula del Met del año pasado así era. Pero enfín tampoco estaba nada mal.
En definitiva, una representación para recordar toda la vida.
Y una noticia: el programa de mano señalaba entre los compromisos futuros de los cantantes que Joyce Di Donato será protagonista de Ariodante en Valencia el próximo año.

Así que estamos de enhorabuena los valencianos y los fans barrocos.