¿Alguien ha ido a los cines Yelmo para ver
Lucia di Lammermoor?
Esperpento en los cines Ideal del centro de Madrid. Cientos de personas en la entrada del cine hasta las 18:57 no se sabía por qué, luego nos explicaron que era por problemas de conexión (¿funcionaban las puertas por control satélite?); luego nos dejaron entrar y efectivamente, no había conexión. Pasadas las 19:10 empezaron a correr rumores, ya que nadie explicaba nada: que si habían cambiado la hora en Estados Unidos y la ópera ya iba por el segundo acto, que si ya se sabía y se iba a ofrecer en falso directo, que si Estados Unidos había inhibido las señales por satélite para atacar a Libia...
Al final, la encargada, a la que por su volumen de voz mandaremos inmediatamente al Manolita Chen (¿para qué hay altavoces en las salas de cine?), dijo que no se iba a dar la retransmisión pero que sí se estaba grabando y se ofrecería otro día. Pero seguimos con el homenaje a Valle-Inclán: la semana que viene se reintegrará el importe de la entrada y cuando se decida poner la ópera en diferido habrá que volver a cogerla.
"Oiga, pero ¿por qué en vez de hacer venir a la gente al cine para recuperar su dinero y volver a pagar por sacarla no se mantiene la entrada y que valga para el día en cuestión?"
"¿Va a costar lo mismo una entrada por una ópera en directo que otra en diferido?"
"Si yo tengo un abono de 6 óperas, se me reintegrará 12€; cuando coja la nueva entrada, ¿me costará lo mismo o los 16 que vale una suelta?"
"¿Se va a mandar un correo a la gente informando del día en cuestión?"
Preguntas sin responder.
Lo lamento por Gerardo, que se quedó sin siesta, sin ópera y sin primera parte del Barça-Getafe en su debut cinematográfico-operístico. Al menos conoció el Metro ligero.
