viewtopic.php?p=553521#p553521A raíz del comentario de
crápulacrapula escribió:
Estoy convencido de que existen algunos poderes interesados en hacer desaparecer la ópera.
Los directores de teatros en connivencia con directores artisticos en su afán de aparecer como progres, programan títulos, directores de escena y cantantes que en poco o en nada interesan al gran publico, buscando una publicidad escandalosa o atendiendo a sus gustos personales.
Los directores de escena que considerándose dioses, transforman las ideas de compositores y libretistas en auténticos tratados psicológicos necesitándose libro de instruccion para interpretarlos o en producciones sin sentido alguno.
Cantantes que se han convertido en autenticos mercenarios que con tal de cobrar cantan obras para las que no tienen ni voz,ni técnica y cuyo unico mérito es estar buen@s o ser guap@s.
Muchos críticos y musicólogos para los cuales hasta el siglo XX, Verdi, Donizetti, Bellini, Puccini, Bizet, Gounod, ..........,eran genios y que nada más entrar este siglo se convirtieron en malos compositores, sus libretos absurdos y ñoños, siendo sus títulos perfectamente prescindibles por supuestas "genialidades" contemporáneas al igual que sus tradicionales puestas en escena que son reemplazadas por vacios minimalistas. Puestos ya a modernizar ¿por qué no se cierra el Museo del Prado dejando sólo el Reina Sofia?.
Algunos sectores de público que tragan todo lo que les pongan sobre un escenario y aunque no entiendan nada o se aburran como ostras lo ovacionan por temor a ser tachados de decimonónicos o que se convierten en fans de ciertos cantantes por guapos aunque no se les escuche o no den una nota en su sitio.
Asi pues, a la ópera en la actualidad se le puede aplicar el dicho de: "Entre todos la mataron y ella sola se murió".
¿Somos más los que pensamos que la ópera está viva o los que piensan que está muerta o moribunda?
Realmente, ¿podemos pensar que está en la UCI un género que tiene cuantitativamente más representaciones que en ningún otro momento de la historia; que atrae al público, visonero o no; que tiene lecturas, más o menos afortunadas, nuevas; que sigue vendiendo; etc...etc...?
Problemas, por supuesto, los tiene, pero el tener problemas es precisamente signo de vitalidad.