-Estimado Sr. Tucker no tanto como usted, jejeje, pero ya he estado un par de veces en París viendo ópera y en ambos teatros.
Espero volver por supuesto, y a pesar de Jordan (que destroza Werther en el DVD de Viena con Alvarez y Garança), me interesa mucho esa Arabella.
-Sr. Spinoza, que sí, que la emisión de Galouzine es la que es y que no es ningún estilista, ya lo sabemos, pero.... insisto, es el mejor tenor ruso de la era post-Atlantov (otro que su mejor arma era su vozarrón) y en una época como la que estamos, ha abordado papeles de empuje italianos, más que aceptablemente. Sobretodo, ese Calaf, del Real en 1998 nos impactó a muchos. Luego le volví a ver el papel en Barcelona (donde triunfó de manera estrepitosa) y ya no era lo mismo, aunque se mantenían el volumen, la reciedumbre, la densidad, los tonos baritonales y los sonidos con pegada, además del temperamento arrojadísimo. Como Radamés en Santander, me gustó poco, Verdi es mucho Verdi y exije también mucho en cuanto a legato y línea de canto. Como Andrei Khovansky y, especialmente, como Ghermann, me convenció plenamente. Este último, en un teatro pequeño como Toulouse, fué la repera, la voz retumbaba literalmente y llegaba a aturdirte los oídos y el personaje, clavado.
Saca el nombre de Cura, siento no tener tiempo, para exponer las diferencias, que para mí, hay entre uno y otro, no sólo en el ámbito vocal, sino también, desde la profesionalidad, pasando por al respeto y actitud ante el público. Dejando claro, como siempre he hecho, que el material de origen de José Cura fué de gran calidad. Más grave aún, el lamentable desperdicio que hizo del mismo.
Y para terminar, usted esgrime que si sólo voz, que si tal, mire acaba de calificar como "cumplidor" a un señor con voz infantil, de timbre propio de impúber o emasculado, o bien de contraltino Rossiniano (buena calificación del Sr. Anjenmaat) cantando Wagner. Para mí, eso es inadmisible, porque como tantas veces he dicho y creo recordar, que puse unas frases de Gonzalo Badenes que lo reflejaban muy bien, en la mayor parte del repertorio tradicional, SE NECESITA UNA DETERMINADA DIMENSION VOCAL y yo la exijo.