Para mí una de las más grandes. Una voz gigantesca (no ha habido masas orquestales ni corales que pudieran sofocarla), pero a la vez (moldeada y trabajada por Wieland), fue capaz de otorgar dulzura a sus personajes. Sobresaliente y ya, aunque Nilsson en la cima de sus facultades debió de ser una de las experiencias más extraordinarias de la historia de la ópera, la matrícula la tiene y la merece Flagstad.
Sutherliano escribió:
1- Que no te guste Del Monaco (o por extensión, las voces poderosas y ostentosas pero poco controladas o mal utilizadas) creo yo que dista mucho de ser ENEMIGO de las voces.
Eso mismo. Del Monaco sobresale claramente en los momentos de empuje, y si te quedas con eso, está bien, son gustos. Pero para muchos, sus medios heroicos y su apostura dramática no logran vencer los reparos en otros aspectos. La parte sentimental y meditativa de sus personajes, tan importantes como la voz, cae aplastada por una vocalidad abusiva y, a veces, hasta leñosa, y una falta de sentido lírico que es verdaderamente preocupante; preocupante en una figura de su talla, porque no se le compara con despropósitos ni cantantes de segunda, sino con auténticos grandes. No darle una nota alta, no te convierte consecuentemente en un enemigo de las voces, sólo en alguien que prefiere voces grandes manejadas correctamente como la de Melchior (ese sí que se merece las calificaciones más altas)...
Es tan difícil de entender todo esto.